Julio 17, 2005

Desclasificados
Y música

Ombra proponía iniciar una serie de recomendaciones musicales. Aprovecho para destacar la web El poder de la palabra, donde, además de numerosos fragmentos literarios, hay una excelente fonoteca.

(No sé cuándo podré conectarme a internet durante la próxima semana. Acabo de cerrar los comentarios de algunos posts antiguos para evitar el dichoso correo basura. Los más recientes siguen abiertos -para urgencias ;-)

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Julio 15, 2005

Activismo y derechos humanos
Jornadas copyfight

Hoy han empezado las jornadas Copyfight en el CCCB (Montalegre, 5) de Barcelona. Esta tarde, a las 20.00 h, Cory Doctorow. El domingo, a las 21.00, Jimmy Wales, de Wikipedia. Conferencias y actos más que recomendados. Con sólo leer los textos y enlaces de la página de información enlazada cualquiera se puede hacer una idea de la vitalidad de este movimiento.

Publicado por magda 04:42 PM | Comentarios (1)

Julio 14, 2005

Literatura
Libros para el verano I

Tantranet sugería hoy que podríamos hacernos propuestas de libros para leer durante el verano. Y el otoño y el invierno y la primavera... ;-)

(Por cierto, que los comentarios están muy animaditos. Siento decir que pronto no podré seguir vuestro ritmo. La semana que viene me voy enterita a La Gomera a un curso de creación literaria en el que todas las clases están impartidas por mujeres, idea de Lucía Etxebarria. A ver qué tal resulta. Intentaré ir escribiendo).

Publicado por magda 01:37 AM | Comentarios (39) | TrackBack

Julio 13, 2005

Kosovo
La parte "dulce" de Kosovo

Pelivan DjingicAl escribir las últimas anotaciones he recordado un pequeño reportaje mío que se quedó en la "nevera" de una redacción. Tal vez porque va de dulces.. En fin, cosas que ocurren. Es la historia del pueblo gorani, muy desconocido, a pesar de vivir en el corazón de Kosovo. Boris Matijas nos habló de ellos durante el viaje que hicimos en septiembre Tatiana D., Rafa Panadero, él y yo. También Boris ha escrito sobre esta comunidad, que sobrevive entre grupos étnicos enfrentados a su manera. Algunos ex yugoslavos los tienen idealizados, dicen que han sido los más inteligentes, porque supieron mantenerse al margen de la locura colectiva. Entre la comunidad albanesa encontré comentarios semejantes, pero también algunas críticas. Su neutralidad fue vista como una "indefinición" interesada para salvarse.

La charla que mantuvimos los cuatro con Pelivan en su pastelería de Mitrovica fue muy agradable. Este pastelero es un hombre realmente carismático. Ejerció de pseudo embajador y coordinador del servicio de prensa internacional que se estableció espontáneamente en su pastelería cuando empezó a llegar la manada formada por periodistas de todo el mundo que no sabían dónde quedarse, ni cómo orientarse.

Nos invitó a unos pasteles buenísimos.

“Los goranis somos como las abejas. No nos importa el lugar ni el Estado en el que vivimos, volamos de una flor a otra sin problemas”, explica Pelivan Djingic. Por supuesto, a este pastelero de Kosovo también le encanta la miel.

Esta pasión por lo dulce es muy importante en estas tierras. La palabra Balkan proviene de otras dos de origen turco que significan “sangre” y “miel”. Los 30.000 integrantes de la minoría gorani han optado por potencia la segunda y sobrevivir a su manera en la región más conflictiva de Europa. En Kosovo viven, aproximadamente, dos millones de personas, de las cuales el 88% son albaneses y el 7%, serbios. Junto a los gitanos, los goranis son la minoría más numerosa.

Dedicados sobre todo a la elaboración de pasteles, este pueblo de eslavos musulmanes ha conseguido mantenerse ajeno a las guerras balcánicas. Por este motivo son admirados por muchos de sus vecinos. Otra razón es que los ex yugoslavos recuerdan con nostalgia que durante los tiempos de paz todas las capitales de las diferentes repúblicas contaban con una gran pastelería gorani en el centro. En ellas se podía encontrar la mejor “baklava”, una delicia de origen oriental hecha con milhojas y rellena de nueces o almendras y cubierta de un caramelo elaborado a base de azúcar, miel, vainilla y limón. Sus excelentes y variados quesos también se utilizan para hacer pasteles. Y es que los gorani aman tanto los dulces que su bebida tradicional, la “boza”, es una fórmula secreta cuyos principales ingredientes son la harina y el azúcar hervido.

