Marzo 22, 2004


Cómo se financia el terrorismo

Un colega de Manresa me envía esta convocatoria. Muy interesante, excepto el título. Decir "terrorismo islámico" es incorrecto. Tal como escribe hoy en El País
Gema Martín Muñoz, profesora de Sociología del Mundo Árabe e Islámico de la UAM, hay que "acabar con el uso del término "terrorismo islámico", que traslada simbólicamente el mensaje del miedo a todo musulmán.

Los grupos terroristas tienen nombres y siglas, y ésa debe ser la única denominación que se utilice, como hacemos con los otros terroristas. Y, al igual que justamente hemos acuñado el mensaje "Vascos sí, ETA no", ahora debemos añadir otro: "Árabes sí, Al Qaeda no".

Loretta Napoleoni, especialista en terrorismo islámico, en la FNAC L'Illa

El martes 23 de marzo a las 19:00h. en la Fnac L'illa, la especialista en terrorismo islámico Loretta Napoleoni charlará sobre su libro Yihad. Cómo se financia el terrorismo en la nueva economía con Francesc Granell, catedrático de la Organización Económica Internacional de la Universidad de Barcelona y miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, y Nuria Almirón, periodista, escritora y directora de la colección Urano Tendencias. Yihad. Cómo se financia el terrorismo en la nueva economía, de Loretta Napoleoni (Urano Tendencias) es el primer libro sobre la nueva economía del terrorismo islámico actual.

Su autora, una especialista en terrorismo, economía y mundo árabe, ofrece una perspectiva inédita: el terrorismo islámico, afirma Napoleoni, no es religioso en realidad, sino económico.

Loretta Napoleoni se licenció en la Escuela Superior de Estudios Internacionales de la Universidad John Hopkins (Estados Unidos) en 1981, tras obtener una de las prestigiosas becas Fullbright. Desde entonces ha trabajado como consultora en Londres, como economista en el Fondo Monetario Internacional, el Banco Nacional de Hungría, el Chase Manhattan y en la agencia de bolsa Laurie Millbnak; también como economista jefe en el Banco Narodny de Moscú. También ha sido consultora de la FAO, la organización mundial para la alimentación y la agricultura de Naciones Unidas, y para el BERD, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo.

Desde los años ochenta ha ejercido como corresponsal para periódicos financieros italianos y para revistas de ese país, incluyendo el Corriere della Sera y el Milano Finanza. Para estas y otras publicaciones ha realizado numerosas entrevistas a ex miembros de las Brigadas Rojas italianas, a miembros de otras organizaciones terroristas, a políticos y magistrados italianos. A principios de los noventa, tras el primer atentado en el World Trade Center de Nueva York, Napoleoni se especializó en terrorismo árabe internacional. Desde entonces, gracias a su trabajo como consultora, ha viajado con asiduidad a Pakistán, Turquía, Irán, Iraq, Siria y otros países de Oriente Próximo, donde ha tenido oportunidad de entrar en contacto con líderes políticos y financieros de primer orden. Actualmente vive con su marido en Londres, donde investiga y estudia sobre terrorismo en la London School of Economics.


TRIBUNA: GEMA MARTÍN MUÑOZ

Reflexiones tras el 11-M

EL PAÍS | Opinión - 22-03-2004

Entre el 11y el 14 de marzo hemos vivido unos días de gran intensidad. El 11 significó un demoledor dolor, y el 14 por la noche, con todo ese dolor ya siempre presente en nuestras vidas, significó la esperanza de que muchas cosas que deben cambiar pueden ahora cambiar. Yo quisiera expresar en esta página algunas reflexiones que asaltan continuamente mi pensamiento en estos días a raíz de todo lo vivido.

La constatación progresiva de que el atentado lo cometió un grupo terrorista vinculado o émulo de Al Qaeda nos exige a todos -actores sociales, intelectuales, medios de comunicación, representantes políticos- un enorme esfuerzo pedagógico para evitar las posibles derivas islamofóbicas que pueden surgir. Es un momento de gran responsabilidad común para transmitir con serenidad y sin quiebra que la identificación colectiva -por el origen religioso, étnico o nacional de los terroristas- con todos los marroquíes, árabes y musulmanes no sólo es injusta, sino que tiene un nombre, y se llama racismo. No se puede estigmatizar a nadie por lo que es, sino sólo por lo que hace; no se puede olvidar en estos momentos que muchos de esos ciudadanos árabes y musulmanes son también víctimas del mismo terrorismo y sería profundamente injusto castigarles doblemente con el rechazo, la marginación o la agresión.

