Abril 04, 2004

Medios de comunicación
Limpieza mental

De vez en cuando me desintoxico. Hoy lo he hecho. Ni medio noticiario hasta pasadas las nueve de la noche. Ayer muchos nos fuimos a dormir con la noticia de los suicidas. Hoy he pasado el día en el campo en una calçotada (*). Algunos de los asistentes aún no se habían enterado de la noticia a las dos de la tarde. El 14-M un taxista que me llevaba al aeropuerto no sabía que los atentados del 11-M habían sido obra de Al Qaeda y no de ETA. Faltaban 4 horas para que se cerraran los colegios electorales. Los tentáculos del poder fáctico no son infalibles.

También esta mañana he recibido la llamada de una mujer norteamericana de más de 60 años que me ha confesado estar colapsada con tanta información. No sabe cómo digerirla. A mí me pasa poco menos lo mismo, por eso hoy he hecho ayuno de noticias y me he dedicado a disfrutar del sol.

Pero no ha sido del todo posible. No he podido olvidar por completo que el edificio que anoche saltó por los aires estaba en la calle Carmen Martín Gaite. Mañana, menos cansada, intentaré escribir sobre ella. Ahora simplemente añadiré que esa casa estaba a tan sólo unos metros de la del hombre que me invitó a su casa para hablarme de su mujer, fallecida en la estación de Atocha hace tres semanas (ver entrada Madrid I Parte) . Me fijé en el nombre de esa calle de Leganés Norte por varias razones. La primera, porque era muy nueva y del mismo estilo que esos barrios de Madrid Sur donde las avenidas se llaman Mogambo y cosas similares. La segunda, porque Martín Gaite éscribió un libro que se llama Lo raro es vivir. Y mientras caminaba por aquel lugar el título resonaba en mi cabeza como una banda sonora.

* los calçots son cebolletas tiernas. Se comen con salsa romesco y son una delicia.

Publicado por magda Abril 4, 2004 10:58 PM | TrackBack

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