El hecho de vivir aislados durante siglos en la inhóspita región de Gora (esta palabra significa “montaña”) les ha ayudado a conservar sus tradiciones. Para perpetuarlas se casan en entre ellos. Esta endogámica “ley” se ha complicado últimamente porque muchos goranis han tenido que emigrar. En la actualidad se calcula que sólo unos 7.000 siguen viviendo en las dieciocho poblaciones de la Gora.

Durante el verano hay temporada alta de bodas. Es la época en que los jóvenes emigrantes vuelven al terruño para casarse y lo celebran durante cinco días. También es muy importante el día de San Jorge (que celebran cada 6 de mayo, ya que se rigen por el calendario ortodoxo). “Estemos donde estemos, intentamos volver a “casa””, explica Pelivan.

Las mujeres que viven en “la montaña alta” visten siempre el traje tradicional y un pañuelo de colores vivos en la cabeza. Más difícil es reconocer a Pelivan. Para empezar, tiene varios pasaportes: “el búlgaro, el serbio y el macedonio”. Cuando eres un gorani, los burócratas suelen decirte “ah, eres uno de los nuestros”. No tenemos problemas”.

Para demostrarlo se pone como ejemplo. Su pastelería, fundada por su abuelo, se encuentra en la parte serbia de Mitrovica. Los habitantes de esta zona no atraviesan el punte que los separa del lado albanés desde las revueltas de marzo de 2004, que se saldaron con 19 muertos. Pelivan sí lo hace. Para empezar, habla perfectamente las dos lenguas, además de la suya propia, un idioma parecido al serbocroata antiguo.

“Nos adaptamos bien a cualquier medio, pero siempre somos nosotros mismos”, dice. Ello significa mucho más que ser bosniaco –eslavo y musulmán-. “Los serbios dicen que somos serbios, los macedonios que macedonios... Pero cuando pruebas nuestros pasteles te das cuenta de que somos únicamente gorani, “la parte dulce de sus vidas”, insiste Pelivan. Este eslogan aparece en su tarjeta de visita.

Publicado por magda 09:59 AM | Comentarios (25) | TrackBack

Julio 12, 2005

Activismo y derechos humanos
Fanatismo

Reproduzco en la sección de "Hemeroteca" algunos artículos que publiqué el pasado jueves en el suplemento de "Libros" de El Periódico de Catalunya. Son reseñas de los libros de Aleksandr Solzhenitsin (Archipiélago Gulag II) y Eugenia Ginzburg (El vértigo). No sé cuál de los dos es más estremecedor. El premio Nobel escribe con una ironía insólita. Ginzburg se muestra como una gran novelista. Desgraciadamente, su relato es real.

Pese a ello, Ginzburg utiliza un lenguaje claro, sencillo, lejos de efectismos. Esto hace que su testimonio sea aún más crudo. Se trata de una comunista convencida que se niega a aceptar lo que está ocurriendo en su país, lo que está haciendo el partido al que apoya con un fanatismo que hiela la sangre de cualquiera. Y continúa negándolo incluso cuando ella se convierte en una víctima más de ese macabro sistema.

Muy recomendable también el libro de Tomasz Kizny titulado "Gulag".


Publicado por magda 12:12 PM | Comentarios (43) | TrackBack

Activismo y derechos humanos
El texto de Jasmina, en castellano

Traducción de Anna Ripoll del artículo de Jasmina (post anterior). Muchísimas gracias, Anna.

Srebrenica 2005, diez años después

En Junio de 1995, estaba terminando mi libro sobre refugiados de la ex-Yugoslavia “The Suitcase” (“La maleta”) (University Press de California), entrevistando a mujeres y hombres de diferentes nacionalidades, vinieran de donde vinieran y sin importar a dónde hubieran sido desplazados.

