Marzo 28, 2004

Política
Socialistas franceses

De vez en cuando, buenas noticias... Jean Marie Le Pen ha perdido apoyos, aunque un 12,5% de los votos sigue pareciendo más que excesivo.

La izquierda política francesa se ha alzado con una clara victoria en la segunda vuelta de las elecciones regionales celebradas hoy en Francia sobre los conservadores del presidente Jacques Chirac. De acuerdo con el ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, los partidos de izquierda han ganado en 21 de las 23 regiones en que se divide el territorio francés. El ultraderechista Frente Nacional de Jean Marie Le Pen pierde apoyos, según los sondeos, quedándose con un 12,5% de los votos.
Se trata de un importante avance si se toma en cuenta que los partidos de izquierda controlaban hasta ahora sólo seis regiones. Los resultados suponen un clarísimo voto de castigo para el Gobierno conservador de Jean-Pierre Raffarin y para Chirac, apenas dos años después de que el primero accediese al poder y de que el segundo renovase en su cargo.

Los cambios se imponen

El Gobierno, por boca de su primer ministro, Jean Pierre Raffarin, no ha tardado en reconocer la derrota, aunque también se ha aprestado a descartado que vaya a echar atrás su programa de reformas económicas. Raffarin ha anunciado que, pese a la derrota, las reformas “deben continuar sencillamente porque son necesarias". No obstante, ha reconocido que "las políticas han de ser más eficientes y justas y es claro que hay que hacer cambios". A juicio del primer ministro, esas impopulares reformas son "necesarias", entre otras cosas, para que "Francia sea más fuerte en Europa" y para "preparar el futuro". Antes, el presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) de Chirac, Alain Juppe, había adelantado esta postura al decir que “retirar las reformas, sería condenar a nuestro país a la parálisis y la marcha atrás”.

Por su parte, la oposición de izquierdas se ha apresurado a reclamar al jefe de Estado un "profundo" cambio de política. Según el líder del Partido Socialista, Francois Hollande, la derrota es "una desaprobación severa" para Chirac, por lo que estima necesario no sólo un cambio en el Gabinete, sino que se requiere "profundo cambio de orientación política". Para Hollande, la derecha debe renunciar a "poner en entredicho la seguridad social, el derecho al trabajo y los servicios públicos".

Aunque las elecciones regionales no afectan a la composición del Parlamento, confirman una tendencia de descontento contra la política económica y social del actual inquilino del Elíseo, por lo que podría obligarle a hacer cambios en el Gabinete. La tasa de paro ha aumentado y muchos sectores sociales, en particular los funcionarios, el personal de sanidad y los investigadores se han manifestado contra el Gobierno conservador.

Publicado por magda Marzo 28, 2004 10:52 PM | TrackBack

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