Enero 14, 2004
Activismo y derechos humanos
Nativos
Ibarra ha rectificado, aunque a su manera:
Ibarra retira la propuesta de sacar del Congreso a los nacionalistas (El Periódico)
Entre sus exabruptos españolistas y los de Fraga, me siento secuestrada. Llevo meses defendiendo a un partido con el que no comparto nada, porque no soy nacionalista, ni de derechas, ni creyente y muchísimo menos vasca. Mi denominación de origen es catalana y andaluza. Y lo escribo así, sin guión, porque la palabra “mestizaje” me pone tan nerviosa como “tolerancia”. ¿Se puede saber quiénes somos nosotros para “tolerar” a nadie? Conformémonos con la lactosa, que no está el mundo para leches, sobre todo desde que a las vacas las hinchan a antibióticos y cosas peores.
No seamos cínicos. Después de expoliarles hasta el alma, ahora nos sentimos muy progres y antiglobales “mezclándonos” en manifestaciones y conciertos. Al plagio musical se le llama “mestizaje” y todos tan contentos, étnicointelectuales y multimierdas, que decía Albert Pla. Deberíamos preguntarle qué piensa a “la otra parte de la mezcla”.
El pasado noviembre estuve “celebrando” el día de Acción de Gracias en Plymouth Rock. Fue en esta aldea de Massachussets donde atracaron –en todos los sentidos- los “peregrinos” del mitificado Mayflower. Mientras los estadounidenses medios se atiborraban de pavo, cherokees, apaches y representantes de diferentes tribus de nativos americanos expusieron su punto de vista sobre el Thanksgiving. Los descendientes de quienes vieron llegar a los ingleses con sus crucifijos y espejitos contaron su verdad con su propia voz –“no necesitamos ningún blanco para hacerlo, porque hablamos vuestro idioma”-. En sus intervenciones pidieron poco:
- Que se cambien los libros de historia
- Que los grupos paramilitares que les atacan impunemente sean perseguidos
- Que se haga justicia con Leonard Peltier, un preso político acusado de asesinato, pese a que los mismos jueces han concluido que él no cometió los crímenes que se le imputan.
Peltier lleva 27 años en la cárcel. Los presos de Guantánamo ya han cumplido dos sin ningún derecho. Rumsfeld les acusa de ser “terroristas muy bien entrenados”, pero como recordaba el otro día una nota de la agencia Europa Press, al menos tres de los 660 detenidos son menores, “de entre 13 y 15 años. Otros, de entre 16 y 17 años, permanecen detenidos en un campo de detención de adultos”.
Nuestro presidente cenará esta noche con Bush para despedirse de él. Seguro que no hablan de Guantánamo, aunque tal vez cenen pavo. A ver qué cuenta Aznar a la vuelta y con qué acento.
Por cierto, que me sorprendió mucho el breve que publicaba el Financial Times el 2 de enero: “Aspiring Aznar goes to London”. Decía este diario que el presidente “necesitaría mejorar su inglés para aspirar a un trabajo internacional”. Algo que ya está solventando, ya que, según el FT, planea trasladarse a Londres para estudiar el idioma. Amigos del primer ministro dicen que ya hay buscadores de pisos intentando encontrarle uno adecuado.
En la misma noticia se recoge el rumor que asegura que Aznar sueña con sustituir a Kofi Annan en Naciones Unidas. El mundo no es suficiente... Ni para él ni para los que piensan en el exilio si el PP repite mayoría absoluta.
Publicado por magda Enero 14, 2004 11:59 AM