Uno de ellos era un joven de Srebrenica: desplazado a Viena. Era musulmán, fue muy educado y amable conmigo, una serbia escribiendo para los americanos; me invitó a su apartamento, me ofreció quedarme a cenar y me contó cómo había abandonado el convulso país con la ayuda de la Cruz Roja en Belgrado. Se consideraba yugoslavo y detestaba las guerras, según él las hacían los políticos, no la gente.

Al final dijo algo que nunca olvidaré, una frase que en ese momento me pareció turbia y escalofriante: si le ocurre algo a mi familia en Srebrenica, un enclave musulmán protegido por las tropas de la ONU, juro por Dios que asesinaré con mis propias manos al primer serbio que se me cruce en mi camino, incluso mi compañero de trabajo en Viena, y me da igual si él no tiene la culpa ni si tengo que pasar el resto de mis días en prisión...

Unas semanas después ocurrió la masacre de Srebrenica; más de ocho mil personas fueron ejecutadas en apenas unos días por el ejército serbiobosnio liderado por el general Mladic: las tropas de la ONU volvieron la vista hacia otro lado ... los cuerpos fueron enterrados a lo largo de toda la región, algunos incluso en la propia Serbia, mostrando una eficiencia sin precedentes en las guerras de los Balcanes. Todavía hoy, diez años después, algunas personas en Serbia y en todo el mundo miran hacia otro lado. La opinión defendida por la silenciosa mayoría en Serbia es que se cometieron crímenes en todos los bandos. En el gran mundo militarista globalizado, la justificación de esta actitud es: dejemos que lo resuelvan en los Balcanes, el magnífico aislamiento de los que se lo pueden permitir.

No sé si la familia de este hombre fue asesinada durante la masacre, no sé si él mató a su vecino, nunca conseguí contactarle de nuevo.... Después de la masacre de Srebrenica el 11 de Julio, los croatas bombardearon Krajina a principios de agosto y doscientos cincuenta mil serbios huyeron de Croacia.
Al cabo de pocos meses, en Dayton, se firmó un tratado de paz entre los tres bandos beligerantes (Serbios, Musulmanes y Croatas). Recuerdo haberme pasado toda la noche despierta para ver si llegaban a un acuerdo. Recuerdo a mi hija de 11 años levantándose de su cama y viniéndome a preguntar cada pocas horas: ¿LO HAN HECHO? Cuando finalmente le dije que sí: se fue a dormir y yo empecé a llorar. No eran lágrimas de alivio sino de desesperación. El tratado había sido firmado por Milosevic y Karadzic. Se dieron un apretón de manos con Bill Clinton, actuaban como si fueran pacificadores (peace makers) e inmediatamente supe que los ocho mil cuerpos de las fosas comunes de Srebrenica volverían algún día, tan cierto como el padre de Hamlet, porque no habrá reconciliación ni paz sin verdad y justicia.

Cada año sin excepción, durante todos estos años, nosotros, como Mujeres de Negro, Belgrado, nosotros como individuos que tenían amigos en Bosnia, nosotros que dijimos “No en Nuestro Nombre”, nosotros que rendimos respeto a las víctimas de la masacre no enterradas, a las parcialmente enterradas, a las identificadas y a las no identificadas.

Nosotros fuimos a Srebrenica, escribimos sobre lo ocurrido al mundo, nos concentramos en la Plaza de Belgrado, donde nos escupieron, nos atacaron físicamente, nos insultaron de traidores, durante el régimen de Milosevic y después de su caída.

La negación de los hechos sigue, incluso diez años después: El parlamento Serbio no puede adoptar una resolución sobre la masacre de Srebrenica debido a un desacuerdo en la redacción de la misma. El ejército holandés, el cual tenía bajo su directa responsabilidad el enclave, ha condecorado a los soldados holandeses que sobrevivieron al crimen sin hacer nada. Las principales partes responsables, Mladic y Karadzic, siguen prófugos.

Recientemente, apareció en los medios serbios un corto video donde se podía ver la ejecución de víctimas musulmanas. No tuvo un impacto inmediato sobre la política mundial, pero sí sobre las desafortunadas madres y otros parientes de las víctimas desaparecidas.

¿Qué ha pasado en el mundo durante estos últimos diez años?

