Abril 19, 2007

Desclasificados
Reportaje sobre el canon

A continuación, cuelgo el reportaje sobre el canon que publico este mes en la revista Playboy:

El canon

Medio país anda revuelto protestando contra el canon y el otro medio no sabe muy bien de qué va la cosa, pero ha oído que, además de las hipotecas, pronto subirán los mp3, las impresoras, las memorias fotográficas y hasta los móviles. El motivo: todos estos aparatos pueden ser utilizados para reproducir obras artísticas y, en este sentido, atentan contra los derechos de sus autores. Una copia más, una venta menos, alegan. En macrocifras, los autores pierden 70 millones de euros anuales a causa de las copias, según datos ofrecidos por Teddy Bautista, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

La clave de los que protestan contra la imposición del canon está en la palabra “pueden”. Estos aparatos pueden ser utilizados para hacer copias privadas, algo perfectamente legal, pero también pueden no serlo. Sin embargo, el canon -definido como una remuneración compensatoria a los autores por las pérdidas que les ocasionan las copias de sus obras-, es indiscriminado, ya que la Ley de Protección Intelectual (LPI) aprobada en junio de 2006 establece que se aplique a todos los soportes digitales excepto los discos duros.

Cultura gratis
Rafa Sánchez, director de copia privada de la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), admite que esta tasa “genera una pequeña injusticia”, pero, según él, es la opción más adecuada, ya que tal como se desprende de la LPI los derechos de autor son “irrenunciables”. Recortarlos perjudicaría seriamente a la creación, aseguran artistas como Luis Cobos, presidente de la Asociación de Artistas, Intérpretes y ejecutantes (AIE). La mayoría de ellos sostiene que la gente tiene que ganarse la vida y que “la cultura no puede ser gratis”. En este sentido, comparan los derechos de autor con las patentes que se pagan, sin grandes aspavientos, por los productos industriales.

El problema es que los cds y los dvds, que ya llevan un canon de 0,21 € y 0,60 €, respectivamente, no sólo se utilizan para hacer copias privadas, sino que muchos de ellos se destinan a almacenar datos y documentos personales.
El representante de los productores admite este doble uso, pero asegura que es “ridículo e ineficaz” pretender que la cajera del supermercado pregunte a los clientes cuántos cds de la tarrina de 100 unidades va a destinar a grabar películas y cuántos a documentos personales. “Si hiciéramos esta distinción el canon sería mucho más alto. Hay dos opciones: o bien gravamos todos los soportes y así el canon es más bajo, o sólo aplicamos el canon en algunos de ellos y entonces será mucho más alto”, añade.

La segunda posibilidad ha quedado definitivamente descartada. La tasa se impondrá a todos los productos tan pronto como las sociedades de gestión de derechos de autor y los fabricantes de soportes digitales se pongan de acuerdo sobre las tarifas a aplicar y se concreten algunas definiciones.
En este sentido, las asociaciones de consumidores han sido ninguneadas, lamentan las incluidas en la plataforma Todoscontraelcanon, la coordinadora que el pasado 19 de marzo presentó un millón de firmas contra el canon ante el Ministerio de Industria.

Teóricamente, el canon no afecta a los usuarios, sino a los fabricantes, que son los que deben pagar a las entidades de gestión de derecho la remuneración compensatoria. En la práctica todo el mundo sabe que la industria no va a perder beneficios, sino que acabará cargando el canon en el precio de venta del producto como ya ha ocurrido con cds y dvds.

El canon que se baraja para un MP3 sencillo es de 1,17 € y para una memoria fotográfica con conexión USB es de 0,33 €, a pesar de que algunos estudios demuestran que este tipo de memorias se utiliza en el 99% de los casos exclusivamente para almacenar las fotos realizadas por sus propietarios. Conclusión: habrá que pagar por guardar las fotos del nacimiento del niño y el cumpleaños de la abuela. Y también por imprimirlas, ya que habrá canon para las impresoras y los faxes.

