Octubre 10, 2006

Activismo y derechos humanos
Cancelada la Cumbre de la Vivienda

La agencia EFE acaba de enviar una nota de prensa (reproducida más abajo) en la que explica que la policía ha sugerido aplazar la cumbre de ministros de Vivienda de la UE programada para la semana que viene en Barcelona. Poco después, el ministro Rubalcaba ha confirmado que se cancela definitivamente.

Extraño leer que el motivo alegado es el deseo de "no regalar portadas" a los más violentos. Aseguran que los mossos d'esquadra pueden garantizar la seguridad, pero no quieren que los colectivos radicales sean mediáticos.

Ante este curioso mensaje surgen algunas preguntas:

1. La excusa de las "portadas" suena poco convincente. ¿En qué quedamos: las fuerzas de seguridad son capaces de garantizar la seguridad, sí o no?

2. ¿Qué diferencia hay entre cancelar de sopetón un encuentro de alto nivel (ministros de la UE) por miedo a los violentos y dejar de celebrar algunos actos festivos para no ofender a ningún colectivo? ¿Por qué en el segundo caso se dice que nada ni nadie debe condicionarnos y en el primero, ni pío? ¿Es normal cancelar una cumbre de este tipo si "no hay razones para la alarma"?

3. ¿Las cumbres sobre la vivienda son útiles? ¿El tema de la vivienda es "mediático"?

4. ¿No es contraproducente y muy peligroso sugerir que los colectivos "radicales" consiguen "portadas" cuando son violentos?

5. ¿Qué tiene que ver la campaña electoral con todo esto?

6. En el futuro, ¿se cancelarán todos los actos que puedan provocar manifestaciones en las que se puedan infiltrar grupos violentos? ¿Vamos a quedarnos sin partidos de fútbol? ¿Madrid volverá a ser candidata a los Juegos Olímpicos?

La policía sugiere aplazar la cumbre de ministros de vivienda de la UE en Barcelona
Las administraciones temen incidentes por parte de colectivos "okupas" y antisistema

10/10/2006 | Actualizada a las 13:00h
Barcelona. (EFE).- La Delegación del Gobierno en Catalunya, el Departamento de Interior y el Ayuntamiento de Barcelona han recomendado al Gobierno que se plantee aplazar o cambiar la ciudad de celebración de la cumbre de ministros europeos de vivienda los próximos días 16 y 17 ante el riesgo de incidentes en la Ciudad Condal.

(...) Las tres administraciones coincidieron "plenamente" en que no se debía brindar la posibilidad de obtener "una portada" a los colectivos violentos, según las fuentes informantes.

(...) "No hay miedo, ni temor", ha explicado un responsable policial, que ha insistido en que el mayor problema es la coincidencia con el inicio de la campaña electoral catalana y la posibilidad de brindar a los grupos radicales una fotografía en portada y muchos minutos de televisión, "en un protagonismo que no se merecen".

A punto de comenzar la campaña, cualquier acto, cualquier incidente obtendría una repercusión mediática inmediata y amplificada y eso es lo que proponemos que se reflexione", ha confesado una fuente del gobierno catalán, que ha dejado claro que los Mossos d'Esquadra pueden garantizar la seguridad y que, de hecho, el dispositivo está preparado desde hace semanas.

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Octubre 09, 2006

Medios de comunicación
Politkókskaya, entrevistada por Guardiola (marzo 2005)

El reportero José Antonio Guardiola (TVE) me envía el siguiente texto, en el que incluye la entrevista que hizo a Anna Politkóvskaya en marzo de 2005:

Anna Politkovskaya vivía en el corredor de la muerte. Se sabía sentenciada, pero no conocía la fecha de la ejecución. Y nunca hizo el más mínimo movimiento para salir de ese corredor, a pesar de vivir angustiada por el destino de sus hijos. Anna era de esos periodistas que consideran que su misión está por encima de su integridad personal. Su papel era contar la verdad oculta de Chechenia y desvelar el auténtico poder del Kremlin: el que ejercen los servicios de seguridad del Estado por encima de figuras tan aparentes como el presidente, Vladímir Putin.


