Septiembre 06, 2005

Desclasificados
Triunfos

Leo en "El País" que "Andalucía aprueba el fútbol mixto en todas sus categorías regionales". De fondo tengo la tele, a ver cómo están las reinas de la programación de la mañana. De repente, me paro en TVE y veo que están recreando el asesinato de Rocío Wanninkhof con todo lujo de detalles: un hombre que se mueve entre sombras y apuñala a una chica. Además del mal gusto, el morbo y el sinsentido, habría que recordarles que aún no han empezado las clases, están emitiendo en horario infantil.

Poco después, se ve a un joven reportero desplazado hasta la casa de la urbanización donde vive Alicia, la madre de Rocío. Dice que su compañero no le ha dejado entrar. Sorpresa de Inés Ballester, la presentadora de "Por la mañana". ¡¿Alicia tiene compañero?! ¡Pero si había mantenido una relación con Dolores Vázquez! Sí, pero ahora tiene compañero. El reportero dice que también él se sorprendió cuando lo supo ayer. ¡Muy fuerte! Al carajo con la etiqueta de "lesbiana".

Entonces, para rematar la faena, el joven periodista propone volver a llamar al timbre delante de las cámaras, en directo, para ver si le dejan entrar. Él mismo admite que "es un tópico", pero... Por suerte, lo paran desde la redacción. Más que por sensatez parece que lo hacen porque se han pasado de tiempo. Comienzan con otra noticia, tan absurda, que no puedo recordarla si no me pongo boca abajo, entre otros, porque dura diez segundos y la cortan de golpe para decir que a Fernando Alonso le han concedido el Príncipe de Asturias y destacan que lo hacen por los resultados que ha alcanzado gracias a "la firme voluntad por el triunfo". Eso es lo que se premia. No me alargo porque la Fórmula 1 saca lo peor de mí, aunque me parece muy sincero que toquen el himno del país de la escudería ganadora. Las cosas, claras.

Pero me interesa, sobre todo, pararme en la palabra "triunfo" como valor supremo y "premiable". ¿Premiamos el premio? ¿Y encima le damos 50.000 euros? En fin... En las redacciones "triunfar" se utiliza como sinónimo de "publicar". Aún recuerdo la primera vez que publiqué una croniquilla y me dijeron "¿has triunfado?". Vicios de la jerga periodística. No sé cómo será la deportiva, pero lo que es seguro es que las mujeres no lo tienen nada fácil, a ver qué repercusión tendrá la iniciativa de la Federación Andaluza de Fútbol.

A continuación, cuelgo la entrevista que le hice a Carme Lluveras para el Magazine de La Vanguardia hace unos meses, cuando era ayudante del entrenador del Unicaja, Sergio Scariolo. Intentaré localizarla un día de estos, lo último que supe de ella es que estaba en el paro, según informaba La Malla.

“Algunos hombres creen que estoy explotando mi faceta de mujer y eso me da mucha rabia. ¿Qué más quisiera yo que ver que todo es mucho más natural?” La entrenadora de baloncesto Carme Lluveras asegura que ella “sólo deseaba llegar a lo más alto de su carrera profesional”. Su objetivo no era convertirse en noticia por ser la primera mujer que se incorpora al cuadro técnico de un equipo de la Liga ACB. “Para mí lo de ser mujer es casual”.

Antes de ella, sólo otra mujer había saltado a las canchas de la ACB, Pilar Landeira, quien fue árbitro durante doce temporadas. Pese a la excepcionalidad, Lluveras sigue sin entender por qué se organizó tanto revuelo cuando se integró a la plantilla del Unicaja el pasado enero. “Además, sólo soy “asistente voluntaria”.

El acuerdo con el club fue que se limitaría a ver los entrenamientos para aprender. Por supuesto, sin cobrar. Afortunadamente, el entrenador le permite colaborar: “Sergio Scariolo es un tipo inteligente”, agradece Lluveras.
El resto de miembros de la ACB a los que pidió trabajo anteriormente siempre le contestó lo mismo, que “tenía un buen perfil, pero un importante “handicap”: ser mujer”. De nada le valieron sus cuatro temporadas entrenando al equipo masculino del Aracena, durante las cuales consiguió un ascenso tras otro hasta colocarlo en la EBA. Recientemente también ha entrenado a jugadores en Mozambique enviada por la FIBA.

