Noviembre 11, 2005

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Manifestación en apoyo al pueblo saharaui mañana a las 12.00h

España firmó los acuerdos tripartitos con Marruecos y Mauritania el 14 de noviembre de 1975. Desde entonces, más de 200.000 refugiados esperan en la "hamada" argelina a que la comunidad internacional cumpla sus promesas y el pueblo saharaui pueda ejercer sus legítimos derechos.

Mañana, manifestación en Madrid, a las 12.00 horas, desde Atocha hasta la plaza Mayor.

Si alguien sabe de manifestaciones en otras ciudades puede escribir comentarios a esta anotación. Gracias.


Publicado por magda 08:12 PM | Comentarios (2)

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Recortando libertades

El Senado de EE UU prohíbe a los presos de Guantánamo recurrir ante los tribunales

Esta posibilidad había sido reconocida el año pasado por el Tribunal Supremo y unos 200 reclusos la habían ejercido hasta ahora

y en Francia...

Las autoridades de París limitan el derecho a reunión por temor a algaradas en el fin de semana

AGENCIAS - París ELPAIS.es - 11-11-2005 - 17:25

Se haya debido o no a las medidas de excepción decretadas por el Gobierno francés, el hecho es que la violencia en las calles parece haberse mitigado algo en los últimos días. Hoy es fiesta sin embargo en ese país, y el temor a que en este puente festivo se recrudezcan los disturbios ha llevado a las autoridades de París a tomar una decisión poco usual en los regímenes democráticos: durante el sábado y el domingo se recortará el derecho a reunión de los ciudadanos, prohibiéndose cualquier concentración de personas que pueda degenerar en algaradas.


Publicado por magda 05:19 PM | Comentarios (8)

Noviembre 10, 2005

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Elecciones paralelas en California, por J. Tesanovic

Jasmina acaba de enviarme el siguiente artículo para que lo cuelgue. Pronto ella y Tatiana Donoso tendrán espacios propios en esta web. (Por cierto, que confirmamos que Tatiana y yo iremos definitivamente al Valle de Abdalajís el próximo fin de semana, del 18 al 20).

November 8th
Parallel elections in East LA
Jo and I, women activists from Pasadena, are assigned a table in front of the polling place on Soto Street: a poor Mexican neighborhood. Some inhabitants don’t speak English, we can hardly speak Spanish. We are two middle aged blondes but we look OK, besides looking funny: we hold a parallel election ballot list with 8 questions that Governor of California is asking the people, a notebook where voters are supposed to sign their names saying they are doing this parallel thing voluntarily and a handmade paper box where the parallel voting list is cast. They are supposed to vote the same way they did it in the official place some minutes before. Inside the building they have computers and officials. We are standing a hundred feet away from the official site, as the law requires.

Our purpose is to make sure that the computers don’t fake the election results. Rumors have been going on that such a thing already happened some years ago in Florida. I ask the guy inside, how come you don’t have the invisible ink to put on the voters' fingers so that you make sure people don’t vote twice? I come
from Serbia, we have the exact same procedure except for the ink: this is democracy Madame, he replies and there is only so much one can do. My friend is phoning me, she is laughing loudly, you know what the news is, it seems that the governor was told when he went to vote that he already voted once... and that apparently he did not. However you can spread the story...

It is a citizens' initiative, no partisans, no group names...A small Spanish speaking woman approaches me: we speak with hands and noises, but I gather, she is from a labor union, she wants to bring a guy who will help out the locals, somebody the voters may trust and understand. Twenty percent of the population is turning out here at the official site and we are getting only twenty percent of the twenty.

The elderly guy who helped us bring the table reminds me of my "reserve husband" as we feminists from Serbia used to call our Professor handyman; a guy who would come and fix everything that was broken in a household, an honest and clever worker, vox populi. The LA guy is trembling and shouting while telling me, I cannot stand this anymore, the peace protests which change nothing. This is the first thing we are doing that matters...I was desperate, I nearly lost faith in the possibility to make a difference. My Serbian reserve husband used to say after god knows how many elections, which were stolen or abused by the regime of Milosevic: I don’t believe in anybody anymore, I would not even vote for myself.

Jo, who is a professional retired nurse, worked here some years ago, she says, I don't know why but only when I do this, do I feel at home. You are the first
lady of parallel elections I say, you were born to do this: she gives long calm speeches on democracy and spiritual citizen duties, speeches which awake the
most indifferent upper middle class in Pasadena and compel the poor to trust her.

