Marzo 16, 2004

Medios de comunicación
La noche de los mensajes cortos

Magda me envía un artículo para que lo destaque en el weblog. Se trata de una noticia publicada por la radio digital Radiocable que intenta explicar lo que pasó la noche del 13 de marzo, cuando cientos de personas coincidieron protestando frente a la sede del Partido Popular sin un mismo convocante que las uniera. Unas horas que han bautizado como La noche de los mensajes cortos

Incluye una entrevista con el supuesto autor de la iniciativa que hay que tomar con reservas. Magda, no sé si estarás de acuerdo conmigo, pero me parece demasiado osado reducir algo tan complejo como lo que paso la noche del sábado a una sola persona o acción. Sin embargo, el análisis de cómo los mensajes de móvil influyeron esa noche sí es muy significativo.

La noche de los mensajes cortos

Algún día, las universidades de sociología estudiarán la noche del 13 de marzo de 2004. Aquella noche cientos de personas, sin un mismo convocante que las uniera, coincidieron protestando frente a la sede del Partido Popular. En ese momento, en España, se jugaba el destino de las elecciones. Radiocable.com ha localizado al autor del primer SMS que desencadenó la concentración. Un mensaje que contribuyó a cambiar el rumbo del país.
Detrás de estos acontecimientos -cuenta- no hubo ningún partido o plataforma política, no hubo ningún sindicato; ni siquiera algún periodista de los medios de la oposición -como sugirió un periódico- sino un ciudadano que convocó a un pequeño grupo de amigos allí y se encontró con 4.000 personas exigiendo la verdad a sus gobernantes.

El mensaje, que desencadenó la concentración, se expandió primero por teléfono movil y finalmente invadió los foros de internet: "¿Aznar de rositas? ¿Lo llaman jornada de reflexión y Urdaci trabajando? Hoy 13M, a las 18h. Sede PP, C/ Génova 13. Sin partidos. Silencio por la verdad. ¡Pásalo!". Todo surgió en respuesta a la "ocultación de información sobre los atentados por parte del gobierno".

Ese mensaje corrió, en cadena, como la pólvora y convirtió a miles de personas en convocantes unipersonales y anónimos. Entorno a 4.000 personas, sensibilizadas por el terrible atentado de Madrid, respondieron a la llamada. La casualidad quiso que esa noche frente a la sede del PP, preparadas para informar de la jornada electoral -que tendría lugar 24 horas más tarde- se encontraran diversas emisoras de televisión del mundo que tenían las antenas parabólicas desplegadas... sólo tuvieron que enchufar y conectar en directo para mostrar al mundo lo que sucedía: la gente quería saber la verdad. La CNN Internacional, que contaba en Madrid con una de sus estrellas, emitió en directo desde el lugar durante más de una hora.

También la casualidad hizo que el anuncio de las detenciones de cinco personas de origen islámico coincidiera con la concentración. Inmediatamente los periódicos en la red, relacionaron estas detenciones con las concentraciones que pedían transparencia.

Todos eran hechos aislados, pero quedaron unidos... Quizá el error de Mariano Rajoy, compareciendo en televisión, buscando convocantes inexistentes pudo provocar el efecto altavoz que colocó a "la noche de los mensajes cortos" en todas las portadas de los periódicos del mundo inaugurando una nueva forma de despertar la conciencia colectiva, gracias a los mensajes SMS. Por eso aquella noche está siendo bautizada, como "la noche de los mensajes cortos".

Publicado por josep maria Marzo 16, 2004 03:34 PM

Comentarios

¡¡Gracias por colgar el post tan rápidamente, Josep Maria!! Me ha sorprendido mucho cuando lo he leído en la web de la Cadena SER. Estoy completamente de acuerdo contigo. Esto no parece haber sido cosa de una sola persona. A mí me han contado una versión distinta, que incluye al menos a cinco personas. Y es bastante creíble.