El mundo entero se ha convertido en unos Balcanes. La eficiencia de las matanzas: bombas suicidas, terrorismo, invasiones y ocupaciones, el crimen de estado y el terrorismo mundial paramilitar hablando el mismo lenguaje fundamentalista en contra del ciudadano de a pié y la sociedad civil de todo el mundo.

Diez años después, más que nunca, los grupos no gubernamentales pacifistas, feministas o otros grupos de base similares son los únicos que ven la necesidad de desvelar los crímenes, condenar los crímenes y hacer frente a la responsabilidad internacional por la masacre de Srebrenica perpetrada por los paramilitares serbios. La cadena de responsabilidades pasa por los que apretaron el gatillo, por los que dieron las órdenes desde Bosnia, por los que les respaldaron en Serbia y por los que en el resto del mundo convirtieron a un régimen criminal en pacificador.

Reconciliación, verdad y justicia, además de las exposiciones, concentraciones y escritos que ONGs de todo el mundo harán este 11 de julio.
Para mí, reconciliación, verdad y justicia implicarían abrazar a aquel hombre de Srebrenica a quien entrevisté diez años atrás, cuando ambos aún creíamos inocentemente que había esperanza para todos nosotros fuera de los Balcanes. Le diría: perdóname, nunca olvidaré...

Publicado por magda 12:07 PM | Comentarios (3) | TrackBack

Julio 10, 2005

Desclasificados
"Diez años después de Srebenica", por Jasmina Tesanovic

jasmina_tesanovic.jpg


Conocí a Jasmina Tesanovic hace cinco años. Estaba presentando su “Diario de Jasmina” en España y tuve que entrevistarla para el suplemento de Libros de El Periódico de Catalunya. Poco después, cuando visité Belgrado para escribir un libro sobre embargos económicos, Jasmina me ofreció su ayuda y me habló de la artista iraquí Nuha Al-Radi. Ambas llevaban bastante tiempo intercambiando e-mails en los que hablaban sobre cómo las sanciones económicas impuestas a sus respectivos países habían condicionado su vida cotidiana. Esas cartas esperan editor español, ¡a ver si hay suerte y surge pronto!

De vez en cuando, Jasmina está especialmente activa y envía textos brillantes en los que analiza la situación internacional. En esta ocasión, se trata de un artículo en el que habla sobre el décimo aniversario de la masacre de Srebenica. Como siempre, Jasmina mira de frente los hechos. Como serbia y como europea, hace autocrítica al describir tanto la indiferencia de sus vecinos como la de la comunidad internacional:

The denial continues, even ten years after: the Serbian parliament cannot adopt a resolution on Srebrenica massacre because of a disagreement on wording. The Dutch military who were directly responsible in the enclave are giving military medals to the Dutch soldiers who survived the crime doing nothing. The main responsible parties, Mladic and Karadzic, are still in hiding.


En el texto que reproduzco habla de la balcanización del mundo:

“What happened to the world in these ten years? The whole world has become the Balkans. The efficiency has risen in the killings: suicidal bombings, terrorism, invasions and occupations, state crime and paramilitary world terrorism are speaking the same fundamentalist language against the single citizen and civil society all over the
world.”


Pero también habla de reconciliación y perdón, y, como siempre, de esperanza. (Si alguien puede traducir el texto al castellano, se lo agradeceré mucho).

Ten Years After Srebrenica 2005

In June 1995, I was finishing off my book on refugees from former Yugoslavia, "The Suitcase," (University Press of California), interviewing women and men of different nationalities, wherever they came from and wherever they had been displaced.

One of them was a young man from Srebrenica: displaced in Vienna. He was a Muslim, very polite and kind to me, a Serb writing for the Americans; he invited me to his flat, offered me dinner and told me how he fled the troubled country through the Red Cross in Belgrade. He considered himself a Yugoslav and loathed the wars, according to him made by politicians, not people.

At the end, he said something I will never forget, a sentence that at the time sounded creepy and muddy: If something happens to my family back there in Srebrenica which is a Muslim enclave protected by UN troops, I swear to God that I will kill with my own hands the first Serb I come across here, my co-worker in Vienna, and I don't care that he is not guilty, I don't care if I go to prison forever...