Mary, standing at the other entrance of the site tells me; I work in this school, I know these people, they are one of the most politically inactive - they are
afraid of the authorities. A young girl with a newborn is not: she steps next to us and boldly puts her name on the paper: girls are braver and in control of their
male companions. A middle aged woman is smiling at us but running away, I have to cook dinner for the family she explains. A garbage woman asks us for a candy and tells us she already voted elsewhere...A sweet tooth for politics women have, given the proper ingredients. I am sure, ruling this world would be a piece of cake for them.

Counting the ballots in Warszava restaurant in Santa Monica 'till midnight, a dozen of us: private video cameras are on for the sake of credibility and accountability. A historical moment says the professor from UCLA who is in charge of all of this, who already did it in San Diego. We from the streets alternative elections are telling our experiences, how things could be done better and what went well. We laugh some but we are nervous. In Serbia for days on end we did parallel counting of an election which proved to be stolen by Milosevic. Our efforts toppled him.

This morning the governor of California stepped down from his 8 proposed legal amendments: he lost in the official as well as parallel elections The victory the
people of California won last night - against restrictions of human rights - are just a step in the US and world fundamentalist aggressive politics against democratic individual rights. The issues once again were: restriction of abortion policy, union rights, health and social security. A small step for the individual, but a big one for humankind...

Publicado por magda 04:15 PM | Comentarios (1) | TrackBack

Noviembre 09, 2005

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Un mundo lleno de "sorpresas"

Leo hace un rato en El País que “Sarkozy pide la expulsión inmediata de los extranjeros condenados por los disturbios”. Y siento que con el titular me basta. No entiendo nada. Creía que las revueltas están protagonizadas precisamente por jóvenes FRANCESES de segunda y tercera generación (nunca me quedó clara cuál es la primera, ni siquiera en mi caso, es como si naciéramos por esporas o de la Virgen María).

Me gustaría escribir un post en condiciones, pero estoy preparando algo largo sobre jóvenes desde hace unas semanas con Mónica Artigas y lo colgaré pronto. Claro que ahora el tema se ha puesto de moda. ¡Es que lo de París ha sido una sorpresa tremenda, qué shock, quién se lo iba a imaginar!

Los políticos y medios de comunicación siguen analizando el inesperado fenómeno. Tal vez sirva para que alguno de ellos pise por primera vez esos barrios.

Un corresponsal francés decía ayer en la tele que en los suburbios no había una sola piscina, ni un solo cine. Era una frase sencilla, pero bastante descriptiva. Hace poco escribí sobre la mentalidad de barrio. Decía que yo había sido de las niñas buenas, pero entendía perfectamente a los niños malos. A veces se explicaban bien, como los raperos cubanos que vi el domingo en Documanía contando cómo se enfrentan a la censura y cómo quieren devolver el orgullo a los negros de la isla. Porque, como decía uno de los cantantes, la revolución del 59 les acercó a algo muy parecido a la igualdad. Pero sólo durante un tiempo. Pasados los buenos tiempos, después del Periodo Especial, volvieron a surgir las discriminaciones. Ahora se sienten nuevamente marginados.

También ayer oí a unos tertulianos de esos que ya parecen funcionarios comentar que el problema sólo se estaba produciendo con los extranjeros de origen árabe o subsahariano. Tal vez tenga razón. Y al tenerla se la esté dando a ellos, porque ellos son los que al pedir un trabajo sienten que les rechazan por sus apellidos y el color de su piel.

Creo que alguna vez he explicado que cuando vivía en Alemania me trataban de modo muy distinto según la gente con la que estuviera. Cuando iba con mi familia “adoptiva”, clase media y muy activa en la comunidad, me sentía mimadísima. “¡Qué rápido aprende alemán “esta” española!”

Sin embargo, no le gustó tanto mi acento a un cliente repulsivo que se quejó de que me hubieran contratado (contratar es un decir, no tenía papeles) en un restaurante en el que no duré demasiado. Después de que hiciera tantos aspavientos por el hecho de que le atendiera una emigrante con poco dominio del alemán me pusieron a fregar platos en una cocina en la que todas éramos polacas (no sabían nada de política ibérica, yo allí era polaca porque los emigrantes suelen pertenecer a una única nacionalidad para los indígenas de cualquier país). Aun así, me vieron “delicada” –algo así me dijeron- y me ascendieron al departamento de pelar cebollas. Me pasé tres domingos llorando delicadamente y ahí se acabó la historia.

En alguna ocasión salí con chicas polacas a tomar un helado y más de una vez observé que no éramos superextrabienvenidas, pero al menos nos toleraban. Menos monerías me hicieron las veces que coincidí con muchachas turcas.