A mí el sms convocando a la reunión me llegó a las 15.30. Me lo enviaba alguien nada vinculado a partidos políticos. Después volví a recibir otro hacia las 19.30 desde Barcelona. Esta última persona preguntaba si había una conovcatoria similar en Barcelona. Estoy siguiendo el tema y espero tener más información muy pronto.

Estoy otra vez en Alcalá de Henares. Hoy hay una concentración por las víctimas a las 19.00 horas delante del Ayuntamiento.
Un beso,
/Magda
pd.: Por cierto, que estoy escuchando la COPE mientras escribo y glups. Después, si encuentro un momento, reproduciré un par de artículos de El País que me han parecido muy interesantes.

Enviado por: Magda en Marzo 16, 2004 03:59 PM

Otra vez pidiendo calma, no se pueden perder los nervios como lo ha hecho Pilar del Castillo (sus declaraciones aparecen en la web de la SER, pero no vale la pena reproducirals). Lo harán muchos más. Convergència i Unió tuvo muy mal perder en Cataluña. Esta vez tampoco va a ser fácil para los ganadores. Pero, como avisaba hoy en El País Miguel Ángel Aguilar, hay que evitar desquites:

"Qué Gobierno
Victoria electoral del Partido Socialista contra todos los pronósticos. Urge la dimisión de los institutos de sondeos, por lo menos de los más desatinados. Victoria de José Luis Rodríguez Zapatero, que aparece indemne después de una campaña electoral donde ha recibido todas las descalificaciones por parte del sembrador de la discordia, ese Aznar decidido a enconar el país hasta la misma fecha anticipada de su caducidad. La afluencia masiva a las urnas el domingo, el impecable escrutinio de las papeletas (qué ejemplo para los Estados Unidos) y el comportamiento de los candidatos contendientes ha sido reconfortante. Ejemplar Mariano Rajoy, anticipando la felicitación al ganador, y José Luis Rodríguez Zapatero, tendiendo la mano al derrotado al que calificó de digno adversario. Ahora, se abre un tiempo en el que debe brotar la reconciliación.

Por eso, quienes desde las proximidades del PP se lancen a proyectar sombras sobre la limpieza de la victoria o quienes desde las afinidades del PSOE emprendan el camino del desquite deberían recibir el repudio de la ciudadanía. El desalojo del poder por sus ocupantes tiene un plazo y conviene hacerlo sin pánico. Ahí están las experiencias del relevo de UCD por el PSOE en 1982, cuando los equipos de Leopoldo Calvo Sotelo hicieron la entrega de las llaves a los de Felipe González. O la salida de los socialistas en 1996 para dar entrada al PP de José María Aznar. En esta ocasión sería de agradecer que nos ahorraran declaraciones como aquellas de las auditorías de infarto, que anunciaba Alfonso Guerra, o las insidias sobre la inexistente amnistía fiscal a los amiguetes, lanzadas por aquel Juan Costa, siempre fiel a las órdenes de Rodrigo Rato, destinadas a inhabilitar a Pedro Solbes, sin duda el mejor ministro de Hacienda de España.

La gran tarea que reclama toda la aplicación, el talento y la generosidad del que será nuevo presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, es la de seleccionar el Gobierno que deberá acompañarle en el banco azul. Tiene que ser el Gobierno de los mejores, de los más competentes, por encima de los amiguismos, de las recompensas a las pasadas tareas, de los recuerdos de anteriores travesías del desierto, de los compañeros de pupitre, excluir las componendas de partido. Debe aunar la inteligencia, suscitar la confianza pública, reunir la experiencia precisa, estar a la altura que se espera aquí y en las cancillerías todavía en la incertidumbre.