Con aire triste y blindada por unas gafas de culo de vaso, tardé bastante tiempo en advertir que detrás de toda esa coraza se ocultaba una mujer bella. La entrevista fue una charla serena a la que siguió una conversación intensa lejos del micrófono. Me desveló entonces las argucias del poder ruso para acabar con ella –cómo la envenenaron y quién lo hizo- y hablamos de cómo informar desde Chechenia. Me prometió las coordenadas de los mejores contactos para poder trabajar en Chechenia sin la alargada sombra del Ejército ruso. Fue en marzo de 2005, poco después de recoger el premio de periodismo Manuel Vázquez Montalbán.

Comencé preguntándole por Pavel Levurda, un pobre soldado ruso muerto en Chechenia en circunstancias que el Ejército nunca ha querido aclarar. Para los mandos Pavel no existe, es un número de referencia, el U-729.343, del que no interesa investigar por qué su unidad le abandonó en pleno combate cuando se disponía a cubrir la retirada de unos camaradas machacados por los chechenos. Su cuerpo quedó inerte en el campo de batalla. Nadie ordenó evacuarlo. Y lo que es peor, nadie ordenó investigar su muerte.

¿Conocerá el señor Putin a Pavel Levurda? Lo que quiero preguntar es: ¿Dónde terminan las órdenes del Kremlin y dónde empiezan las iniciativas de los militares que están sobre el terreno?
Por supuesto que no conoce a Pavel Levurda. Ésta es la gran tragedia de nuestras vidas. Las vidas concretas de militares y civiles no importan. No le importan a Putin, y eso a pesar de que es el generalísimo de nuestras tropas. Yo pensaba antes que las órdenes que daba el Kremlin se tergiversaban en la medida en que se acercaban a Chechenia, pero ahora tengo una opinión diferente. Estoy convencida de que la vida para ellos, las vidas humanas no valen nada. Esto forma parte de nuestra tradición de siempre, la que no respeta la vida humana, y de ganar siempre las guerras sin importar el número de víctimas.

Dos muertos en Irak es noticia. Cuatro muertos en Israel, también. En cambio, nunca se habla de Chechenia. ¿Qué pasa en Chechenia?
Lleva ocurriendo muchos años. Es una guerra congelada. A nadie le preocupa. Es una especie de guerra enquistada en la que a diario se echa en falta la vida de soldados y civiles que no sólo mueren, sino que también desaparecen. Ése es el gran problema de esta guerra en la que la gente desaparece sin dejar rastro. Yo también he estado viendo reportajes sobre Irak y sobre Israel, he escuchado a periodistas comentando estos actos terroristas, pero en Rusia nadie lo comenta. En Rusia las víctimas se consideran normales. La postura oficial es que debe haber víctimas y la postura de Occidente… No entiendo por qué es como es. No entiendo a Occidente todavía.

En Rusia, a cada brutal atentado de los terroristas le sucede un recorte de las libertades. ¿Hasta cuándo? ¿Ha servido para algo esta política de restricción de libertades?
En absoluto. No nos sentimos nada seguros, es más nos sentimos al borde de un nuevo acto terrorista. Acabo de enviar un mensaje a mis hijos para preguntarles si estaban vivos todavía. Nadie en Rusia cree que estos recortes de libertades sirvan para dar mayor seguridad a la población. Sólo sirven para fortalecer el poder autoritario de nuestro nuevo zar, aunque lo llamen presidente.

Usted actuó de mediadora durante la toma de rehenes en el teatro Dubrovka. ¿Qué pretenden alcanzar realmente los terroristas?
Los que estaban en Dubrovka exigían la salida, aunque fuera parcial de las tropas federales de Chechenia. Y puedo asegurar que su exigencia fue así porque yo misma la escuché de estas personas que eran de muy bajo nivel intelectual, con los que era imposible negociar, ni hablar de cosas que fueran más allá de su elemental entendimiento. La mayoría eran combatientes que llevaban muchísimo tiempo en el frente. El 24 de agosto estallaron dos aviones en el aire, un acto terrorista muy duro del que apenas se sabe algo. El objetivo de aquel acto no era muy claro. Es decir, estallar unos aviones y nada más… No se hizo ningún comentario. En cuanto a Beslán, la catástrofe con los rehenes en una escuela de Beslán, también se exigía la retirada de las tropas federales, el cese de las hostilidades y el comienzo de las negociaciones. Mi opinión es que hay una parte de combatientes de Chechenia que no quieren seguir guerreando y que quieren salir de este conflicto exigiendo por estos medios el fin de la guerra.

