Abril 29, 2004
Política
Negroponte
La Vanguardia de hoy publica un perfil sobre Negroponte. Por cierto, que el título sirve para recordar la obra de Graham Greene. La película basada en esta novela tampoco está mal...
El perfil de José Antonio Alonso publicado en La Razón merece post aparte. Intentaré escribirlo cuanto antes.
Otro americano impasible
John Negroponte, un experto en contrainsurgencia, dirigirá la gran embajada de Estados Unidos en Iraq
ANDY ROBINSON - 29/04/2004
Nueva York. CorresponsalJohn Negroponte, que será máximo responsable de la nueva “superembajada” de Estados Unidos en Bagdad, tiene un currículo hecho a la medida de las operaciones de contrainsurgencia como las que se lleva a cabo en estos momentos en Iraq.
Durante el “mandato” de Negroponte en Honduras, entre 1981 y 1985, Estados Unidos financió ilegalmente una guerra sucia contra el Gobierno sandinista del país vecino, Nicaragua. Según los documentos desclasificados consultados por Peter Kornbluh, investigador del National Security Archive en Washington, hay pruebas de que Negroponte intervino personalmente para armar a la guerrilla de la “contra” que hizo incursiones en Nicaragua desde Honduras. “Muchos civiles fueron asesinados a sangre fría, y otros muchos torturados, mutilados, violados y robados”, según el testimonio posterior del comandante de los “contra” Edgar Chamorro.
Aunque John Negroponte saliese ileso de la investigación posterior del Congreso de Estados Unidos sobre presuntos crímenes cometidos en Honduras y Nicaragua en los años ochenta, hay múltiples indicios de que él era el procónsul, es decir, el verdadero poder en Honduras, país que se conocía como el “portaaviones inhundible de EE.UU.” asegura Kornbluh. El presupuesto de la embajada se multiplicó por 25 mientras Negroponte ejerció de titular.
“¿Quién mejor que Negroponte para tomar el mando en Iraq? Tiene todas las calificaciones”, ironiza Kornbluh. Lo cierto es que Negroponte se ha mostrado dispuesto, a lo largo de tres decadas, no sólo a hacer el trabajo sucio de la política exterior estadounidense, sino también a realizarlo con los más finos modales diplomáticos.
Nacido en Londres hace 65 años, hijo de un magnate griego, es políglota y hasta habla vietnamita. Participó en negociaciones secretas con el Vietcong en la fase terminal de la guerra de Vietnam bajo el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger. Después de Vietnam se fue a Honduras, la prueba más dura de hasta dónde llegaba su lealtad. Kornbluh cita más pruebas de que el embajador norteamericano censuró informes sobre los abusos de derechos humanos en Honduras, concretamente el asesinato de casi 300 disidentes por escuadrones de la muerte del llamado Batallón 3-16.
Al terminar la “guerra sucia” centroamericana, Negroponte fue trasladado a las embajadas de México y Filipinas. En 1996 dejó el servicio diplomático para acceder a la vicepresidencia de la multinacional financiera y editorial McGraw Hill. En el 2000 Bush le nombró embajador ante la ONU, donde se le encargó la nada envidiable tarea de explicar a la comunidad internacional la nueva política estadounidense respecto a Iraq.
Para muchos críticos, Negroponte es el peor ejemplo del “americano impasible”, un diplomático “asépticamente frío al que no le importa lo más mínimo la vida humana”, según dice Larry Birns, del Consejo de Asuntos Hemisféricos en Washington. Pero en el trato personal da otra impresión. “La imagen agresiva que se le atribuye a Negroponte está muy alejada de la realidad, siempre rehúye el enfrentamiento”, asegura Adolfo Aguilar Zinser, el embajador mexicano ante la ONU que se opuso a la guerra. “Mostró mucha más cautela respecto al uso de la fuerza en Iraq” que los “halcones” del Pentágono y la Casa Blanca, añade el diplomático mexicano, y a veces “ponía cara de resignación”.
Pero desde sus días con Kissinger, Negroponte entiende el valor de la lealtad. “Siempre sigue instrucciones”, dice Zinser. En la embajada estadounidense más grande del mundo, con 3.000 personas bajo su mando, Negroponte puede consolidar el poder en Iraq como hizo en Honduras, dice Kornbluh. Pero con su enviado más leal afincado en Bagdad, el verdadero poder seguirá disputándose entre el Pentágono y el Departamento de Estado, asegura Zinser.
Publicado por magda Abril 29, 2004 11:30 AM
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