Conocemos las lamentables consecuencias que en ese sentido produjeron los atentados del 11 de septiembre. En noviembre de 2002, un informe de Human Rights Watch señalaba que en EE UU las agresiones sufridas por la población musulmana habían aumentado en un 1.700% desde el 11-S; en Europa, el informe elaborado por el Centro Europeo contra el Racismo y la Xenofobia sobre la Islamofobia en los países de la Unión Europea tras el 11-S, prevenía sobre el alarmante aumento del sentimiento de sospecha y los prejuicios contra los musulmanes en dichos países y resaltaba que había aumentado la intransigencia e incluso la agresión contra las mujeres musulmanas que usan el pañuelo en la cabeza (hiyab). Pero hay que decir que todo ello no ha sido ajeno a la puesta en práctica de una nueva legislación antiterrorista basada en el perfil racial y religioso, realizando multitud de arrestos arbitrarios por el principio preventivo de sospechar de todo árabe y musulmán, lo que ha tendido a criminalizar globalmente a todo ese enorme colectivo en el mundo occidental.

Esos efectos ya han creado un sentimiento social que ha ido alimentando una nueva islamofobia que, ahora, con más motivo hay que contener y erradicar. Esto es de capital importancia porque ya antes de los atentados hemos visto desarrollarse en nuestro país un discurso sobre los inmigrantes enormemente pernicioso. Cronistas, destacados políticos y algunos responsables de la política migratoria han desarrollado un discurso público basado en la necesidad de orientar nuestra demanda laboral de inmigración hacia las comunidades latinoamericanas o de la Europa del Este porque, se dice, su condición de cristianos es un factor clave de integración. Se reclama públicamente que debemos seleccionar inmigrantes "con afinidades de lengua, religión y cultura". De ahí que se haya construido un poderoso sentimiento social de que hay inmigrantes "deseados" e inmigrantes "intrusos", siendo estos últimos asimilados con los de origen árabe y musulmán. Es por ello que hay que trabajar desde lo más aparentemente intrasdendente a lo más trascendente.

Esto es, por un lado, acabar con el uso del término "terrorismo islámico", que traslada simbólicamente el mensaje del miedo a todo musulmán. Los grupos terroristas tienen nombres y siglas, y ésa debe ser la única denominación que se utilice, como hacemos con los otros terroristas. Y, al igual que justamente hemos acuñado el mensaje "Vascos sí, ETA no", ahora debemos añadir otro: "Árabes sí, Al Qaeda no". Por otro lado, y de ahí una de mis esperanzas del domingo por la noche, la política de inmigración debe modificarse, sobre todo dedicando todo el interés y esfuerzo que hasta ahora no se ha dedicado a la integración y a la lucha contra el racismo, a campañas de sensibilización que transformen esa mentalidad social creciente que identifica al inmigrante con delincuencia, miedo, amenaza e "intrusos". Ahora, tras los atentados, se hace más necesario que nunca ese cambio.

El segundo pensamiento que ocupa mi mente es el argumento que se está defendiendo por parte de algunos sectores, tanto dentro de nuestro país como desde fuera, de que retirarse de Irak sería ceder al chantaje de los terroristas. El verdadero chantaje es el que ellos están tratando de hacernos con ese argumento buscando a la desesperada que se mantenga una política internacional injusta y bárbara que está en el origen de muchos muertos civiles inocentes (empezando por los 10.000 iraquíes que se ha llevado por delante la reciente guerra). Además del hecho de que el 90% de los españoles se expresó claramente en contra de la guerra y la participación en la ocupación militar, con lo cual nadie se estaría doblegando a los terroristas, sino que se estaría siendo democráticamente consecuente con los que ostentan la soberanía; y además de que la defensa del PSOE de la retirada de los soldados españoles de la ocupación militar de Irak, en tanto no sea Naciones Unidas quien controle y represente a la comunidad internacional en ese país, forma parte de su programa electoral mucho antes de los atentados, lo realmente importante es que esa posición no responde a ningún interés populista ni improvisado, ni a ninguna cobardía frente a la amenaza terrorista en nuestras propias carnes, sino, por el contrario, a una serena reflexión, a un convencimiento racional y a una valiente determinación de que hay que contribuir a transformar la perniciosa política internacional que ha sumergido al Medio Oriente en un marasmo político, en una de las regiones más inestables y militarizadas del planeta y donde se acumulan injusticia con humillación, terrible alquimia para potenciar extremismos, violencias y terrorismos.