El debate sobre las tarifas debía estar resuelto a finales del año pasado, pero fabricantes y sociedades de gestión fueron incapaces de llegar a un acuerdo. Ante la falta de entendimiento, los Ministerios de Cultura –responsable de la LPI-y de Industria –representante de los fabricantes- debían determinar las tarifas definitivas antes de finales de marzo, pero finalmente optaron por posponer cualquier decisión hasta nuevo aviso.

“Aún no se ha decidido nada probablemente porque al Gobierno no le apetece tomar decisiones impopulares antes de las elecciones municipales”, señala el periodista y bloguer Nacho Escolar, conocido por su defensa del copyleft, el movimiento liderado por Lawrence Lessig que promueve la libre distribución de software y contenidos culturales.

Este profesor de Derecho de la Universidad de Stanford teme que de otro modo la cultura mundial acabará siendo propiedad de cinco grandes compañías. Y es que hay que tener en cuenta que las grandes discográficas, productoras y editoriales también tienen el copyright de las obras de los artistas. En los últimos tiempos, un selecto grupo de multinacionales controla la mayor parte del mercado.

Por todo ello, Escolar denuncia que “hay muchísima manipulación en todo este tema. Nos están presentando el canon como algo inevitable que viene de Europa, pero hay otras opciones. Lo que no es lógico es que se pague más a la SGAE que al fabricante de cd’s. En la actualidad, esa sociedad está sacando más dinero que nunca”.

La SGAE ha liderado la lucha por la defensa de los derechos de autor y, por tanto, también ha sido el principal blanco de los detractores del canon. Para empezar, estos critican que la compensación por las copias sea cobrada por las gestoras de derechos de autor y no directamente por los artistas. Si un autor no es socio de una de estas entidades, absolutamente privadas, no recibe un solo céntimo del canon y encima paga la tasa por los cds que pueda regalar en un concierto. Afiliarse a sociedades como EGEDA o CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) es gratis. En el caso de la SGAE se paga una cuota de 15 € en el momento de inscribirse.

También se crítica que sólo 5.000 socios de los 85.000 que tiene la SGAE disfruten de derecho a voto. Este privilegio depende del volumen de beneficios económicos que generan. “Es la democracia del Banco Santander”, compara Escolar.

Las asociaciones contra el canon acusan a las entidades de gestión de derechos de utilizar la piratería como excusa para obtener beneficios económicos. “Los consumidores no deberíamos pagar por culpa de las mafias. Copiar con ánimo de lucro es un delito perseguible policialmente, no tiene nada que ver con los usuarios”, protesta Santiago Ureta, presidente de la Asociación Música en Internet (AMI), entidad integrada en la plataforma Todoscontraelcanon.

“Hace un par de años propusimos luchar contra el top manta diciendo que en vez de hacer esos libretos tan sofisticados incluyeran solo un cartón con las letras de las canciones y los títulos. Si los cds costaran cinco euros, los estudiantes los comprarían. Pero la SGAE se nos echó encima. El problema es que tienen un verdadero monopolio”, explica Ureta. Según la AMI, el canon les permite obtener mayores beneficios, ya que el precio de los cds, 18 euros de media, ya no se puede subir más. “No hay bolsillo que lo aguante y por eso muchos españoles compran sus cds y dvds en otros países. La gente va a Portugal o encarga los productos por internet porque salen a mitad de precio”.

Esta situación hace que el mercado negro de este tipo de productos no deje de crecer. “Es que no tiene sentido que la Administración tenga que pagar canon incluso por los dvds en que se graban los juicios, varios millones de euros al año”, señala el representante de la AMI. Tampoco parece de recibo que pagues varias veces por una única acción. “Si utilizas plataformas de descarga pagas por cada fichero que te bajas. Pero es que, además, pagas canon en el cd en que grabas la música y en el mp3 en que la guardas”.