Acabaré este nuevo y lioso post recordando una última batallita, la que me hizo intuir lo que se siente cuando eres víctima de un ataque racista. Fue una noche en el año 89, cuando estaba de marcha con un amigo hondureño y otro canadiense. De repente, llegó un grupo de neonazis borrachos que quería que siguiéramos sus cánticos. No pudimos contentarles por diferentes y obvios motivos. Para postre, no les gustó la cara de nuestro querido Alejandro, así que tuvimos que correr como locos por las calles de aquella tranquila ciudad.

No sé si con estos ejemplos explico algo, pero será mejor que no repase demasiado el texto. Ni las fotos del diario en la que los políticos del norte han quedado retratados. Como los de nuestro sur, que siguen autocomplacientes, diciendo que algo así no puede pasar por nuestros tercios. Por favor, pero si somos perfectos, todo un modelo de integración, aquí no hay guetos.

En fin, que lo de Francia ha sido una sorpresa desagradable.

Como lo de las armas químicas que han utilizado los estadounidenses en Irak.

Como descubrir que los materiales que sirven para construir puentes sufren “fatiga”. Agotados están. Bajos de defensas. Igual pillan la gripe del pollo.

Publicado por magda 11:59 PM | Comentarios (25)

Noviembre 03, 2005

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Contraprogramación

Anotación abierta para apuntar (o relatar) todas aquellas noticias a las cuales no se les está prestando suficiente atención a causa del Estatut. 1, 2, 3...

Publicado por magda 06:21 PM | Comentarios (43)

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Mujeres en la Army

Me dice la escritora Carmen Domingo que estoy muy "relajada" con el tema del Estatut, que no escribo nada al respecto. No es del todo cierto, ayer me pidieron una pequeña colaboración sobre el tema para la renovada Ona Catalana. Pero sí es verdad que sigo con la política que me recomendó Boris Matijas, "ignorarles" cuanto sea posible*. Y él de eso entiende un rato. Además, ya existen muchísimos otros foros para hablar y comentar el Estatut y la estrategia antiestatut. Y mientras hablamos de lo que casi nadie se ha leído están pasando muchas otras cosas (abro una nueva anotación titulada "contraprogramación" para que propongáis o recordéis temas que no se están tratando estos días).

De momento, "contraprogramo" con el artículo que he escrito para el suplemento de "Libros" de hoy de El Periódicosobre el libro de Kayla Williams, la sargento estadounidense que explica su experiencia en la invasión de Irak en "Quiero a mi fusil más que a ti". Precisamente, "invasión" es la palabra que utiliza para hablar de esta operación militar. También utiliza el vocablo "ocupación".

* (Una vez más recomiendo leer un post de Boris. Concretamente, el del 24 de octubre. En él habla de su descubrimiento y experiencia del exilio).

“Quiero a mi fusil más que a ti” es el título del único libro escrito hasta el momento por una mujer soldado destinada en Irak. El testimonio de la sargento Kayla Williams (Ohio, 1976), actualmente en la reserva, resulta sorprendente por la claridad con que retrata la vida cotidiana de las mujeres en la Army, donde representan el 15%. Las soldados estadounidenses no sólo se enfrentan al “enemigo” sino también a sus compañeros: “Puta o zorra. Si eres mujer y soldado, esas son tus opciones”, escribe.

Esta estadounidense de clase media-baja aficionada a los libros de Noam Chomsky se muestra igual de contundente a lo largo de todo su relato. Intérprete de árabe para los servicios de inteligencia norteamericanos, aprendió esta lengua cuando se hizo novia de un palestino que le enseñó a amar la cultura árabe: “Nunca pensé que sentiría lo que siento, ni por esos tipos, ni por esta guerra, ni siquiera por mi país. Era una chica punk, una rebelde, y ahora soy parte de la institución más autoritaria del mundo”.

MUJERES EN EL EJÉRCITO
Las mujeres soldados están acostumbradas a que sus compañeros les pidan felaciones para aliviar la tensión. Casi todas ellas tienen apelativos de tipo sexual. Kayla solía ser llamada por el nombre de “Tetas”. Un día hicieron una subasta en la que reunieron dinero para que les enseñara “las malditas tetas de una vez”. Este tipo de incidentes son constantes en el Ejército. Rechazar a algunos de sus compañeros le valió ser el blanco de difamaciones y todo tipo de rumores.

La autora constató que la supuesta “Igualdad de oportunidades” (EO) promovida por el ejército es falsa cuando sufrió tocamientos por parte de un compañero. “Las chicas que presentaban quejas EO no eran bien tratadas. Aunque la cadena de mando animara a las mujeres a informar sobre los acosos sexuales (a dar la cara), en realidad eran desalentadas (...). Aún se supone que las chicas mienten en casos de acoso para conseguir sus metas: avanzar en sus carreras o castigar a alguien que les desagrada”.

