Julio 12, 2004
Desclasificados
Srebenica
Ayer se conmemoraron los nueve años de la masacre de Srebenica. Sus principales responsables siguen en búsqueda y captura, pero parece que nadie tiene demasiada prisa por encontrarles. Mas de 7.000 musulmanes fueron asesinados por las fuerzas serbobosnias en apenas tres días en la mayor operación de limpieza étnica en Europa desde el fin de la II Guerra Mundial.
Justo ayer recibí un correo electrónico de la traductora María José Furió. Le habían hablado de esta web y quería presentarme la suya. En uno de los apartados de su página personal incluye la traducción que hizo para Médicos Sin Fronteras de los testimonios de supervivientes de la matanza sufridas por los habitantes de este pueblo bosnio. Recomiendo su lectura, aunque su dureza se hace insoportable en algunos momentos.
Las guerras de la antigua Yugoslavia han sido olvidadas. Ahora la palabra albanokosovar solo aparece en los medios para hablar de mafias y nadie recuerda cuánto sufrió este pueblo hace apenas cinco años. Andamos todos muy entretenidos con los nuevos conflictos.
Sin embargo, de vez en cuando, aprovechando algun siniestro aniversario, los medios de comunicación recuerdan aquella guerra que resultó tan mediática, porque sus protagonistas "se parecían tanto a nosotros..." El colmo del egocentrismo.
Hoy ha vuelto a ser hora de hablar de Srebenica, ese pequeño pueblo situado muy cerca del rio Drina, el que fuera inmortalizado por el premio Nobel Ivo Andric en un maravilloso libro. Hoy había excusa para hablar de Srebenica porque ayer se cumplieron nueve años de su tragedia y porque, no nos engañemos, en verano hay pocas noticias. Así funcionan los diarios.
Entre los artículos que hoy he leído sobre este tema quiero destacar un subtítulo publicado en El Periódico de Catalunya
”La comunidad serbia muestra total desinterés por la conmemoración”
Realmente no me ha parecido una frase demasiado objetiva. Se puede decir lo mismo con otras palabras, como por ejemplo: "La comunidad serbia no participa en la conmemoración".
Uno de los entrevistados por la periodista que firma el artículo, Suleiman Tihic, representante musulmán de la presidencia tripartita de Bosnia-Herzegovina, asegura que "la reconciliación es necesaria". Pero para conseguirla, todos tendrán y tendremos que cuidar este tipo de detalles y de lenguaje.
También sera necesario que, tal como exige Tihic, "la verdad sea conocida y la justicia hecha". Los serbios deben hacer todo lo posible por capturar a quien fuera jefe político de los serbobosnios en 1995, Radovan Karadzic, y también a su jefe militar, Ratko Mladic.
Ambos están acusados de genocidio por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia. Mientras no lo hagan, la comunidad internacional no prestará atención a sus reivindicaciones, porque no es políticamente correcto hablar de los 700.000 serbios que tuvieron que huir de sus hogares y que aún hoy siguen viviendo como refugiados en Serbia y Montenegro u otros lugares sin poder recuperar sus casas. Tampoco aparecen demasiadas referencias a los que en la actualidad sufren acoso y aislamiento en Kosovo.
En los Balcanes la historia es demasiado compleja y las tortillas se giran una y otra vez de un modo dramático. Pero también ha sucedido lo mismo durante siglos en el corazón de Europa y lo hemos arreglado inventando una Unión Europea. Supongo que es cuestión de voluntad y, sobre todo, de economía.
En cualquier caso, Srebenica simboliza el horror y esos miles de cadáveres, que siguen sin identificar dentro de bolsas de plástico, no son una vergüenza sólo para los serbobosnios.
Para quien quiera saber más sobre lo que ocurrió en los Balcanes y lo que allí sigue sucediendo, recomiendo el libro de la fotógrafa Sandra Balsells titulado Balkan. No es una recomendación más, es el mejor trabajo que he visto sobre esta tierra y sus últimas guerras. Las fotografías de Balsells -muchas incluidas en su web- son fantásticas, pero también lo son sus textos. Un intento honesto de contar lo que pasó y cómo pasó a lo largo de diez años. Lo suyo es un ejercicio que no sé cómo definir, pero tal vez la palabra sea humanidad. Hay mucha en los ojos de Balsells.
Publicado por magda Julio 12, 2004 10:37 PM
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Simplemente impresionante, acabo de leer la traducción de Mª José Furió y es espeluznante la narración, sobre todo la de los niños, acerca de lo que los tchetniks hicieron al pueblo. Supongo que siempre se trata de lo mismo, en todas las razas, culturas y condiciones hay "tchetniks": los que maltratan a sus hijos (tema espeluznante a tenor de las últimas estadísticas), a sus compañeras o ex-compañeras, los que bombardean, los que están detrás de cada una de esas noticias que nos ponen el vello de punta.