Incongruencia
Los impuestos sobre las películas son aún más injustos, porque llevan sistemas de protección anticopia. “Si rompes esa protección estás cometiendo un delito. De manera que te están cobrando canon por un derecho que no puedes ejercer”, argumenta Escolar. “Otra injusticia tiene lugar con los videojuegos. Son muy copiados, pero sus creadores no reciben nada en concepto de canon. Esta tasa sólo protege a gente como Bisbal, a artistas de las viejas artes, no a los de las nuevas”.

Al ser consultada por Playboy sobre el canon, la SGAE se ha limitado a decir que comparte el punto de vista del resto de entidades de gestión y ha rehusado hacer más declaraciones. Sus compañeras en la defensa del canon insisten en que están protegiendo la cultura y “aunque suene fuerte, beneficiando al usuario”. En palabras de Rafa Sánchez, “los autores tienen la capacidad de prohibir la reproducción de sus obras y ahora se permite la copia privada siempre que haya una compensación equitativa. Hay dos opciones o se paga compensación o no hay copia”. El problema es quién le pone el cascabel al gato, quién determina de cuánto dinero estamos hablando y sobre todo quién se lo queda.

“Se está haciendo una terrible campaña de difamación contra las entidades de gestión de derechos”, asegura Sánchez, quien señala a la industria, a los fabricantes, como los responsables de haber creado “alarma social”. “Se ha llegado a decir que reclamábamos 2.000 millones sin que sepamos de dónde han sacado ese dato”.

El debate está servido no solo para esta primavera, sino también en el futuro, ya que la ley establece que las tarifas se revisen cada dos años.

Publicado por magda Abril 19, 2007 12:10 PM

Comentarios

querida Magdalena: en mi blog hago, desde hace muchos meses, una crítica sincera de las incongruencias de la gestión de los intereses culturales. Sin embargo, la corriente predominante en la red, la fuente de información para tu impecable artículo, a pesar de contar con gente muy brillante opinando y libre de toda mala intención, está absolutamente manipulada por intereses bastante mas "oscuros" que los de SGAE, que parece, a día de hoy, un sinónimo de mafia.
Basandose en argumentos demagógicos y parciales, lo que se está defendiendo es que las grandes multinacionales que ofrecen entretenimiento, se ahorren pagar a los creadores de sus contenidos con el argumento de que tú tienes que pagar por guardar las fotos de tus vacaciones. Quiero decir que medio país está opinando sobre algo MUY grave sin tener la menor idea del significado. Es como si yo le dijera a Manuel Conthe lo que tiene que hacer con la CNMV porque me jode pagar la factura del gas.
Yo, como autor, trato de influir en SGAE para reconducir esa imagen de perro policía que se han ganado a pulso. Pero tiene que ser desde dentro, no puede ser que el usuario le imponga al vendedor el precio.
Cuando la gente dá por hecho el destino que SGAE le va a dar a la recaudación del canon (cosa que todos sabemos) está actuando igual que ellos, es decir, dando por hecho la posibilidad, como todos sabemos, de que las memorias las usamos todos para almacenar contenidos que nos bajamos de la red.
¿o no?

Enviado por: alex de la nuez en Abril 19, 2007 02:48 PM

Querido Álex:

Gracias por tu comentario. En el reportaje he intentado hablar con las principales partes implicadas (con la SGAE fue imposible, desgraciadamente). Otra cosa es mi opinión y ahí puedo coincidir en bastantes cosas contigo:

1. Con que hay que proteger a los creadores.

2. Con que la SGAE se está ganando a pulso su mala fama.

Hay mucha demagogia por todas partes. Pero lo cierto es que las multinacionales son las que se están quedando con la mayor parte del dinero y, sin embargo, no se ven grandes críticas de los artistas "consagrados" a las empresas que les producen y distribuyen los discos.

Pero no solo tienen problemas quienes quieren proteger su copyright, sino también los que queremos trabajar con copyleft (como en este blog). Las editoriales con las que he trabajado (varios de ellos en las multinacionales Planeta y Random House Mondadori) no son partidarias del movimiento copyleft y en sus contratos siempre se reservan los derechos para cualquier tipo de edición de las obras.