Usted dice que los terroristas tienen una escasa capacidad intelectual. ¿Quién está detrás?
No creo que las personas que están detrás de estos actos terroristas tengan un nivel intelectual mucho más alto. Pero eso no significa nada. Uno no puede elegir con quién tiene que llevar las negociaciones para salvar las vidas. Y muchas veces nos damos cuenta de que hay una parte de la población chechena que se manifiesta en contra de los actos terroristas y éstas son personas moderadas, con cierta educación. Con ellos es con los que hay que llevar a cabo las negociaciones y es por eso que nosotros insistimos tanto en que hay que comenzar las negociaciones ya. Estamos intentando convencer a la administración del presidente para que comiencen estas negociaciones porque los moderados son continuamente expulsados de las filas de la resistencia de Chechenia. Y pueden desaparecer del todo y entonces tendremos que negociar con los radicales. Y eso es tremendamente difícil.

Se dice que hay un gran distanciamiento entre Masjádov y Basáyev… ¿Está Rusia en posición de aprovechar esta grieta para solucionar el conflicto?
Es cierto. No sólo se puede decir que estos dos líderes chechenos se han alejado, se puede decir que hay un abismo entre ellos. Y este abismo lleva mucho tiempo allí. Lo sé porque lo ha dicho Masjádov y también por mi experiencia. Esta escisión lleva desde 2001 cuando se hizo evidente que Masjádov consideraba que había que combatir a Rusia, pero no con todos los medios posibles, mientras que Basáyev siempre ha dicho que si matan a nuestros hijos hay que matar a los suyos. Tenemos que estar con Masjádov en contra de Basayev y esto es lo que defendemos, pero desgraciadamente ha habido muchas muestras de que Basáyev le conviene al presidente porque cada vez que hay descontento en la población le sigue un atentado terrorista. Putin ha sabido cobrar todos los dividendos posibles de todos estos actos terroristas cometidos por Basáyev y esto lo pueden preguntar a cualquier persona y así se lo dirá. No es que debamos conseguir las negociaciones ahora que es el mejor momento… El problema es que nos hemos demorado demasiado.

Los secuestros en extrañas circunstancias, la falta de presunción de inocencia, su envenenamiento en un avión rumbo a Beslán… Parece que la mafia es más poderosa que el Estado en Rusia… ¿O acaso es lo mismo?
Desde luego, en mi opinión es lo mismo. Esta lista de crímenes no es una lista de crímenes cometidos por la mafia sino por el Estado contra sus propios ciudadanos.

De modo que estamos ante un Estado que actúa con métodos mafiosos.
Sí, el Estado actúa como un criminal común. Yo entiendo su intención de introducir cierta claridad terminológica, pero realmente no sé cómo llamar a estas personas. Lo cierto es que en el poder en Rusia se encuentran personas que cometen delitos, crímenes… Podemos llamarles mafia o grupos de personas con inclinaciones criminales… No importa, pero es así. Lo cierto es que echo en falta un tribunal para juzgarles.

Poco a poco se impone en Occidente el perfil del presidente Putin como el de un personaje siniestro… Cuénteme ¿cómo es?
Putin no es mi marido, por lo tanto no puedo hablar sobre cómo es él en la vida privada. Sólo le puedo juzgar desde fuera. Desde fuera le veo como una persona con grandes complejos. Complejos personales. Y todos nosotros nos sentimos rehenes de estos complejos. Es una persona que no sabe rectificar. Y eso es una cualidad muy importante para un político. Por cierto, Yeltsin sí tenía esa capacidad de rectificar. Pero Putin es muy terco. Es… Parece que sufre por tener un físico tan insignificante. Yo diría que es una especie de macho en el fondo de su carácter, pero que su físico no da para eso. Por eso se producen cosas muy curiosas y ridículas… Cuando los altos cargos de nuestro gobierno son nombrados en función de si pueden hacer sombra físicamente al presidente o no. Y el resultado de esto es que tenemos a una serie de personas que no dan la talla ni siquiera físicamente.