En fin, creo que poco se puede opinar despues de leer ese testimonio.
Enviado por: metamike en Julio 13, 2004 03:49 PMVeo que distingues entre la palabra tchetnik y serbio (como también intenta distinguir el primero de los testimonios traducidos por Furió. Desgraciadamente, la prensa no siempre lo hace así).
El pueblo serbio también ha sido estigmatizado y, además de injusto, es contraproducente. Otro día, colgaré algunas informaciones sobre este tema.
Saludos,
/Magda
Los serbios reconocen, a los nueve años, el asesinato de por lo menos 7.000 musulmanes osnios
El genocidio largamente silenciado
RICARDO ESTARRIOL - 16/10/2004
Viena. Servicio especial
Nueve años han tenido que pasar hasta que una comisión del Gobierno de los serbios de Bosnia -el Ejede la llamada República Srpska- ha reconocido que el ejército de esta república asesinó en julio de 1995 por lo menos a 7.000 musulmanes bosnios de la ciudad de Srebrenica, en el este de Bosnia-Herzegovina.
La república serbia es una de las dos entidades que forman el actual débil estado de Bosnia-Herzegovina, cuya estabilidad depende en lo fundamental de la presencia de las tropas internacionales SFOR, bajo el mando de la OTAN y con el mandato político de los signatarios del acuerdo de paz de Dayton, de 1995. A partir de diciembre, la SFOR se convertirá en Eufor, bajo mando militar de la UE.
Hace dos años, el Gobierno de la República Srpska aún minimizaba el genocidio de Srebrenica y se negaba a reconocer hechos documentados por millares de testimonios. Esa posición, que irritaba a la comunidad internacional, era además fuente de tensiones en el estado plurinacional, especialmente entre los familiares de las víctimas y la población serbia.
Después de grandes presiones ejercidas a todos los niveles, incluso en Belgrado, en abril de este año una comisión gubernamental publicó un informe preliminar de una comisión creada a finales del año pasado a petición de una llamada Cámara de Bosnia para los Derechos Humanos y basada en cincuenta peticiones de búsqueda de musulmanes desaparecidos tras la caída de Srebrenica. La comisión, formada por jueces y juristas de la entidad serbia, facilitó un informe que era una recopilación de obstrucciones efectuadas por los ministerios de Defensa y del Interior de la República Sprska.
La pertinacia de Banja Luka irritó de tal forma al alto representante de la comunidad internacional en Bosnia, lord Paddy Ashdown, que cesó en el acto al vicecomandante del ejército serbio en Bosnia, Cvjetko Savic, y al encargado de las relaciones con La Haya, Dejan Miletic, a los que acusó de "haber hecho lo posible por encubrir el mayor crimen cometido en Europa después de la Segunda Guerra Mundial".
A continuación, el presidente de la República, Dragan Cavic, hizo esta maniobra: por una parte acusó a Ashdown de "haber provocado una crisis de las instituciones en la República", y por otra, hizo un llamamiento a la población serbia de Bosnia a reconocer la masacre de los bosnios musulmanes en Srebrenica. Finalmente, en junio se publicó un informe de 42 páginas en el que se especificaban 34 localidades en las que se habían cometido matanzas y una descripción de la participación de unidades de la policía y del ejército de la República en el genocidio. Entonces se hablaba de "miles de víctimas" (los musulmanes hablan de 8.000 asesinatos). Los observadores interpretaron el informe, no como un acto de arrepentimiento, sino como resultado de la amenaza de seguir cesando a políticos, de imponer sanciones e incluso de disolver la entidad serbia.
Esta semana finalmente, un informe más completo, que habla de 7.000 personas asesinadas, fue entregado por la comisión al Gobierno. Según ha declarado el vicepresidente de la comisión, Smail Cekic, el número de las victimas no es todavía definitivo. El Tribunal de La Haya considera que los crímenes de Srebrenica fueron un genocidio y uno de los responsables ha sido condenado ya a 35 años de cárcel.
Pero los principales responsables, el ex pesidente de la República Srpska, Radovan Karadzic, y el comandante serbio Ratko Mladic, siguen sin aparecer, supuestamente protegidos por la población y -especialmente en el caso de Mladic- por parte del ejército y de la policía en la vecina Serbia. La población no serbia de Bosnia está convencida de que las fuerzas internacionales no tienen ningún interés en dar con ellos.
Enviado por: Magda en Octubre 19, 2004 04:14 PM

