Noviembre 20, 2004

Desclasificados
Nueva librería en Sevilla

Los compañeros de La Palabra itinerante envían un mail anunciando que hoy se inaugura una librería muy especial en Sevilla, "La Fuga Librerías".

Desde hace unos días hay una nueva librería en Sevilla. Se llama ‘La Fuga’. En estos tiempos que nos toca vivir en los que desgraciadamente nos estamos acostumbrando a ver cómo las librerías, las independientes, las ajenas a las grandes cadenas comerciales, desaparecen con suma facilidad -y las que resisten lo hacen con dificultad-, nos llena de alegría saber y compartiros que el compañero Luis Gallego, un campeón, un valiente, ha logrado echar a andar, después de mucha briega, este feliz invento que lleva por nombre: ‘La fuga librerías’.

Se trata de un lugar donde poder encontrar y adquirir libros de calidad, cuidados, relevantes, reveladores, en áreas diversas como poesía, pensamiento, cómic, ensayo, política, antropología y sociología, arte... y con una estupenda atención.

Desde ‘La Palabra Itinerante’ hemos acompañado y colaborado con súper Luis en el nombre del asunto y en la selección de fondos. Creemos que iniciativas como esta merecen todo el apoyo y cariño posible. Creemos que estos espacios preocupados por la difusión responsable, cívica y crítica de pensamiento, requieren la compañía y el interés de todos, pues nacen para ser lugar común y de encuentro. Amigas, amigos, no dudéis en visitar a Luis (física o virtualmente –se propone también atender pedidos por teléfono o mail-), en ‘la fuga librerías’, si queréis echar un vistazo y/o andáis buscando algún libro.

‘La Fuga Librerías’ C/ Conde de Torrejón, nº1, local 1.
(Alameda de Hércules - Sevilla)
lafugalibrerias@yahoo.es
Abierto de lunes a sábado: de 10.00 a 13.30
y de 17.30 a 20.00

Publicado por magda Noviembre 20, 2004 09:55 PM | TrackBack

Comentarios

Vienen tiempos extraños. Tiempos de rarezas. Todo se declina al vacío, a la nada. Todos buscamos un porqué de todo. A lo largo de la historia, cuántas muertes en el nombre de Dios, por la posesión y reparto de la tierra, por el uso del agua, por cualquier tipo de circunstancias etc.
Enloquecemos en la ira, cuando el propio dolor llama a nuestra puerta. Enloquecemos de pasión cuando el dolor toca la puerta de nuestros enemigos. Y así, la espiral de terror se agranda, sembrado por el llanto sordo de la sin razón, a grito coincidente de ¡VENGANZA!.
La muerte se califica con diferentes etiquetas, todo depende hacia donde miran los ojos de la muerte, (Otro punto, donde por desgracia, las personas también coinciden) si la sangre de la muerte, riega de dolor nuestro corazón, se le suele llamar ASESINATO, TERRORISMO... si la muerte es al enemigo, se le suele llamar JUSTICIA. Algunos lloran y otros ríen por la misma muerte. El caso más reciente es de Yasir Arafat.
La historia se ha repetido tantas y tantas veces, como tantas y tantas veces, no paramos de sorprendernos. Ahogando la paz en nombre de... no sé, en el nombre de quién o por qué tienen que morir tantas personas, no entiendo por qué la palabra de Dios, tiene tantas lecturas diferentes.
Recurriendo a los tópicos: “siempre mirando la paja en el ojo ajeno”, sin saber la viga que tenemos en el nuestro”. Y así, desde que el hombre, tiene conciencia como hombres. Lloramos y nos rasgamos las vestiduras al mismo tiempo. Rezando al cielo por la muerte de los nuestros, y clamando venganza al cielo, para pedir la muerte de los demás. El caso es... poner el grito en el cielo de una forma u otra.
Vienen tiempos extraños, de rareza, todo se declina al vacío, un vacío que a día a día se llena de nada.
En televisión, vi las torres gemelas desplomarse. Vi los bombardeos de los americanos, al pueblo de Afganistán, a pueblo de Irak, a medio mundo. Vi la tragedia de Atocha. Vi, y sigo viendo los bombardeos de los israelitas al pueblo palestino, Veo y veo tantas muertes que al final, después de haber superado las impotencias de no poder hacer nada, o la sensación de lo que hago, no sirve de nada, apago a la televisión, tiro el periódico a la basura y... buscando mis pensamientos en el humo de mi cigarro, Me da miedo creer que tanta maldad entre en mi conciencia como algo normal porque en cotidiano ya lo es. Me sorprendo como he llegado a ser tan insensible a tanta brutalidad, y así, esperando la muerte lenta del tabaco, quedo sentado en el umbral del tiempo con la vista perdida en... que más da, donde tengo la vista perdida, el caso es, que vienen tiempos extraños. Y a lo único que he atinado es, a escribir estas cuatro letras como epilogo que rubrica el fin de mi lucha, y a ésta verborrea repetitiva, que hasta día de hoy, no me ha llevado a ningún parte. Me consuela saber que hay personas como tú, que madurada y macerada en el empleo de la palabra sigue al pie de la letra con las ideas más o menos claras, o al menos así, me gusta creerlo. Gracias Magda por estar ahí. Un abrazo.- luisrafi@wanadoo.es
Nick: Almutamid de Sevilla.-

Enviado por: Luis Ramos Fifueroa en Noviembre 29, 2004 03:00 AM