Abril 13, 2007

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No rojos: RDA (I parte)

Decía hace un par de días que estaba furibunda y por eso prefería no escribir. Mi rabia no se debía únicamente a la deplorable actitud de la iglesia oficial en su intento de cerrar la parroquia de Entrevías con excusas burocráticas, ojalá fuera solo eso.

Lo que acabó de exaltarme fue la visión de la película “La vida de los otros", en la que se narra de forma magistral la historia de unos artistas perseguidos y amenazados por la Stasi en la extinta Alemania del Este. Imposible no apretar los puños más de una vez en la butaca: 100.000 empleados y 200.000 confidentes al servicio de las élites del Partido Comunista. Su misión: “saberlo todo” para someterlos a todos.

Otro día volveré a escribir sobre cómo nos vigilan por estas latitudes o sobre el programa TIPS*, pero hoy prefiero recordar mis impresiones al ir a visitar a mis primos “adoptivos” de la RDA. Como ya he explicado alguna vez, pasé el curso 1988-89 en la República Federal de Alemania conviviendo con una familia a la que sigo visitando al menos una vez al año. La verdad es que viví muy bien, como una burguesita, pero me costó adaptarme a lo que para mí era un exceso de lujo.

A mis diecisiete respondones años aquel despilfarro me revolvía las tripas. En los ochenta muchas familias aún nos estábamos acostumbrando a tener agua caliente en la ducha y, de repente, me encontré viviendo en un hogar en el que había máquinas para todo, desde la cortadora del pan hasta un aparato de rayos uva e hilo musical ¡en el baño! Las luces estaban encendidas permanentemente y en la despensa siempre había como mínimo una docena de unidades de los productos más variopintos. Cuando íbamos al supermercado solíamos llenar un par de carritos y a veces nos gastábamos en una sola cena el equivalente a una semana del sueldo medio español de la época.

Pese a su comodidad, la mayoría de mis amigos alemanes tenía siempre un motivo de queja y los demás estaban deprimidos. A mí sólo me daban bajones cuando me tocaba vestirme de gala para ir a algún baile. Un día incluso me pusieron unas plumas, tal cual. Me dijeron que no me cerrara en banda, que fuese primero y lo criticase después. Y así lo hice: estuve criticándolo una semana entera, la que tardé en recuperarme del dolor de pies. La verdad es que mi familia alemana tuvo una paciencia ilimitada con la estudiante que le tocó en gracia.

Durante aquellos primeros meses sólo me comprendía mi abuela, mi adorada Oma. Ella pertenecía a la generación de las Trümmerfrauen (“mujeres de las ruinas”), las que empezaron a reconstruir el país después de la II Guerra Mundial, cuando solo había ruinas por todas partes y los hombres que no habían muerto estaban prisioneros en otros países. Ella también pensaba que todo ese consumismo era delirante, y para contrarrestarlo preparaba suculentos y baratos pasteles caseros con los que me cebaba literalmente.

A veces, durante aquellas merendolas, me contaba anécdotas de la guerra. Y en alguna ocasión me habló de los primos que se habían quedado al otro lado del Muro. Otra vez, la dichosa pelota de “Match Point”.

La prima Evi nació en Berlín Este. Mi familia y la suya solían llamarse por teléfono y se mandaban cartas y paquetes regularmente para no perder el contacto.

La primera vez que fui a la actual capital alemana, en enero de 1989, los responsables de AFS -los organizadores del programa de estudiantes- gestionaron un visado para que pudiéramos pasar un día entero en Berlín Este. Cruzamos el “mítico” Checkpoint Charlie a primera hora de la mañana en un estado de excitación total. A nuestra edad, dieciocho años, pasar de un bloque a otro era más emocionante que atravesar un océano y no podíamos dejar de preguntarnos qué habría al otro lado.

Durante las primeras horas, un guía oficial nos endosó una buena dosis de propaganda del régimen. No lo hacía del todo mal, decía cosas que parecían incluso lógicas, pero era demasiado gris para poder convencernos. Por la tarde, tan pronto como nos dejaron sueltos y “libres” empezamos a recorrer las calles. Eran idénticas a las que habíamos estado visitando los días anteriores en Berlín Oeste del modo en que lo son los hermanos mellizos. Casi iguales, pero uno siempre algo más feillo que el otro.