Sería maravilloso poder compartir con ellas los derechos para la versión en papel y tener copyleft en versiones electrónicas, por ejemplo.

Por suerte, con una editorial (del grupo Random House Mondadori) logré llegar a un acuerdo para dejar que uno de mis libros ("Hijos de guerra") se pudiera descargar gratis en la red. Y fue así porque en ese momento ya no me podían garantizar una buena distribución. Pasados unos meses, los libros desaparecen de los escaparates casi definitivamente para ser reemplazados por más "novedades editoriales". Ese es el verdadero peligro para los creadores, no que alguien pueda fotocopiarse un capítulo.

Yo no sé hasta qué punto es demagógico afirmar que la mayoría de los músicos se ganan la vida con los conciertos. Pero sí te puedo asegurar que la inmensa mayoría de escritores se ganan la vida haciendo algo bastante distinto a escribir libros (publican artículos en prensa, dan clases, son funcionarios, organizan eventos culturales, son "negros" de los grandes, se casan bien...)

Enviado por: Magda en Abril 19, 2007 04:58 PM

A este canon le llamo yo multa preventiva.

Para mí es lo más parecido a los seguros, algunos, de forma sangrante, llamados obligatorios. El mejor negocio, cobrar por un servicio que no sabe el consumidor si algún día hará uso de él.

Con la excusa de que, igual, a lo mejor, quizá, por si acaso, pirateo música, no me cobren por grabar los recuerdos de mis viajes. Esa es mi cultura y no de la SGAE.

Enviado por: Roma en Abril 19, 2007 08:11 PM

No me he leído aún todo el artículo. Pero en príncipio estoy de acuerdo con lo que dice Roma.

Saludos
Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 19, 2007 09:38 PM

Bueno me he leído tu reportaje y también tu respuesta a alex. A mí lo del copyleft tal como tú lo cuentas me llega a convencer porque es una forma de afrontar a las dinámicas del mercado. Pero en mi opinión hay que tener mucho cuidado porque no es lo mismo un programa informático, basado en código libre, estando sujeto a cambios y actualizaciones constantes, en donde la participación de todos colectivamente aporta lo suyo, que una obra literaria, cinematográfica, o un disco, que en príncipio forma parte de un "producto" acabado y delimitado, creado por uno o un equipo. Esto por un lado.

Pero por el otro la respuesta de la SGAE a mí me parece que es tremendamente corporativista y egoista. Porque no al mismo tiempo que habla de los derechos del autor, pasa por alto el derecho que todos tenemos por ejemplo a la Cultura o al estar informados. Dicho en otras palabras, está tomando medidas solo mercantilistas, que habría que ver de que forma efectiva ayuda al menos a los creadores. Yo tengo muchas dudas.

Un capítulo aparte me parece que es el cine español, el que no ha comprendido aún que el séptimo arte es una industria de masas, que requiere de una importante inversión privada (no pública) que en este país no se ha dado.

Finalmente queda decir algo propiamente lo de los soporters magnéticos. Los que no se porque absurda razón han de tener un canon gestionado nada menos que por una asocación de autores y editores española, cuando la mayoría de cosas que se baja la gente por internet son extranjeras. Peliculas, música y libros, que por cierto aún teniendo unos precios altísimos en las tiendas, muchas "teniendo la copia digital en casa", compramos por motivos a veces tan anodinos, como el palpar el papel de un buen libro, o el querer ver una peli en divide con la mejor calidad.

Anecdota: Hoy en el metro ha venido una tia con un carrito de la compra regalando libros. No daba crédito y en el momento que me ha dado uno a mí (un ejemplar de Virgina Wolf nuevo) me esperaba la consecuente "venta" o subricipción "a vete a saber que", pero no ha llegado. Aunque había en una pegatina y en el punto una propaganda de una especie de colirio, era sin más un regalo de un libro que invitaba a hacer lo propio una vez leído. Se lo he regalado a mi madre y si le gusta, al tiempo que lo vuelva a regalar o no, pues quien sabe si comprara algún otro en una tienda.