Seguro que usted ni se podía imaginar hace ocho años que hoy iba a echar de menos a Yeltsin… (Por primera vez en toda la entrevista Anna estalla en una sonrisa.)
Claro que no lo sospechábamos. Siempre decimos que hay que hablar con cuidado. Hay que criticar con cuidado a nuestros presidentes porque siempre puede salir uno peor. Y fuera como fuera, Yeltsin sí logró parar la primera guerra de Chechenia y lograr el cese de hostilidades y en su mandato no hubo actos terroristas. Todo esto lo entendemos ahora, pero lo que pasa en la actualidad es que tenemos que pagar estas ambiciones personales de Putin con miles y miles de víctimas.

Tengo la percepción de que desde el nombramiento como secretaria de Estado de Condoleezza Rice, el Gobierno de Estados Unidos se muestra algo más crítico con la democracia rusa. Pero el otro día, durante la cumbre de Bratislava, el presidente Putin defendió ante George Bush que la democracia tiene que tener sus propias peculiaridades según los países. Eso ¿qué significa?
No sé a qué particularidades se refería el presidente Putin. Antes también nos había hablado de que estamos construyendo una especie de democracia adaptada y refiriéndose a la democracia adaptada nos puso el ejemplo del dictador Bokassa que se comía a sus adversarios políticos. Estas declaraciones de Yeltsin fueron como una bomba que estalló en nuestros oídos. Estuvimos a punto de desmayarnos al oírlo por el simple hecho de poner a Bokassa al lado de lo que se supone es la democracia rusa. En general, yo diría que si le pones adjetivos a la democracia ya no se puede hablar de democracia. Hay democracia o no hay democracia. Las democracias gobernables, adaptables, a lo Bokassa o a lo Putin son simplemente regímenes convenientes a aquellos dirigentes que se quieren perpetuar en el poder. Nuestra gente, la gente de Rusia, es igual que todas las gentes. Nosotros también queremos vivir en democracia.

Le pido que me responda desde la más profunda sinceridad. ¿En algún momento se ha sentido sola, ha sentido la soledad de los periodistas que cuestionan la política en Chechenia?
Sin duda, me he sentido sola muchas veces. He sentido esta injusticia de estar sola, una cruel injusticia. Por qué viajan siempre a Irak o a Palestina y nunca a Chechenia. La gente en Chechenia también necesita ayuda y apoyo. Lo mismo que necesitan en estos otros países. Si quiere una respuesta en clave personal le puedo decir que estoy muy cansada. No puedo apoyarme en nadie. Yo, con muchísimo gusto, dejaría de viajar a Chechenia, pero si no lo hago nadie va a viajar. Es muy duro, pero no puedo dejar de ir.


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Octubre 07, 2006

Activismo y derechos humanos
El asesinato de Anna Politkóvskaya

Finalmente, la han matado. Un pistolero ha acribillado a balazos a Anna Politkóvskaya en su portal. Está claro por qué.

Ella sabía que lo harían tarde o temprano. Intentaron envenenarla para impedir que llegara a la escuela de Beslán. No querían que negociara con los terroristas ni tampoco que contara lo que estaba pasando allí realmente. Cuando denunció aquel atentado contra su persona algunos la tomaron por paranoica. Decían que exageraba.

En la Rusia actual los asesinatos de periodistas son frecuentes, más de una docena desde el año 2000 perpetrados por sicarios que nunca son capturados. La libertad de expresión prácticamente no existe en el país de Putin, pero a sus socios occidentales –incluido Zapatero, quien lo invitó el pasado mes de febrero- no parece importarles demasiado.

A continuación, reproduzco algunos extractos de la entrevista que me concedió Anna Politkóvskaya hace dos años. Le costaba sonreír y se sentaba con la espalda más tiesa que he visto en mi vida. Pero no recuerdo mirada más inteligente.

Poliktóvskaya no era una corresponsal de guerra al uso. Se describía a sí misma como una “notario” que quería recopilarr todos los datos posibles por si acaso algún día servían para juzgar los crímenes de guerra que se están cometiendo contra la población civil chechena. ¿Quién contará ahora lo que está pasando allí? A nuestros medios no les interesa, nadie paga un duro para cubrir una guerra que no está de moda. ¿Y la ONU, sabrá que existe Chechenia?