En estos días he recibido multitud de llamadas de colegas europeos diciéndome que ahora los españoles representamos una esperanza para reforzar Europa, para contribuir a una concepción más sensata y humana de lo que debe ser la visión europea del Mediterráneo y la consecución de soluciones políticas a los conflictos y las ocupaciones en Oriente Medio frente a los militarismos y las aventuras de tipo colonial. Y sólo con mucha política se podrá afrontar esa draconiana pero necesaria tarea, a su vez requisito necesario para, junto con los instrumentos policiales y de seguridad, derrotar políticamente al terrorismo.

Y hay que comenzar por recuperar la confianza de las poblaciones civiles en esa parte del mundo enderezando el preocupante sentimiento creciente entre ellas de desconfianza hacia la denominada "guerra contra el terrorismo", tal y como se ha aplicado y utilizado para justificar dictaduras impunes, ocupaciones militares y bombardeos. Es significativo señalar que, según la encuesta realizada por la prestigiosa institución americana The Pew Research Center for the People and the Press en siete países árabes, se observa que desde la invasión norteamericana de Irak la lucha contra el terrorismo liderada por Washington ha perdido de manera radical crédito entre ellos: menos de un cuarto de los encuestados la apoya hoy día. Es decir, la "guerra contra el terrorismo", tal y como la formula y aplica Washington y sus seguidores, no tiene base social en buena parte del mundo donde se tiene que llevar a cabo con éxito dicha "guerra".

Es por ello que contribuir a modificar la situación de ocupación que padece Irak, retirándonos de allí en tanto se mantega la situación que prevalece desde el 20 de marzo de 2003, es sin duda una importante manera de empezar a vencer al terrorismo políticamente, recuperando y poniendo a nuestro lado a las sociedades civiles y políticas árabes. Ellas, y acabar con su sufrimiento y humillación, son el futuro de la paz, la estabilidad y la democracia en la región.

Publicado por magda Marzo 22, 2004 08:20 PM | TrackBack

Comentarios

Para terrorismo el uránico. Panda de chorizos que son los de esa editorial, Urano. Su mayor hazaña fue intentar estafarle
los derechos a la traductora de "¿Quién se ha comido mi queso?", porque el libro se vendió muy bien y no les apetecía pagarle todo lo que le correspondía. Vamos, que el queso se lo querían comer ellos.

Enviado por: TLH en Marzo 22, 2004 09:42 PM

Como escribe Gema Martín Muñoz, puede que seamos esperanza de muchos europeos para crear una Unión más fuerte. Pero sólo seremos realidad, si lo que escuchaba aquí y allí hace una semana, lo seguimos pidiendo con la misma intensidad durante toda la legislatura: "ahora, tienen que hacer lo que han prometido"

Enviado por: Edu en Marzo 23, 2004 01:12 AM

Hoy martes, entre las 9 i las 10 de la mañana, Loretta Napoleoni será entrevista en El Matí de Catalunya Ràdio de Antoni Bassas. Se puede escuchar por Internet en:
www.catradio.com

Enviado por: josep maria en Marzo 23, 2004 09:13 AM

Hola Magda: Primero que todo, te saludo y te cuento que soy de Chile y que acabo de leer tu artículo y tu opinión me sirvió de mucho. Estoy a punto de titularme de periodista, pero primero debo terminar mi tesis y justamente el tema que estoy tocando es el terrorismo religioso islámico a partir de los hechos ocurridos el 11S en EEUU. Me encantaría si tú me pudieses ayudar con datos, contactos o páginas web que me puedan ayudar, ya que me parece que eres muy experta en este tema. Por favor respondeme, ya que necesito mucha ayuda, mi correo es maria.vergara@uniacc.cl
Muchas gracias, me despido y espero tener contacto contigo.

Enviado por: maría de los angeles vergara rencoret en Mayo 21, 2004 11:47 PM