Zapatero llega sin hipotecas internas ni externas, no tiene facturas pendientes ni con los grandes ni con los pequeños. Nada debe a Botín ni a Comisiones Obreras. Ha concitado muchas esperanzas y no puede fallar. Cuenta con la disponibilidad de los más preparados, que no van a negarle su colaboración ni a condicionar su lealtad si se les reclama para servir al país. Debe desarrollar el instinto de precaverse frente a quienes estos días recomponen a toda prisa sus biografías para reclamar el pago a servicios que nunca prestaron a favor del triunfo logrado a cuerpo limpio, sin traicionar su propio estilo, sin prestarse a maquillajes ni operaciones de marketing.

Además, es tramposo e innoble presentar su victoria como efecto colateral de la barbarie del 11-M. En casos de graves tragedias, el reflejo instintivo de la población es el de cerrar filas con el Gobierno de turno en busca de protección. Así ha sido aquí también. El vuelco de las papeletas sólo vino después, cuando se descubrieron las mentiras intencionadas, nacidas de la mala conciencia y del complejo de Aznar. Los terroristas son los únicos responsables de la masacre y nadie se hubiera remontado en esos días para discutir como causa el acierto de las decisiones tomadas en política exterior. Cuando se tuvo noticia de la matanza todos estábamos unánimes en la atribución a ETA de la barbarie. Lo venía intentando. Tenía demostrada su predilección por el ferrocarril. Los ciudadanos inermes de Hipercor están ahí para probar que inocentes indiscriminados podían recibir su metralla. La aparición de Al Qaeda como autora de ninguna manera convalida a ETA ni convierte a los suyos en terroristas buenos. Nadie se hubiera remontado a esos retorcimientos salvo el propio Aznar, que exigió de su ministro Acebes, pensando así exculparse, lo que él mismo rehusó hacer pocas horas después cuando excluyó mencionar a ETA durante su alocución al país a mediodía del jueves".

Enviado por: Magda en Marzo 16, 2004 04:17 PM

Javier Cañada, autor del weblog Terremoto.net, intenta explicar porqué esa noche los SMS movilizaron a tanta gente:

http://www.terremoto.net/

De lo que ocurrió se desprenden muchas conclusiones políticas que no tienen cabida en este weblog. Sin embargo, con un poquito de atención vemos un buen puñado de conclusiones curiosas acerca de cómo la gente usó los dispositivos y cuáles fueron los efectos de ese uso:

1. No fue el teléfono como instrumento de comunicación p2p (voz persona a persona) el que hizo posible la dispersión del mensaje, sino la funcionalidad de mandar a muchos que ofrecen los SMS. Es decir, cada usuario era un nodo difusor.

2. Se estableció una simbiosis interesante entre los transistores y los teléfonos móviles. Mientras los teléfonos transmitían acción, los transistores ofrecían contexto. Los primeros eran simples mensajes que incitaban a hacer algo. Por limitación del medio y economía, no permitían más. La radio, sin embargo, ofrecía la situación general, la visión del todo, y lo más importante: las consecuencias (macro) de las acciones (micro).

3. Existía una retroalimentación entre el canal en red (los móviles) y el canal de broadcast (la radio). A medida que crecía el número de manifestantes convocados unos por otros mediante SMS, más intenso era el mensaje que se retransmitía por radio. Cuanto más intenso era el mensaje que se retransmitía por radio, más gente se unía a las protestas y más gente mandaba mensajes. La radio (broadcast) estaba siendo el amplificador de los móviles (red).

4. Un mensaje en red es mucho más poderoso si tiene una comunicación p2p como antecedente. Los mensajes en red a través de SMS tenían (tienen) una fuerza especial: los avala quien los envía, y nadie tiene a desconocidos en la agenda de su móvil. Me creo más a mi amigo a que a la TV, la radio o a un desconocido. Ni siquiera el correo electrónico, mediante el que nos relacionamos con mucha gente a quién no hemos visto la cara, hubiera imprimido tal fuerza a los SMSs. Dicho de otro modo, los mensajes de SMS tienen el aval de venir de alguien con quien hemos hablado de tú a tú antes.

Enviado por: Josep Maria en Marzo 18, 2004 03:03 PM