Extractos de la entrevista a Politkóvskaya:
* Cuando se le pregunta si considera que La deshonra rusa ha provocado semejante revuelo por ser su libro más duro, Politkovskaya ensaya una sonrisa irónica en su inexpresivo rostro: “No, en absoluto. Aún no he publicado lo peor”. Pero lo hará pronto.

* Las obras de Politkóvskaya, los artículos publicados en su diario, la Novaia Gazeta, y sus apariciones en público suelen tener gran repercusión en su país. “Cuando hablo en el extranjero, las embajadas corren a informar a Moscú sobre lo que he dicho”. Su última obra ha colmado el vaso hasta el punto de que se convocó una reunión en la Cámara Alta rusa para discutir cómo hacer entender a los ciudadanos que “todo lo escrito por esta periodista era mentira.

* Autocensura aparte, los periodistas rusos sufren fuertes presiones por parte del Gobierno. “¿Hay algunos temas especialmente delicados?” Politkovskaya contesta que sí: “Se ponen muy nerviosos con las referencias a los escuadrones de la muerte del ejército ruso. También les disgustan los artículos sobre la unión de bandas terroristas con las bandas estatales”.

Para acabar, también copio lo que me explicó Arcadi Oliveres, doctor en Ciencias Económicas de la UAB, acerca de Putin durante una entrevista sobre el Club Bilderberg:

Entrevista a Arcadi Oliveres:

- Una conferencia suya sobre el Prestige ha sido la base de uno de los documentos mas leídos en internet.
Casi todos los datos sobre el Prestige los encontré en Le Monde. Durante semanas estuve preguntándome quién sería el propietario del barco, porque tenía claro que el capitán era sólo una cabeza de turco. Finalmente, Le Monde publicó que era propiedad de una pequeña compañía suiza, que a su vez pertenecía a otra rusa, Alpha Group. Vladimir Putin tiene intereses personales en esta empresa. Un día después El País reprodujo el artículo de Le Monde, pero cortó la línea en que salía Putin. Casualmente sólo se saltó esta referencia.

- ¿Tan poderoso es Putin?
Cuando Putin aspiraba a ser presidente de Rusia las encuestas le daban sólo un 5% de posibilidades. Entonces se produjeron tres atentados de Moscú en los que murieron 280 personas. Putin apareció por televisión pidiendo ser elegido para garantizar la paz y seguridad. Finalmente, ganó las elecciones. Recientemente se ha descubierto que aquellas bombas no fueron chechenas, sino que las instaló el KGB, la organización que hasta poco antes había dirigido Vladimir Putin.

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Octubre 05, 2006

Activismo y derechos humanos
Historias de Senegal

A continuación, cuelgo el reportaje que escribí tras el viaje en junio-julio a Senegal y Mauritania.

HISTORIAS DE LA OTRA ORILLA
Ngor es uno de esos pueblos donde nunca pasa nada. Los chavales visten camisetas de futbolistas que cobran sueldos millonarios en Europa. Las mujeres se pasan el día cocinando, cosiendo y contando niños. Y los hombres, pescadores que cada vez capturan menos piezas, hablan de piraguas. Como casi todo el mundo en Senegal, un país de once millones de habitantes que ocupa el puesto 157 en el Índice de Desarrollo Humano.


Todos se conocen en Ngor. Saben quién sale a faenar, quién se pasa el día tomando té a la sombra y quién recibe transferencias bancarias. También intuyen que sus vecinos guardan secretos similares a los suyos. Los descubren de vez en cuando al amanecer. Una cama vacía antes de tiempo indica que su propietario ha reunido el dinero suficiente para montarse en un cayuco.

Seguramente, muchos sabían que pensaba marcharse, pero nadie la fecha exacta. Lo más probable es que él mismo la supiera con muy poca antelación. Las mafias los tienen bien aleccionados: un chivatazo puede dar al traste con sus planes.

Desde el momento en que se confirma la partida de un familiar, todos los parientes esperan su llamada. No siempre la reciben o tarda demasiado en llegar. La duración del trayecto hacia el Viejo Continente varía según la ruta escogida. Para eludir la vigilancia, algunas piraguas parten desde el sur de la costa senegalesa. Pero lo más frecuente es que suban hasta Saint-Louis, en el norte del país, o incluso que sigan hasta Mauritania para acortar la distancia que les separa de las Canarias, nunca menos de 800 kilómetros.