Only few weeks later, the massacre happened in Srebrenica; more than eight thousand people were executed in only a few days by the army of Bosnian Serbs led by General Mladic: the UN troops looked the other way... The bodies were buried all over the region, some even in Serbia proper, with an unprecedented efficiency in Balkan wars. Even today, ten years after, some people, in Serbia and all over the world are looking the other way. In Serbia the claim of the silent majority is that crimes were committed on all sides. In the big globalized militarist world, the justification for such an attitude is: let them fight it out in the Balkans, the splendid isolation of those who can afford it.

I don't know if that man's family was killed in the massacre, I don't know if he killed his neighbor, I never managed to get in touch with him later... After Srebrenica massacre of July 11, the Croats bombed Krajina beginning of August, and two hundred fifty thousand Serbs fled Croatia.

Only few months later, in Dayton, the peace treaty was signed between the three warring sides, (Serbs Muslims and Croats). I remember waiting all night awake in order to see if they reached an agreement. I remember my 11 year old daughter coming every few hours out of her bed to ask me DID THEY. When finally I said yes: she went to sleep and I started crying. Those were not tears of relief but of despair. The treaty was signed by Milosevic and Karadzic. They shook hands with Bill Clinton, they acted as 'peace makers' and I immediately knew that eight thousand bodies from Srebrenica mass graves would come back someday, as sure as a Hamlet's father, because there will be no reconciliation and peace without truth and justice.

Every single year, all these years, we as Women in Black, Belgrade, we as individuals who had friends in Bosnia, we who claimed Not in Our Name, we paid our respects to the unearthed, the partially unearthed, the identified and unidentified victims of the massacre. We went to Srebrenica, we wrote about it to the world, we stood in Belgrade Square, where they spat on us, physically attacked us, insulted us as traitors, during Milosevic as well as after his fall.

The denial continues, even ten years after: the Serbian parliament cannot adopt a resolution on Srebrenica massacre because of a disagreement on wording. The Dutch military who were directly responsible in the enclave are giving military medals to the Dutch soldiers who survived the crime doing nothing. The main responsible parties, Mladic and Karadzic, are still in hiding.

Recently, in Serbian media, a short video clip of the execution of some Muslim victims was broadcast. It made no immediate impact on the world politics, except for the unfortunate mothers and other relatives of the missing victims.

What happened to the world in these ten years? The whole world has become the Balkans. The efficiency has risen in the killings: suicidal bombings, terrorism, invasions and occupations, state crime and paramilitary world terrorism are speaking the same fundamentalist language against the single citizen and civil society all over the world.

Ten years after, more than ever the non governmental pacifist feminist or similar grass roots groups are the only ones who see the necessity to unveil the crimes, condemn the crimes, and face the international responsibility for the massacre of Srebrenica done by Serbian paramilitary. The chain of responsibility leads from those who actually pulled the triggers back to those who gave the orders there in Bosnia, back to those in Serbia who supported them, back to those in the greater world who made a peacemaking partner out of a criminal regime.

Reconciliation, truth and justice besides exhibitions, standings and writings that NGO groups all over the world will be practicing this July 11, NGO groups all over the world will do exhibitions, standings and writings. For me, reconciliation, truth and justice would mean hugging that man from Srebrenica I interviewed ten years ago, when we both still naively believed that there was hope for all of us in the world outside the Balkans. I would tell him: Forgive me, I will never Forget...


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Canarios I

Si alguien tiene Canal33, recomiendo ver el documental sobre pájaros (canarios y jilgueros). Un día de estos explico por qué.

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Más control

Ya estamos, era cuestión de horas. Las agencias de prensa informaban hoy sobre el anuncio del ministro del Interior británico, Charles Clarke:

Para evitar que se cometan nuevos atentados en el futuro, ha dicho que planea introducir nuevas medidas de control ciudadano, como más chequeos fronterizos y el acceso de la Policía a llamadas telefónicas y correos electrónicos.


Clarke ha explicado que los atentados del pasado jueves en Londres ponen en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad hasta nuevos límites. Una de esas medidas, que Clarke considera crucial, es que las fuerzas de seguridad tengan acceso a registros de llamadas, mensajes de texto por teléfono móvil y correos electrónicos. El ministro ha aclarado que no se refiere al “contenido” de esas llamadas o correos, sino a “los registros de telecomunicaciones, sean por teléfono o correo electrónico, que revelan qué llamada se hizo desde que número a qué otro número y a qué hora”, datos que “son de mucha utilidad para los servicios de seguridad". Igualmente, ha abogado por que las empresas de telecomunicaciones estén obligadas a colaborar con la Policía y a conservar esos datos por algún tiempo.

