Abril 01, 2004
Literatura
La victoria atonta
A Günter Grass le costó mucho aceptar la existencia de los campos de exterminio. Lo contaba ayer en una entrevista publicada en La Vanguardia.
“Milité en las juventudes hitlerianas. Tras la derrota de Stalingrado, Goebbels arengaba: ¿Queréis ir a la guerra total?”, y todos gritábamos “sí”. Yo tenía 15 años".
Acabo admitiendo el horror del cual, según él, fue “corresponsable” el pueblo alemán cuando escuchó por radio “las declaraciones del juicio de Nuremberg: “Oí al jefe de las juventudes hitlerianas admitiendo la verdad de los hechos. Entonces sí lo creí. Fíjese en la ironía: ¡lo acepté cuando lo aceptó mi jefe...!"
Grass dice que la única manera de expiar esa responsabilidad es hablar de ella: “Hay quienes preferían no hablar, sin advertir que tu pasado te atrapa siempre. Lo mejor es confrontarlo: te vacuna contra tentaciones radicales (...). Los vencedores, en cambio, no hacen autocrítica, y eso acaba debilitándoles: ¡La victoria atonta!”
Grass nació en Danzig, la ciudad que ahora pertenece a Polonia y se llama Gdansk. También de allí era Opa, “mi abuelo alemán”. Viví con él y su familia durante un año cuando yo tenía diecisiete. A veces hablamos de lo absurdas que eran las fronteras. Más que crueles me parecieron cuando vi el Muro de Berlín. Le quedaban entonces sólo diez meses, pero era imposible adivinarlo aquel mes de enero de 1989.
Siempre que voy a visitar a mi familia alemana me pongo tremendamente utópica durante al menos una semana. Debe ser el efecto del Muro, aunque su caída también tuvo sus malditos daños colaterales, pero ese es un tema largo y para otro día.
Creo que voy a volver pronto a Berlín, tras ver las imágenes del linchamiento colectivo de ayer en Irak necesito una sobredosis de utopía.
Publicado por magda Abril 1, 2004 10:57 AM
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¿Sobredosis de utopía? Sí, eso nos sentaría bien a todos...
Enviado por: Josep Maria en Abril 1, 2004 02:47 PMComo off-topic me gustaría añadir que me gusta mucho Alemania. Estudié alemán cuando estaba en el instituto y aunque se me ha olvidado gran parte del vocabulario todavía me defiendo, y siempre es un placer volver a ese país, que tiene algo inexplicable que me atrae irremediablemente.
Enviado por: Avelino en Abril 1, 2004 03:09 PMYo mee estoy dando una sobredosis de antiutopía seguida de utopía. Ambas en un libro de 1.100 páginas que se llama "La Rebelión de Atlas" de Ayn Rand. Advierto a navegantes aficionados a leer a Magda, como el menda, que tanto la Rand como yo somos de un capitalista que tiramos del espaldas...
Y sobre Grass me parece admirable que hable sin complejos de su pasado. Y defiendo el derecho de todo el mundo a cambiar de posición.
Saludos.
Enviado por: José Carlos Rodríguez en Abril 1, 2004 05:21 PMAnimo guapaaaaaa!!!!
Enviado por: noalaguerra en Abril 2, 2004 11:15 AMLes Luthiers, en una de sus historias cantan "el otro día caminando por la calle, vi a la gente luchar y matar, y por eso en mi canto yo les digo... lo mejor es no salir a caminar"...
Digo esto a cuenta de que no podemos ya más entregarnos a los medios de comunicación así sin anestesia. El otro día recibí un mail con un enlace a un informativo independiente en internet que publicaba fotos de Palestina "de esas que no se ven en los medios"... Sin comentarios.
Este espacio -este tipo de iniciativas informativas "bitacoreras"- son el futuro de la información. O la gente de http://www.lavaca.org... y tantos otros.
En cuanto a tu viaje a Berlín, por asociación de ideas, me vinieron enseguida las que plantea sobre, digamoslo... el tema Alemán, Horacio Vázquez-Rial en su "Le izquierda reaccionaria".
Saludantes,
Enviado por: Pablo en Abril 4, 2004 12:45 PMGracias por la recomendación, lavaca.org se merece una visita laaarga. También tengo que revisar el texto de Vázquez-Rial.


