Junio 27, 2004

Activismo y derechos humanos
Arundhati Roy y Jack el destripador

Llevo días sin escribir en la bitácora y esta vez no es el colapso de información lo que me impide hacerlo, sino la falta de ella. No hay demasiadas noticias que me crea o tal vez de lo que desconfío es del efecto que producen en quien las lee o las escucha. Me pondré como ejemplo autópsico de "espectadora indiferente":

El año pasado casi me enfermo por pasarme semanas sin apenas dormir, primero montando el proyecto de instalar webcams en Irak. Después, porque me quedaba hasta las cuatro de la mañana siguiendo las noticias referidas a la invasión. A las siete ya estaba en pie de guerra informativo-receptor. Incluso movilicé a mi padre, que se pasó una semana larga en la biblioteca fotocopiándome todo lo que salía sobre el tema durante esos días. Paco Bandera es un gran ayudante. Aún recuerdo cómo se colgó una banderola del "No a la guerra" en forma de capa y se recorrió mi ciudad en moto una noche que le dio por ahí. A mi hermana y a mí nos dejó papidifusas.

Ahora apenas si leo nada sobre Irak. Y cuando digo nada es nada. Montones de días paso la sección de Internacional de los diarios sin detenerme a leer más que los titulares y de refilón. Fatal, lo sé. Pero, sencillamente, no puedo más. Me he saturado. Y me gustaría estudiar este proceso "desmotivador", tendré que consultar un equipo de psicólogos. O de publicistas, no sé...

En cualquier caso, prefiero no ponerme dramática y pensar que, simplemente, estoy en barbecho. Aprendí esa palabra en tercero o cuarto de EGB, cuando la calidad de la enseñanza no existía como concepto y era posible aprender a leer antes de los cuatro años sin tener que pasar por el psicólogo infantil.

El barbecho consiste en cultivar la tierra un año sí y otro no. Así le da tiempo a regenerarse y llenarse de nutrientes. ¡Qué patatas las de aquellos barbechos!

No recuerdo si durante el año de descanso había que regar la tierra, pero mi último barbecho mental ha sido oxigenado por un artículo de Arundhati Roy. Aparece en el número de primavera de “Papeles de cuestiones internacionales” (Icaria Editorial) dedicado a “España ante el terrorismo y el nuevo escenario internacional”.

Nuevamente, Roy no tiene pelos en la lengua. Además de ofrecer interesantes datos sobre India y Estados Unidos, en “El nuevo siglo estadounidense” hace un llamamiento al activismo, a actuar de una vez por todas. Recuerda algunas pequeñas victorias de los movimientos de resistencia:

“Lo que debemos debatir con urgencia son las estrategias de resistencia. Necesitamos apuntar a objetivos reales, emprender luchas reales e infligir daños reales.

La Marcha de la Sal de Gandhi no fue sólo teatro político. Cuando miles de indios, en un sencillo acto de desafío, marcharon hacia el mar para recoger su propia sal, hicieron añicos el impuesto sobre este producto. Fue un golpe directo a los puntales económicos del imperio británico. Fue algo real (...).

Nuestro movimiento necesita una victoria de mayor alcance, de dimensiones globales. No basta con tener razón. A veces es importante ganar algo, aunque sólo sea para comprobar nuestra determinación. Y para ganar algo, primero tenemos que ponernos de acuerdo en algo. Ese algo no tiene porqué ser una ideología suprema preestablecida dentro de la cual tengan que encajar a la fuerza todas nuestras ramas discursivas, tan deliciosamente diversas (...). Puede tratarse simplemente de una agenda de mínimos”.

Sobre el tema de Irak, Arundhati Roy es igual de contundente y su metáfora, fantástica:

“Atrevámonos de una vez por todas a decir lo que hay. El hecho de celebrar la captura de Sadam Husein por parte del ejército estadounidense no supone justificar retroactivamente su invasión y ocupación de Irak; sería como ensalzar a Jack el destripador por haber despanzurrado al estrangulador de Boston. Y ello tras un cuarto de siglo de amistosa alianza empresarial entre el destripador y el estrangulador. En realidad, hemos asistido a una pelea doméstica entre colegas de negocios que se han enfadados por un trapicheo. Y Jack es el big boss”.

Publicado por magda Junio 27, 2004 02:52 PM | TrackBack

Comentarios

Esto no es información sobre Irak, es cachondeo, pero la ironía se revela bastante más reveladora que la supuesta información: "As the Coalition's rule draws to a close, the numbers show that we have an awful lot to be proud of," Bremer said Tuesday. "As anyone who's taken a minute and actually looked at the figures can tell you, the vast majority of Iraqis are still alive—as many as 99 percent. While 10,000 or so Iraqi civilians have been killed, pretty much everyone is not dead." El resto de la noticia en www.theonion.com/news/index.php?issue=4025&n=0&id=3678
En la misma línea, también en "The Onion": "Saddam Hussein Freed On Technicality
BAGHDAD—The U.S. was forced to free accused war criminal Saddam Hussein Monday following the revelation that the former Iraqi dictator had been arrested in an illegal search. "American special forces neglected to obtain proper warrants before dragging Mr. Hussein from his hiding place outside of Adwar," Iraqi prime minister Iyad Allawi said in a morning press conference. "In accordance with international law, the Americans had no choice but to free him." Hussein, who is still named as the defendant in hundreds of outstanding civil cases, said his release was proof that the system works."

Muy bueno lo de "`papidifusas". Gran invento verbal en el centenario del Bloomsday.

Enviado por: TLH en Junio 28, 2004 09:17 AM

Buenísima la cita, TLH. A ver cuándo alguien nos monta una Onion ibérica. Aunque éste es un país de patatas...

Enviado por: Magda en Junio 28, 2004 01:50 PM