Los triunfos como “estratega” en el baloncesto femenino son aún más destacables, pero poco valorados entre la elite. Tras veinticinco años trabajando como entrenadora, Lluveras ha recibido, entre otros, el premio a la “Mejor Coach del año” en el 2003. Esa temporada su equipo, el UB-FC Barcelona, se proclamó por primera vez Campeón de la Liga Femenina (LFB) y subcampeón de la Copa de la Reina.

A punto de terminar esta temporada, compara su experiencia en el Unicaja con un “master en Harvard”. Aun así, no se atreve a soñar con ser entrenadora de la ACB. De momento. “Soy realista y sé que también debo ser humilde. Mi próxima meta es ser asistente con todos los honores, con un contrato”.
Pero pronto este objetivo será insuficiente para esta competitiva catalana nacida en L’Hospitalet y casada casualmente con un doctor malagueño que trabaja en Barcelona. Ambos han decidido no tener hijos. “Por suerte, hoy día es una elección personal”, dice Lluveras.

La entrenadora tiene otras inquietudes. “No soporto a la gente que siempre se está quejando de que su vida es monótona. Que la cambien”. Ella ya lo ha hecho varias veces. Empezó estudiando Empresariales, cursó hasta tercero de Derecho. Finalmente, se licenció en Piano y Solfeo y dice que pensó en hacerse directora de orquesta.

“A mí lo que me gusta es mandar”. En esto no se parece a sus compañeras. “Las mujeres en general no somos muy competitivas, ni nos gustan los deportes. Es algo que tiene que ver con la educación y los genes. Cuando un grupo se va al campo los hombres siempre juegan con una pelota y las mujeres se sientan a hablar”.


Publicado por magda Septiembre 6, 2005 12:39 PM

Comentarios

Pues fíjate, me cuesta más ver el machismo en el tema del baloncesto. En el fútbol sí está claro, pero me cuesta más para el basket.
De hecho, nadie pone pegas a que un hombre entrene a chicas ni a que una mujer entrene a las chicas ¿dónde está el problema?. ¿Seguro que cuestión de sexo?.
Quizá, bien pensado, la cuestión es, como bien dices, el triunfo y lo que ello conlleva, es decir, una competitividad feroz. Ser entrenador ACB es una cosa por la que algunos (masculino plural) matarían. Imagino que si a esto le añades una pizca de machismo (pues no creo que exista mucho más) tienes la respuesta.
Son muchos los entrenadores de élite en paro o intentando rehacer su carrera en ligas inferiores. Imagino que esa pizca de machismo hará que la competitividad vuelta en contra de la mujer entrenadora sea más feroz, si cabe, que contra los hombres entrenadores.
Te lo dice uno que es entrenador (aunque no ejerzo, claro).

Enviado por: Juanki en Septiembre 6, 2005 05:07 PM

Je, je, se te ve el plumero, Juanki. Te has dejado la posibilidad "ni a que una mujer entrene a chicos". ¿De verdad no te has dado cuenta? Lapsus le llaman a esto.

Enviado por: jose en Septiembre 7, 2005 02:18 AM

No, no me la he dejado, pues precisamente ES DE ESA posibilidad de la que hablamos hoy. Ahí contaba las otras posibilidades que hay, y nadie pone pegas, la pega viene del caso que hablamos: chica entrena chico. A donde quiero llega es a que el papel del machismo ahí es pequeño, creo que pesa mucho más la voraz competitividad del sector. Esa mujer entrenadora, además de mujer (que algo le habrá perjudicado por ese algo de machismo) es nueva en un mundillo muy muy competitivo. Creo que pesa más el factor "nueva" y "competitivo" que el factor "mujer" (que algo pesará, sí).

Enviado por: juanki en Septiembre 7, 2005 01:32 PM