Buscamos las “mil” diferencias en cada lugar y nos fuimos sin descubrir por qué aquella ciudad era tan gris. Había algo en el ambiente, pero no sabíamos qué. Recuerdo que tuvimos esa inquietante sensación incluso cuando compramos unos trozos de pastel de queso en un supermercado sin apenas carteles. Nos esforzábamos por encontrarlo rico, pero, a pesar de que la receta era idéntica a la que preparaban nuestras “omas” adoptivas, sabía bastante peor. ¿Por qué? Las vacas no pueden ser tan distintas... Además, ocurría lo mismo con casi todo, desde las coca-colas de imitación hasta los chicles. “En realidad, cosas que no se necesitan para vivir”, sentenciamos. Esa fue nuestra conclusión cuando probamos un steak tartar en un restaurante ruso, “rojo” 100%. Ese steak sí que era un producto de primera necesidad y estaba exquisito.

Aquel día, y a aquella edad, no me dio tiempo a profundizar mucho más.

Apenas diez meses después, el 9 de noviembre de 1989, cayeron los primeros trozos de muro. Después de casi treinta años de existencia, aquella monstruosidad se desvanecía. Era tan difícil y tan maravilloso creerlo... Hacía muy poco que lo habíamos estado tocando y que nos habían dicho con pena que seguiría ahí bastantes décadas más. La noticia de su caída me impresionó tanto como comprobar años después que el que estaban construyendo las autoridades israelíes en territorio palestino era aún más grande y desafiante.

En cualquier caso, solo unos días después, mi amiga Eva y yo empezamos a ahorrar para ir a Berlín. Y, finalmente, en abril de 1990 compramos los billetes de interrail pertinentes y preguntamos a Renfe -bendita Renfe- si servían para la RDA que estaba a punto de unirse a la RFA. Nos dijeron que sí y les creímos.

Primero paramos en el Palatinado para visitar a mi familia alemana y allí nos cargaron de montones de regalos para los primos berlineses pseudodesconocidos. También nos escondieron en la mochila una piña y dos benjamines de champán para que celebráramos a lo grande que ese mismo día Eva cumplía 19 años. Cuando los encontramos apartamos las mochilas y brindamos como dos señoronas en el Orient Express sin dejar de mirar por la ventanilla que tan fascinadas nos tenía. Todo era perfecto hasta que llegó el revisor y nos confirmó algo que ya sabíamos: de Renfe es mejor fiarse poquito.

- El interrail no vale aquí.
- Pero si ya estáis casi unidos, protesté.

Él aún no lo veía tan claro y por su cara inexpresiva era difícil adivinar si le gustaba o no la idea de unirse a los hermanos occidentales.

-Tenéis que abonar el billete hasta Berlín y además pagar la multa.

Desgraciadamente, no teníamos mucho dinero, sólo regalos y además no eran para nosotras. Total, que el hombre tuvo que esperar a que nos quitáramos las botas y sacáramos de nuestros calcetines los marcos que llevábamos escondidos. Nos llegaba justo para los billetes, que no eran nada baratos, pero la multa nos la tuvo que perdonar forzosamente.

Era absurdo. Pero nada comparado con la muerte del joven Chris Geoffrey, asesinado por la policía nueve meses antes de cayera el Muro cuando intentaba atravesarlo.

De repente, un día cambia todo. Lo que ayer era imposible hoy es cotidiano. Otra vez la puñetera pelota de “Match Point”.

Los primos
Nos quedamos sin blanca, pero la prima Evi nos dio de comer muy bien durante aquellos días. Su familia acababa de mudarse a un nuevo apartamento en Berlín Oeste y estaban fascinados con su nueva vida. Durante aquellos días salir a pasear por las avenidas de Berlín Oeste provocaba una sensación agridulce. Estaban llenas de “ossis” -alemanes del este- que se pasaban las horas delante de los escaparates occidentales sin comprar nada, con las manos en los bolsillos. Por las noches, hacían otro tanto delante de las sex-shops. Sus anoraks grises y marrones eran inconfundibles.

El domingo que pasamos con los primos, el marido de Evi nos informó de que en el periódico anunciaban que iban a abrir un nuevo paso en el Muro. Durante unas horas se podría pasar tranquilamente sin necesidad de pararse en la frontera.

* TIPS: La administración norteamericana diseñó en el 2002 una red nacional de informadores voluntarios que debería espiar a sus conciudadanos y comunciar al gobierno cualquier actividad sospechosa, según una información publicada por Ritt L. Goldstein en El Mundo (10-3-2002).
"El programa para coordinar a los espías domésticos se llamaba TIPS (Sistema de Información y Prevención del Terrorismo) y se prevé que empiece a funcionar en agosto de 2002 en una experiencia piloto que se llevaría a cabo en 10 ciudades estadounidenses". Goldstein detallaba que en esta primera fase "el total de informantes alcanzará la cifra de un millón de personas para una población total de 24 millones de habitantes, es decir, uno por cada 24 personas". Este pequeño "ejército" se reclutará entre personas con fácil acceso a los hogares de otros, como carteros y amas de casa.

Desconozco cómo ha evolucionado el proyecto.