(...)

Paralelamente, el Gobierno continuará utilizando las llamadas "órdenes de control", que le autorizan a mantener bajo arresto domiciliario a individuos sospechosos de terrorismo que no pueden ser procesados por falta de pruebas.

Blair dijo que los terroristas no conseguirían alterar "nuestro modo de vida" y por eso apenas si abandonó la reunión del G-8 durante unas horas. En cambio, los atentados sí harán que los británicos (y previsiblemente todos los europeos dentro de muy poco) vean recortados sus derechos, su privacidad, su libertad. O sea, que el terror sí que modificará algunos de nuestros principios, de "nuestros" valores. Estaremos más controlados, sí, ¿pero alguien protestará por ello? ¿Cómo hacerlo, si nuestros líderes dicen que esta vigilancia, este espionaje "light", es por salvar nuestras vidas? Era más fácil criticar la Patriot Act estadounidense.

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Julio 08, 2005

Desclasificados
Vocabulario

Creo que voy a iniciar una serie de comentarios resumiendo conversaciones en las que he participado últimamente. Reflexionaba junto a varios amigos sobre algunas palabras que ya no significan apenas nada. O que han sido directamente prostituidas. Entre ellas, solidaridad, tolerancia, integración, democracia... De momento, empiezo por las últimas, las que vuelven a ocupar los titulares desde ayer:


1. “No conseguirán acabar con nuestros valores, nuestra libertad, nuestra democracia y nuestra forma de vivir”. El latiguillo se repite una y otra vez. Quien no la pronuncia se convierte en sospechoso de no se sabe qué delito. Ahora bien:

a) Nuestros valores. Después de colgar el post de ayer me fui a comer con mi familia. Estuvimos viendo el telediario. Tras unos minutos hablando de las víctimas y las declaraciones de “firmeza” de Blair sobre los valores, la presentadora habla de nuestros valores de verdad, los de la Bolsa. ¡Había bajado! Obscena la asociación de noticias. Después vino el petróleo. Había bajado, ¡oh, sorpresa! De repente, me acordé de cierta responsable de Asuntos Exteriores explicando las razones por las que valía la pena ayudar a los invasores de Irak. Más allá del libre mercado no sé de qué valores están hablando. Si uno de esos valores es el "ojo por ojo", recuerdo que no lo inventamos precisamente por aquí...

b) Nuestra libertad. Desde luego, aquí tenemos muchísima más libertad que en los países donde nacieron los terroristas, sobre todo las mujeres. Aunque la Patriot Act de EE.UU. haya recortado sustancialmente las libertades personales de los súbditos estadounidenses, pueden seguir manifestándose, protestando, no se lapida a nadie por ser infiel (aunque cuelgan las fotos de quienes pagan a prostitutas) y se puede votar a diferentes partidos que defienden lo mismo y están pagados por los mismos. Obviando estos pequeños detalles y realidades como que en la Rusia de Putin quienes se manifiestan contra su política pueden pasarlo realmente mal, analicemos otros usos de esa supuesta “libertad”. ¿Es la misma que empleamos para invadir países e imponerles sistemas económicos y políticos? ¿De lo que se habla es de acabar con nuestra libre elección para invadir los países que libremente escogemos?¿Por qué Libia sí y Cuba no?, le preguntaron a alguien en su momento. Todos sabemos qué respondió. Eso es libre albedrío, lo demás, tonterías.

c) Nuestra democracia. Que yo sepa en los comunicados de Al Qaeda no nos están amenazando con masacrarnos si no establecemos una dictadura de corte fundamentalista en la UE o el mundo “civilizado”. Están exigiendo (ilícita y bastardamente) otras cosas, pero nadie parece comentarlas. No he oído a Blair decir que los asesinos no conseguirán que Gran Bretaña se vaya de Irak y Afganistán. Es mejor desviar la atención. También podrían decir “quieren acabar con nuestros transportes públicos y nuestras ganas de viajar a Egipto”. Seguro que no colaría, en cambio la palabra democracia es mágica. Estamos muy orgullosos de ella, tanto que hay quien incluso se cree que es representativa. Por tanto, no hace falta mejorarla. Más bien rebajamos sus límites, porque admitir a Putin* entre los defensores de la democracia es una burla más patética que oír hace unos días a Bush decir que los presos de Guantánamo tendrán un juicio justo.