“Están locos. Como el imbécil de mi sobrino, que desapareció de repente y nos llamó el otro día diciendo que estaba en Huesca. A saber qué hará allí ahora, seguro que lo explotan”, ruge Mohamed Insa Sene. Este profesor de castellano sabe que muchos de sus compatriotas acaban en invernaderos en los que viven “en condiciones deplorables”. “Pero eso nunca lo cuentan. Los senegaleses siempre alardean de que les va bien”.

El aumento de los inmigrantes senegaleses en España es muy reciente. El año pasado sólo había censados 28.000. Sus razones para emigrar son diversas. Por un lado, el alto precio de las licencias para pescar ha hecho que casi todas hayan sido concedidas a empresas occidentales y que los caladeros estén sobreexplotados. Por otro, la sequía que castiga el interior de Senegal ha hecho que la mayoría de sus jóvenes se vean obligados a marcharse.

Muchos de ellos recalan en Dakar y se ganan la vida recorriendo las calles vendiendo objetos inverosímiles, desde perchas hasta licuadoras. Conocidos como “el éxodo rural”, abordan sobre todo a los extranjeros, que se desplazan en sus 4x4 o en taxis amarillos y negros idénticos a los barceloneses. “No creo que haya mucha diferencia entre vender aquí o hacerlo en Europa, excepto que ganaré mucho más dinero”, imagina Papa Jeanot Gaye, un joven de 27 años que se dedica a la venta ambulante desde hace tres.

Las antenas parabólicas son el verdadero motor de la emigración. “El “boom” de los últimos años de los medios de comunicación en Senegal ha hecho que los jóvenes vean la parte buena de Europa, no la mala. Han descubierto un mundo de confort que desconocían y al que quieren acceder”, argumenta Aliou Sow, ministro de la Juventud. “Por otro lado, vemos que en Senegal se está potenciando el materialismo. Ahora la gente es respetada por lo que tiene y por su éxito social. Antes lo era por sus valores”.

El problema es que los nuevos valores conviven mal con los antiguos, que aún siguen vigentes. La familia sigue siendo esencial. Y, sobre todo, numerosa. Por ello, los emigrantes deben trabajar y ahorrar no sólo para ellos mismos, sino también para todos sus parientes en sentido amplio, los que viven pendientes de la llamada que confirmará que han llegado sanos y salvos a su destino. Con el tiempo, también esperarán sus transferencias y, a menudo, soñarán con imitarles. A menudo, la presión a lo que son sometidos estos “cabezas de familia” a distancia es asfixiante.

Paradójicamente, la mayoría de los jóvenes senegaleses no aprovechan esos euros extras para mejorar su situación en su país, sino que prefieren guardarlos durante años para pagarse su propio salto a Europa. Apuestan por lo que creen que será un “éxito rápido”.

Por esa misma razón se van en canoa por 600 euros. Antes tardaban más en conseguir el dinero, debían reunir los 4.000 que cuesta un visado de origen poco claro y un pasaje en avión.“Con esa cantidad no eres tan miserable en África y podrías abrir un negocio, pero el que tiene un amigo en Europa y lo ve regresar con un Mercedes desea comprarse otro y al instante”, agrega el ministro de la Juventud. “Sucede que nunca tienen noticias de esos otros africanos que no vuelven porque siguen siendo pobres en el país de destino”.

El gobierno de Abdoulaye Wade comenzó a hablar de los “fracasados” y los muertos después de los acuerdos firmados con España a principios de este verano. “Han empezado a emitir anuncios en televisión en los que alertan de lo peligroso que es irse con estas mafias”, explica el profesor Sene.

De momento, no parece que hayan producido ningún efecto. El perfil del emigrante ha cambiado considerablemente. Si antes la mayoría eran padres de familia de más de treinta años, ahora abundan los muchachos de veintipocos. “El riesgo que asumen esos jóvenes es muy relativo, les importa muy poco morir. Además, los senegaleses somos muy fatalistas. Si se te muere un hijo, lloras un poco y después lo aceptas con resignación, te consuelas pensando que estará en el paraíso preparándote la mesa para cuando tú llegues”, explica Makhtar Ndiaye, quien ha vivido varios años en Madrid y Bilbao.