Moraleja: Hay métodos y métodos.

Cansao

Enviado por: Cansao en Abril 20, 2007 12:53 AM

gracias por este debate sosegado y constructivo. Todos los comentarios aportan un punto de vista meditado y positivo.
Estoy a favor del copyleft como método para darse a conocer. Yo lo uso, tanto en mi blog como con los temas que tengo colgados en la red, aunque creo que por ser de SGAE, no tengo derecho a hacerlo (que me digan algo...). Lo que me preocupa es que el copyleft sea vinculante e irreversible. Esto debe cambiar porque llegará un día en que la Fox, por decir una, se nutra de guionistas que renuncien a sus derechos de explotación y comunicación lo que no significa que el usuario pueda acceder gratuitamente a esos contenidos.
Con respecto al argumento de las ganancias por actuaciones en vivo, no me canso de repetir que la mayoría de los autores no son cantantes (ya nos gustaría a muchos). Por varios motivos, muchos de nosotros no tenemos el carisma, el físico o la voz para vivir de ser "artista" con lo que el recurso de componer para otros es la mejor vía.
Sobre el canon, estoy de acuerdo en que es un tema muy controvertido que no ha contado con las asociaciones de usuarios en el debate, olvidando que, al ser legal el intercambio de archivos, el usuario tiene una buena parte de la sartén por el mango.
Por último, hay métodos y métodos, claro que sí, Cansao. El futuro será de los que tengan mejor y mas imaginación y/o se haya empollado "¿Quien se ha comido mi queso?".
saludos ;-)

Enviado por: alex de la nuez en Abril 20, 2007 12:07 PM

Álex,

a mí tampoco me gustaría que la Fox fuese vampireando textos, pero las licencias Creative Commons permiten a los autores poner ciertas condiciones para que otros puedan usar/disfrutar sus obras. Una de estas es que no tengan ánimo de lucro. Todo depende de cada autor.

Enviado por: Magda en Abril 20, 2007 01:22 PM

Por cierto, me ha encantado la historia del carrito lleno de libros.

Enviado por: Magda en Abril 20, 2007 01:29 PM

Yo no soy muy aficionado a la musica. Como mucho tengo 20 cds y algun vinilo. El ultimo cd que me compre me costo 3000 pesetas de la epoca y duraba 20 minutos. Era de un grupo español no muy conocido....asi que despues de semejante atraco me dije, nunca mas.
Por aquel entonces al usuario ni se le tenia en consideracion, solo para pagar. Ahora los usuarios por serlo son ladrones y no hay mas que lloriqueos lastimeros y se señala a todo el mundo como ladron.

A mi lo que me gusta es el cine. Y desde que tengo internet creo que nunca he comprado tantas peliculas.
Gracias a internet hace muchos años descubri el cine oriental, y años despues tambien gracias a internet, la industria tambien lo ha descubierto. Han visto que hay negocio y afortunadamente llevamos unos años donde llegan cosas que antes eran impensables.

Entonces compro los DVDs. El DVD es sinonimo de calidad de imagen sonido y bla bla bla bla. Luego te encuentras en muchos casos calidades de imagen pesimas, audios en tristes 2.0, e incluso ausencia de la pista de audio en version original. Formatos de imagen mutilados, ausencia de subtitulos....en algunos casos hay subtitulos en 15 idiomas pero ninguno en castellano. Audiocomentarios sin subtitular, etc, etc, etc....

Y esto te lo encuentras despues de haber pagado por el DVD y despues de ver un anuncio de la Sgae señalandote como posible ladron; que coño posible, eres un jodido ladron. Cuando veo ese anuncio, ya me arrepiento de haber comprado la pelicula.....pero siempre caigo.

¿Mala fama de la Sgae?....es un hecho sin medias tintas. Cobra algo que no debe.....eso es robar.

Enviado por: Mashi en Abril 22, 2007 03:00 PM