Mayo 26, 2004

Medios de comunicación
Los cambios en TV

Algo está cambiando en TVE. Pero no tanto.
Cierto que esta mañana en los programas de tertulias los tres entrevistados son ministros socialistas. Lo cual es bastante agobiante, la verdad:

TVE: ministro de Economía
Antena 3: ministro de Justicia
Tele5: ministro de Industria

En cualquier caso, vale la pena darse una por el
Consejo Provisional de Informativos de TVE-Torrespaña. Se están manteniendo vigilantes. A la espera de que emitan algún comunicado sobre la retransmisión de la Gran Boda, reproduzco aquí el informe del pasado 20 de mayo:

COMUNICADO Nº 9

El CPI CONTRA LA DUPLICACIÓN DE FUNCIONES

El CPI observa con estupor como algunos malos hábitos se repiten en esta nueva etapa de TVE.

Se ha hecho público que el nuevo Director de RNE, Pedro Piqueras, presentará uno de los especiales de la boda real.

El CPI solicitó a la nueva Dirección de Informativos que no se utilizara la presentación de un programa en Televisión Española bajo la fórmula "derechos de imagen" para redondear el sueldo de directivos que de otra forma sería difícil de justificar en una empresa con un enorme déficit económico.

Durante las asambleas abiertas sobre el Estatuto de Información que estamos elaborando se puso de manifiesto la inconveniencia de que un director de los SSII y, por extensión cualquier directivo, presente su propio programa. Es evidente que se trata de responsabilidades que requieren exclusividad. No tenemos nada personal contra Pedro Piqueras, pero consideramos que como Director de RNE, medio que también va a realizar una programación especial, Piqueras debe estar en la Radio, dirigiendo esa operación. En Torrespaña hay profesionales con una cualificación probada para realizar el cometido que se le ha encargado al señor Piqueras.
Torrespaña, 20 de mayo 2004


Los últimos informes:

Comunicado Nº 8

El Consejo Provisional de Informativos
Lamenta la ausencia de un representante de los Informativos de TVE en el reciente viaje del Ministro de Defensa, José Bono, a la base de las tropas españolas desplegadas en Iraq.
Mientras los principales medios informativos de implantación nacional invitados designaron para el desplazamiento a sus propios directores o a profesionales de acreditada capacidad y prestigio, TVE estuvo ausente del operativo. Esta ausencia, impidió que la cobertura de la noticia se ejerciera en las mismas condiciones que lo hicieron las otras televisiones. Así, en TVE, las piezas que se elaboraron a posteriori con el material que entregó Defensa fueron dignas, pero quedaron, lógicamente, cojas por la no presencia en el lugar de sus autores. No entendemos que, si RTVE fue invitada, como suponemos, a este viaje, nadie de TVE fuera incluido en el desplazamiento, al que sí acudió el nuevo Director de RNE. Y esperamos que este lamentable error no vuelva a repetirse.

Sobre las declaraciones al diario El País del Secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, en las que anuncia una posible privatización de TVE, damos por buena la nota que, al respecto, ha emitido la Dirección General de RTVE. Apoyamos, asimismo, las manifestaciones de protesta realizadas por los distintos sindicatos. Y advertimos que, la televisión pública, debe emitir una información de calidad, veraz, imparcial y plural que sirva para extender a toda la sociedad los valores éticos y democráticos. Para ello, debe llegar a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones y de forma abierta y libre. Y los gobernantes, máxime aquellos que se han comprometido a ello en los programas electorales con los que han sido elegidos, están obligados a poner los medios necesarios. Decir lo que ha dicho el señor Fernández Ordóñez, en el momento en que lo ha dicho y en un medio del grupo Prisa, con legítimos intereses en el mercado de la comunicación, al que ha estado ligado hasta su reciente nombramiento es irresponsable y podría llegar a ser, además, fraudulento. Torrespaña, 11 de Mayo de 2004


Informe nº 7
EL "PUBLI-REPORTAJE" SOBRE BOTÍN, EN INFORME SEMANAL

El Informe Semanal sobre Emilio Botin representa un mal ejemplo de reportaje centrado en el perfil político, humano y profesional de un personaje destacado de la sociedad.

Con independencia de las valoraciones subjetivas que puedan hacerse del reportaje, consideramos oportuno dejar constancia de algunas observaciones que fundamentan nuestra preocupación y juicio negativo del trabajo realizado.

No hay que poner en duda la idoneidad de un reportaje de Informe sobre una persona como Emilio Botín, por su condición de primer banquero del país, uno de los más importantes de Europa, actor muy influyente y determinante en la vida política, social, académica y cultural de España y, no menos importante, protagonista habitualmente esquivo con los medios de comunicación.