Publicado por magda Abril 13, 2007 11:42 PM

Comentarios

Buen apunte.

Pues a mí comunistas de aquí me dijeron que la RDA era maravillosa. Y probablemente muchos seguiran actualmente pensando lo mismo.

Está claro que no, pero concuerda mucho con la lamentable forma de pensar de parte importante de la Izquierda, que solo ve lo que quiere ver.

Y es que retomando un poco lo que decia varios posts más abajo, en la Izquierda -en las ideas de izquierdas- cabe de todo, desde la socialdemocracia alemana hasta la RDA y el silencio o complicidad de muchos.

Para mí 'rojos', 'izquierdas', etc. no significan nada de por sí. No les pongo ni cargas positivas ni negativas. Porque para mí son meramente términos políticos que dependen de su desarrollo y aplicación. De ahi que no esté de acuerdo en el ante-título que haces de 'No rojos', porque es como si por el hecho de ser un mal régimen dejaran de ser rojos automaticamente. No sé si me explico es como por el hecho de decir 'fascista' a todo lo malo. El apunte en sí me gusta.

Saludos
Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 02:42 AM

Correción: sin cambiar el significado de mi comentario, precisamente 'rojos' los de la RDA no lo eran, pero no porque no tuvieran un régimen que se creó y desarrolló con ideas de izquierdas (de una en particular), si no porque eran alemanes, y el término rojo es más bien español.

Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 04:20 AM

Perdon, perdon: Rojos eran los rusos desde la revolución de 1917.

Hay una película muy buena que se llama "Reds" con Warren Beatty y Diane Keaton. El otro día me enteré de que la había pagado la Barclay Mercantile y la Paramount.
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=32760

Enviado por: Magda en Abril 14, 2007 10:54 AM

No conocia la pelicula, me la apunto.

Sí, rojos los había desde 1917, pero ¿no te referias a los rojos de España?

Y en todo caso en la RDA ¿se puede decir que eran rojos?

El término 'rojo' es coloquial pero yo principalmente lo asocio con revolucionarios.

Saludos
Cansao

PD. Echale un vistado al apunte de Ortiz de hoy

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 11:04 AM

Gracias por la recomendación, Cansao, lo leeré en cuanto pueda (ahora estoy a punto de coger un avión).

Seguiré con el post cuando tenga algo de calma. De momento, he enlazado el trailer de la película
http://www.dailymotion.com/video/x15mdy_trailer-de-la-vida-de-los-otros/

Estoy deseando volver a verla.

Saludos,
/Magda

Enviado por: Magda en Abril 14, 2007 11:09 AM

Pues hasta luego,

Suerte

Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 11:13 AM

He visto el trailer y pinta bien. Siempre me he preguntado porque razón el uniforme de los militares/policia de la RDA se parecia tanto al nazi. ¿Aprovecharian los uniformes viejos? ¿Tenía un significado oculto? ¿Una protesta? Misterios.

He comprobado se puede bajar entera por el emule.

Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 11:22 AM

Magda es muy discreta Cansao

Lo ha dejado muy claro, pero por si no ha sido suficiente, existía algo autodenominado Ejército Rojo, por la tanto, nada coloquial.

Buen fin de semana

Enviado por: Roma en Abril 14, 2007 11:22 AM

Ya sé que existió el Ejército Rojo, el que había durante la revolución, y que resultó tras creación de la URSS. Pero precisamente en la RDA si no estoy muy equivocado la represión la ejercian sobre todo las fuerzas de seguridad de ese estado, como era el caso de la STASI.

En todo caso, sabras que el término 'rojo' en España se usaba para miembros socialistas y también comunistas durante la guerra civil. Y así a muchos se les siguió llamando durante el franquismo hasta la Transición y hasta hoy. Magda encabeza su apunte de Entrevías con 'Rojos' refiriendose tanto a la labor que hace el padre en la iglesia como sobre todo al tono despetivo que ha usado mucha prensa al referirse a él. Contraponiéndolo con 'No rojos' para la RDA, porque desde ámbitos de la prensa y la derecha se identifica a 'los rojos' y la 'Izquierda' solamente con las dictaduras comunistas. Pero el asunto está en que precisamente que yo sepa y en mi opinión en la RDA -más allá de las tropas estacionadas del Ejército Rojo que pudieran haber- no habian rojos.

En cuanto al resto del comentario, que es lo que realmente queria decir, sirve igual.

Saludos
Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 11:44 AM

Los regímenes, en este caso comunistas, son detestables.

Creo que tampoco se sostiene ya, una sociedad cuyos valores se han sustentado exclusívamente en criterios económicos.

La máxima del Liberalismo es "Más Mercado y menos Estado".

