Noviembre 10, 2004
Desclasificados
Una crítica literaria
Tengo poco tiempo, pero después de leer el comentario de Juan referido al post anterior me dieron ganas de explicar una pequeña historia que el sábado pasado me alegró la tarde.
Resulta que estoy pensando en montar una especie de librería (de obras prematuramente descatalogadas) en la que haya además su poquito de cafetería a la nórdica. No sé si será posible por esta parte del mundo, pero a mí me encantan esos lugares que hay en Escandinavia donde te sientas tranquilamente a leer y vas sirviéndote café tú mismo a medida que te apetece. Pagas una vez y te vas sirviendo. Hay quien dice que poner una “melitta” no funcionará, que el café no es bueno, pero probaremos...
Tal vez con los cafés mi socio y yo consigamos recuperar lo que perderemos “rescatando” libros. Edu tiene confianza, así que pronto empezaremos a pintar las paredes de la vieja cochera que hemos alquilado. Yo creo que un poco de movimiento de brazos a lo Karate Kid me sentará bien.
Por lo menos desconectaré un rato de las Faluyas de este mundo. Aunque esta frase suena a falsete. La correcta es: ¿Hay alguien realmente conectado a Faluya? ¿Hay algún periodista informando desde allí que no sea un “empotrado” del ejército estadounidense? De momento, yo apenas si he encontrado los testimonios de un periodista iraquí citado en la web de Aljazeera. Me gustaría saber qué está pasando con los civiles que quedan en la ciudad ahora que les han dejado sin hospitales. Nada extraño teniendo en cuenta que hoy día la Convención de Ginebra parece ser el nombre de un grupo de amantes de los combinados.
En fin, que estaba yo hablando de mi librería-cafetería con la prima de un amigo mío. Noelia ha llevado un par de bares sola a pesar de ser bastante joven. La verdad es que admiro su desenvoltura. Yo me defiendo bien en el trato al público después de algunos años como informadora juvenil y vendedora de manzanas en el Mercado Municipal, pero no tengo ni idea de cómo funciona eso de contactar con los distribuidores de bebidas y controlar que nunca falte de nada. Mejor será que no recuerde mis experiencias como camarera si quiero lanzarme a esta nueva aventura.
Noelia se ofreció a ayudarme e incluso a trabajar en el local si acabo montándolo. Entonces soltó una burrada que ya no recuerdo. Ella es así, bastante bruta. Le gusta serlo e incluso se vanagloria de ello. Al ver mi cara de asombro se echó a reír, tiene una risa muy sanota y contagiosa:
- No me mires así, que estoy muy cambiada, que últimamente leo mucho. Antes, nada. Pero ahora he cogido el ritmo. Tú confía en mí, que yo te vendo los libros.
Desde que está en su nuevo “curro”, vendiendo pulseras y bisutería en un gran centro comercial, ya se ha leído “siete”.
- Dos de Isabel Allende. Bueno, “La casa de los espíritus” I y II...
- Pero si sólo es uno...
- Que no, que en bolsillo lo han sacado en dos partes... También me he leído “Las memorias de una geisha”, uno de ritos orientales y... Bueno, el último ha sido “El hombre duplicado”.
- ¿”El hombre duplicado”? ¿El de Saramago?, le pregunté.
- Sí, ése mismo.
- Pero Noe, ese es densillo. Yo lo he empezado, pero me lo he reservado para cuando tenga tiempo para concentrarme.
- Pues está muy chulo. La verdad es que el Saramago ese está “rayadísimo”. Para describirte una lámpara se tira tres páginas y así con todo... Unas descripciones... Pero es un cachondo. El final del libro está muy bien, es un puntazo. A mí me ha gustado. Te sorprende.
La sorprendida en ese momento fui yo. Admito que Noe me devolvió la esperanza. Si finalmente monto el chiringuito yo prepararé los cafés y ella asesorará a los clientes. Puede que incluso aconseje a algunas editoriales sobre cómo deberían promocionar los libros para así no tener que descatalogarlos tan rápidamente.
Publicado por magda Noviembre 10, 2004 05:33 PM
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Hola Magda, mi comentario anterior tiene que ver con la "intuición" que tengo de que los mass media están aplicando de manera deliberada una visión de la realidad mundial totalmente catastrófica con un objetivo claro de crearnos inseguridad y a "aconstumbrarnos" a la misma.
¿Cómo es posible que en ningún periódico, radio o televisión no aparezca ningún día prácticamente ninguna noticia positiva?
Ya que tú creo perteneces a ésta profesión y tendrás multiples compañeros de la misma, sugiero que quizás debamos empezar por dar la vuelta a esta situación para que lo rechazable o inaceptable nos parezca realmente así, como algo anormal, que la sociedad no debe permitir. Saludos.
Por cierto acabo de leer el último libro de Punset "Diálogos con la vida, la mente y el universo" en Destino que vendría muy bien lo tengas en tu bibliocafetería. Saludos de nuevo.
Ánimo con el proyecto, tiene muy buena pinta. Ya nos iras informando como va.
No se si tendrá éxito o no, pero si lo haces espero poder encontrarme entre los habituales.
Enviado por: Ivan en Noviembre 15, 2004 02:09 PMMagda, paya, rescátame de la descatalogación "venus Bonaparte" de Terenci Moix y prometo ser la primera clienta de tu bar
Enviado por: noalaguerra en Noviembre 15, 2004 10:50 PM