Tales atributos hubieran merecido un trato más riguroso, con más sustancia, más enfocado hacia la significación de la entidad que Botín lidera, sus estrategias, sus aciertos y fracasos, sus planes de futuro, sus valoraciones sobre las distintas opciones en política económica, el incipiente desarrollo de la unión monetaria europea, la crisis financiera y económica en América Latina, etc.

En lugar de todo ello, el Informe Semanal nos ofrece un producto que puede calificarse sin exageración de publireportaje, en el que se omiten los datos relevantes que puedan sustentar un análisis de la gestión del Banco Santander y se reproducen todos aquellos que podemos leer en cualquier folleto de presentación o publicidad básica del grupo.

Algunas omisiones son especialmente llamativas. Ni siquiera se menciona en el reportaje las causas judiciales que Botin tiene pendientes y que están próximas a resolverse. El silencio aquí es aún más llamativo que los elogios o el tono hagiográfico que impregna todo el reportaje. Con independencia de que el interesado estuviera interesado o no en comentar su situación judicial, no es aceptable que ese elemento de la actualidad relacionado con el personaje sea silencio. La omisión de esas circunstancias refuerzan la sensación de sospecha de que se ha hecho un servicio al Santander y a su Presidente, más que un trabajo periodístico serio, riguroso y profesional.

La duración del reportaje, casi diecinueve minutos, es superior en un 50 por ciento a la habitual en Informe Semanal. No consideramos que este justificado ni por lo extraordinario de su enfoque, ni por la oportunidad de su emisión, ni por el interés de su contenido general .

Del contenido de las declaraciones vertidas por Botín en el programa sólo es responsable él mismo, pero resulta chocante que un personaje de su relevancia e influencia se extraigan y reproduzcan afirmaciones, opiniones y valoraciones por lo general vagas u obvias como la mayoría de las que pueden escucharse en el reportaje.

Si ha habido cuestionario previo, que es previsible que así haya sido, puede exigirse un intento por extraer de un personaje como Botín mayor concreción o compromiso en las respuesta. Estamos hablando de un programa informativo, no de un video publicitario, caracterizado, como se sabe, por mensajes simples (o simplistas) y valoraciones sólo positivas de la entidad que lo encarga.

También nos resulta preocupante el coste del reportaje en relación con el producto final. El viaje a Nueva York se traduce en un paseo del presidente del Santander por la oficina local de la entidad y en otro por Central Park, completado con una valoración sobre la ciudad ciertamente irrelevante: “es una ciudad muy libre (...)m realmente muy impresionante”. Del viaje a Brasil no se obtienen resultados más sustanciosos; peor aún, para engrandecer la tarea del banco allí se deslizan afirmaciones discutibles como ésta, referida a la sede central de la filial BANESPA: “un buen lugar para mirar el futuro de América Latina”.

Es una pena que la importancia y alto significado de la presencia de los bancos españoles en América –en este caso, del Santander- queden tan diluidos e incluso pervertidos en el reportaje. Las referencias al “compromiso más allá del puro negocio bancario” quedan reducidas a la pura anécdota al ilustrarlo con la donación de instrumentos musicales para niños pobres. Este parte del reportaje rezuma puro paternalismo.

La parte dedicada a la construcción de la Ciudad Santander, en Boadilla del Monte, es pura publicidad. El programa se extiende en describir las instalaciones, con alguna referencia sonrojante a la calidad del trabajo que hubiera merecido alguna valoración de los representantes laborales o sindicales. En cambio, omite cualquier referencia a los planes futuros del banco, a sus perspectivas de negocio, etc.

El programa incluye referencias a la vida familiar, sentimental, privada plagada también de lugares comunes. Lo curioso es que se intenta ofrecer una dimensión humana del personaje y el resultado, por el contrario, refuerza sus perfiles más duros, más distantes.

El reportaje concluye con una valoración muy positiva de la gestión económica en España en los últimos años. No es lo más importante, pero no hubiera estado de más una valoración sobre los proyectos del futuro gobierno en materia económica.

Este deplorable resultado viene condicionado por un encargo que condiciona el trabajo de los profesionales, mediante un esquema preestablecido. Ignoramos en qué nivel de la Dirección se pactó con el Banco Santander el planteamiento general y las condiciones de los rodajes.

En definitiva, no creemos procedente que se proyecten este tipo de reportajes hagiográficos, publicitarios, carentes de profundidad, servil con los grandes poderes fácticos, porque constituyen derivas inquietantes de nuestra tarea informativa.

Con esta denuncia, pretendemos evitar que se repitan.

Torrespaña, 20 de abril de 2004


Publicado por magda Mayo 26, 2004 10:02 AM | TrackBack

Comentarios

Caffarel anunció en su día que habría pocos cambios en la parrilla de TVE. A excepción de la eliminación del programa de entrevistas de Carlos Dávila.

Pagó así la herejía de entrevistar a Pío Moa.

Enviado por: José Carlos Rodríguez en Mayo 26, 2004 07:51 PM