Evidentemente no tengo ni idea de una fórmula que equilibre las desigualdades, pero por poner un ejemplo de actualidad:

La industria farmacéutica, como cualquier empresa, tiene ánimo de lucro, por lo tanto, veo lógico que los estados financien proyectos privados para la investigación de enfermedades que causan estragos en países subdesarrollados, y que no generan negocio para los laboratorios.

Esos valores económicos no pueden estar por encima de los éticos.

El Estado, con nuestros impuestos o con un porcentaje de los beneficios de dichas industrias, debe ocupar el hueco que el Capitalismo no cubre.

Perdonad mi falta de brevedad.

Enviado por: Roma en Abril 14, 2007 11:49 AM

Bueno pues la verdad, con el ejemplo que pones tampoco pides mucho. Es perfectamente realizable y asumible. Se puede hacer y mucho más. Y para eso no hace falta cargarse el sistema. Mucho menos si no hay otro de respuesto, y la alternativa de vivir como cazador recolector en mundo al estilo Mad Max -que a mí sí- no nos atraiga demasiado.

Dices que la máxima del liberalismo es más mercado y menos estado pero te olvidas que el estado sigue siendo necesario para que existan los mercados. De hecho el liberalismo crea en su momento el sistema político y social que hoy tenemos. Y la propia Izquierda política no deja de ser una mera reación lógica de parte de "esos liberales". Hoy lo que hay dicen -yo aún no lo sé bien- que es neo-liberalismo, pero la caracteristica principal es el fenómeno de la globalización económica, las multinacionales, y el imperialismo que ejercen algunas potencias en el Tercer Mundo. No es nada imposible de regular en mi opinión con una política económica keynesiana en los estados fuertes, y una mayor gobernacional internacional en los organismos que ya existen. Pero aparte de esto que por fuerza se hará si se quiere evitar el colapso del sistema hoy tenemos ya otros problemas. De ahi que la Izquierda -toda ella- debe de repensar todo de nuevo.

En cuanto a los régimenes comunistas son detestables pero es que además ni uno ha funcionado. Si tenían algo bueno -o tienen, suponiendo que aún exista alguno- era la cobertura social básica, en la que se incluía una educación no del todo mala, pero claro tremendamente ideologizada.

No sé si te has leído el debate entre Haro Teclgen y Vazquez Montalbán, dejé la dirección unos apuntes más abajo. Ahi veras en parte porque en mi concepción de lo que és y ha sido la Izquierda caben muchas cosas. Sencillamente constato las cosas. Cuestión distinta es que entendemos cada cual por Izquierda, ahi si lo quieres entra eso de "lo que debería ser", etc. Pero date cuenta que hasta en eso aparte de lo que piense cada cual ha habido diferentes concepciones de que és la Izquierda. Precisamente porque es un término político.

Saludos

Enviado por: Cansao en Abril 14, 2007 12:39 PM

He visto la pelicula (La vida de los otros).

Me reafirmo en lo dicho. En la RDA había un claro problema de falta de libertad.

Una falta de libertad que en el "mundo libre" se ha dado, se da, y puede darse, con algunas personas y en unos momentos concretos, pero que por norma y en general no es asimilable a lo que se daba en este tipo de regimenes. La diferencia estriva en que en el mundo liberal existe la "libertad" para cambiar ese propio mundo, mientras que en un regimen totalitario la libertad solo puede alcanzarse cuando se termina ese regimen.

Tiempo ha ví un documental en donde unos obreros en la RDA intentaban reformar una casa que había pertenecido al poeta Novalis. Todo eran travas, estaban vigilados, y si no voy equivocado tuvieron que dejarlo, porque Novalis (alguien muerto hacia siglos) eran potencialmente peligroso para el socialismo.

Las ideas de izquierdas sirven tanto para los protagonistas de "la vida de los otros", para los de ese documental que digo, como para los que crearon y gobernaron la RDA. De ahi que no sea amigo de santificar términos, porque entonces tendría que decir que el gobierno de la RDA era de derechas o fascista (y esto metaforicamente era así, pero no en sus ideas), dejando a la Izquierda solamente como a lo bueno, la rebeldia, la justicia social, la libertad, etc.

No sé si me explico vamos. Perdonar que haya posteado tanto sobre este tema y las terminología, pero es que sigo pensando que uno de los males de la Izquierda actualmente es precisamente el reconocer "su pluralidad política", su falta de tolerancia, y su equidistancia cuando no silencio ante la degeneración - o sencillamente no funcionamiento - del desarrollo de ciertas ideas políticas de izquierdas.

Saludos
Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 15, 2007 08:00 PM

Más opinones sobre la películla en el foro:

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070323/51315751680-1.html

Enviado por: Magda en Abril 15, 2007 10:11 PM