2. Firmeza y unidad. Esta expresión también se repite machaconamente. Hombres duros e indoblegables nos guiarán hasta la victoria final. Son incapaces de la autocrítica y admitir que la cosas se les está escapando de las manos. Según ellos, todo lo están haciendo bien. Lo vemos a diario.

Anoche oí hablar en la última edición de las noticias de Tele5 sobre “Occidente”. Cuidadito con las palabras. Ha calado el mensaje de que esto es un choque de civilizaciones y culturas. Gran eslogan. Recuerdo ahora que hace unos días el escritor Salah Jamal decía en el suplemento de Libros de El Periódico que “las personas cultas no chocan nunca entre sí. No existe el choque de culturas, es un choque de ignorancias”.

Parece que nadie piensa abordar la “lucha contra el terrorismo” de un modo distinto al actual. No piensan reconocer el fracaso de esta estrategia. O tal vez no lo sea tanto, al menos para algunos. A Putin su presunta guerra contra el terrorismo le ha ido de perlas para permanecer en el poder. ¿Alguien más estará beneficiándose de esta amenaza, del miedo “global”?

Lo más sensato que han dicho es que responderán con los “servicios de inteligencia”. Preferiría que hubieran dicho que responderán con inteligencia. Porque, ¿alguien podría definir qué es un “servicio de inteligencia”? ¿La sirven en pequeñas porciones? Tal vez pasan demasiado tiempo pensando en qué estarán haciendo/planeando los demás y no a PENSAR de veras.

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Julio 07, 2005

Desclasificados
Londres

Volvemos a llamarnos unos a otros. Otra vez desconcertados. Las imágenes son extrañas y a la vez conocidas. Se parecen a Madrid y a la vez no. Alguien comenta que no hay imágenes de la masacre, durante horas sólo los mismos dos heridos una y otra vez. Un hombre de cincuenta años con la cara ensangrentada, pero nada más. Un pacto de los medios para no procurarle satisfacción a los terroristas. Tiene su lógica. Tiene su ética. Ojalá siempre la tuviéramos.

Lo siento, no puedo hacer análisis sesudos ni periodísticos. Como todos pienso en Madrid. De vez en cuando me rebotan en la memoria las caras de las personas cuyas biografías escribí para La Vanguardia. Recuerdo sus rostros, pero se me han olvidado sus nombres. Excepto el de Danuta, aquella polaca de ventipocos años que siempre se sentaba en la misma butaca. En la foto parecía muy tímida, sentada con las manos sobre el regazo en su tren de todos los días. ¿Por qué se haría aquella foto? Nadie se hace fotos en un tren de buena mañana.

Me siento culpable porque hoy estoy consternada, pero hace tiempo que me dejaron de impactar los atentados que ocurren cada día contra civiles en Irak. ¿Será que mis amigos iraquíes ya no viven allí? ¿Será que algunos han muerto? Suelo pasar esas páginas del diario sin leerlas. No sé si es negligencia periodística o que sólo soy una ciudadana más y estoy narcotizada, vacunada, alienada.

Empezaba el post diciendo que estaba confusa. No quiero escribir sandeces, así que paro. Hilario Pino comienza el telediario. Tele5 ya ha conseguido las primeras imágenes grabadas con un teléfono móvil. Oigo pronunciar la palabra “impresionante”. Empieza el espectáculo, el miedo. El G-8 dice que está unido. Todos esos varones entrajetados hablan de nuestros valores, de nuestra forma de vida. Y no sé de qué forma de vida hablan. Sin duda, estoy confusa. Pero hoy no es día para pensar ni para decir tonterías. Ojalá se callaran los comentaristas incendiarios, por favor. Por respeto a los que hoy han sufrido el terror.

Por solidaridad con las gentes de Londres.

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