TORTURAS
Abu Ghraib se ha convertido en el símbolo de las torturas que el ejército estadounidense inflingió a los presos iraquíes, pero ni de lejos fue el único caso. La propia Williams vio cómo algunos de sus compañeros “cruzaban la línea” y violaban la Convención de Ginebra en varias ocasiones. Ella nunca les acusó y por eso se pregunta cuánto tiene de “moralmente culpable”.

Un día un oficial le pidió que les ayudara en un interrogatorio: “Haremos que el tipo entre solo, le quitaremos la ropa, le ataremos y le quitaremos la venda de los ojos. Entonces queremos que digas cosas para humillarlo”.Cuando cree estar lista para burlarse de aquel “hombre lloroso y desnudo”, solo acierta a preguntarle: “¿Tú crees que puedes satisfacer a una mujer con eso?”.

Poco después, los soldados apagan colillas sobre el cuerpo del detenido. Cuando Williams les dice que es ilegal, le contestan: “Sí, pero son criminales”. Ella contestó que no todos lo eran y que “si uno de los que entra aquí no es un terrorista, saldrá siéndolo”. El interrogador se limitó a decirle que “ya lo sabía”.

SENSACIÓN DE PODER
Durante otro interrogatorio Williams se sorprendió al descubrir que disfrutaba ejerciendo su poder sobre el detenido. “Empecé a llamar a aquel mamón todos y cada uno de los insultos que sabía. Gritar a aquel individuo me sentaba perversamente bien, porque estaba haciendo algo prohibido”.

Williams concluye que aquel placer proviene de la impotencia: “No podíamos cambiar lo que habíamos hecho, no podíamos volver a casa, no podíamos tomar decisiones sobre nuestras vidas mientras estábamos desplegados. Y entonces nos encontrábamos con que teníamos el control total de otra persona. Y de repente podíamos hacerle cualquier maldita cosa que se nos ocurriera”.

PARANOIA
Cuando la situación empeoró para el Ejército americano en otoño del 2003 recibieron nuevas órdenes: “Si ve un individuo a un lado de la carretera con un teléfono móvil, apúntele con su arma. Y si no deja el teléfono, dispárele”. Williams cree que es imposible establecer buenas relaciones con los civiles tratándoles así, pero siente que no puede resolver el dilema. “Tienes que decidir en un segundo si dejas que se acerque o no, si le ordenas que se detenga y te hable de lejos o si le disparas. Tienes que juzgar cada coche que pasa para saber si va a atentar contra tu vida. Tienes que enjuiciar a todos. Inmediatamente. Siempre”.

EXPORTAR DEMOCRACIA
“Siento vergüenza cuando veo que los iraquíes votan mucho más que nosotros. Creo que votar es más una obligación que un derecho y no entiendo por qué mis compatriota no lo hacen. No sé si es que son perezosos o si creen que su voto no sirve para nada”, responde Williams cuando se le pregunta por su concepto de democracia. Esta militar asegura que se le hacía muy embarazoso intentar convencer a los iraquíes de que su vida mejoraría cuando viviesen en una democracia al pensar cómo funciona la de su país. Pese a todo, valora positivamente su libertad de expresión: “Puedo ir a la televisión pública y decir que me siento traicionada por George Bush”, añade. “Con Sadam los iraquíes no podían hacer algo así, ahora sí pueden”.

ENTREVISTA
- En su libro denuncia las vejaciones que sufren las mujeres dentro del Ejército.
- Sí. He sido muy sincera y muchas soldados me han dado las gracias. También me han explicado que en la I Guerra del Golfo ya las trataban de ese modo. Mis colegas hombres también se han visto reflejados y admiten que se comportan así.

- Sus superiores mujeres también merecen sus críticas.
- Lo cierto es que he tenido muy mala suerte. Me preocupa que gente tan incompetente pueda progresar en el ejército. Ocurre en todos los ámbitos, pero en el nuestro es mucho peor, porque hay gente que muere.

- Asegura que le costó mucho volver a vivir como una civil en su país, al que califica de “muy raro”.
- Realmente lo es, la gente es muy hipócrita y egoísta. Mi marido y yo estamos planteándonos criar a nuestros hijos fuera de Estados Unidos. Si eres crítica te acusan de antipatriota. La sociedad es muy puritana, se escandaliza con el sexo, pero no con la violencia.

- ¿Y por qué se alistó?
- Porque quería estudiar y la Universidad es demasiado cara. También quería probarme a mí misma y el Ejército es un buen lugar para aprender a conocerse.

- ¿Y ha decidido que quiere dedicarse a la política?
Alguna vez me lo han dicho y lo he pensado, pero creo que no valdría para ello. Me gusta demasiado decir la verdad.


Publicado por magda 10:31 AM | Comentarios (7)