Ousseinu, un guía turístico de 31 años que espera conseguir algún día un visado para emigrar a España, insiste en la importancia de la “resignación” para un senegalés: “La gente desea irse y mientras espera va fantaseando, sueña con todo lo que podrá tener cuando llegue a Europa, los coches que conducirá y las mujeres con las que podrá casarse. A casi todos nos gustaría tener dos, pero para eso necesitamos dinero”.

La poligamia es una cuestión compleja para la sociedad senegalesa. El débil movimiento feminista que pretende su abolición se topa con la realidad: En Senegal cada vez hay menos hombres. La gran cantidad de jóvenes varones que emigran o mueren en el intento se ha convertido en una especie de “hemorragia”, tal como suelen definirla los medios de comunicación africanos. Ello provoca que cada vez haya más mujeres solas, que, hartas de esperar o abrumadas ante la idea de compartir marido, se plantean irse del país en cayuco y cumplir sus propias expectativas vitales y profesionales.

“Esperar es horrible”, explica Adje Ndeye Fall, cuyo ex marido “se olvidó” de ella al poco de llegar a Estados Unidos. “Viajar cambia a las personas. Aquí compartimos la comida con parientes y vecinos, y siempre nos apoyamos. En cambio, en Europa pagas por todo, por comer, por alojarte e incluso por ir por la carretera. Y esa presión vuelve a las personas más individualistas”, razona su madre, Binetalali M'Bengue, quien no acaba de superar que uno de sus hijos lleve años sin telefonearla.

“Empezó a cambiar muy pronto y no entiendo por qué. Yo siempre he intentado ayudar a mis hijos y no les he pedido más dinero que el que podían enviarme, sé que tienen sus propias vidas”, explica Binetalali. “Con lo que manda el hijo que tengo en Ibiza nos alcanza para los gastos imprescindibles: el aceite, el arroz, la electricidad, el agua y el teléfono. El resto lo compramos con lo que saco yo vendiendo fruta y haciendo vestidos”.

A su hijo menor, el séptimo, también le gustaría emigrar. El joven se pasa la tarde sentado en la “cama-sofá” viendo series americanas en el pequeño televisor que le ha traído su hermano desde España. Los colores se mezclan demasiado, mucho violeta en la pantalla, pero el sonido es bastante bueno. A veces, a media tarde, viene uno de sus amigos a ducharse en el baño que han podido construir en el patio gracias a los euros que ha sacado su hermano con el top manta.

El impulso definitivo para alimentar estos sueños ha sido precisamente la “crisis de los cayucos” del principio del verano. Las noticias sobre la salida continuada de piraguas desde las costas senegalesas ha hecho que muchos piensen que en realidad no es difícil conseguirlo. “Además, temen que si no lo hacen ahora ya no podrán hacerlo nunca, porque la percepción general es que Europa y Estados Unidos se están blindando a base de vallas”, afirma el profesor Sene.
Este vecino de Saint-Louis supo por los medios de comunicación que su ciudad se había convertido de pronto en uno de los principales puntos de salida de cayucos. “Hasta hace muy poco nadie en Saint-Louis hablaba de emigrar.

Tenemos trabajo. Somos pescadores y los principales constructores de piraguas del país. Pero llegaron rumores desde Mauritania de que la gente estaba yéndose y de que se necesitaban piraguas nuevas y empezaron a venir personas de todas partes para ver qué estaba pasando aquí”.

Responsables de Médicos del Mundo en Saint-Louis y Mauritania tienen opiniones similares. “Se inflaron las cifras. Nadie tenía datos exactos, pero en las noticias decían que había miles y miles de emigrantes esperando para salir desde Nuadibú. Ello creó alarma en los lugares de destino”, señala Pino González, coordinadora de la ONG en esta ciudad. Algunos periodistas identificaron como potenciales emigrantes a los mauritanos de raza negra y a africanos procedentes de otros países que llevan años trabajando en Nuadibú sin intención de “mudarse” a las Islas Canarias.

Lo que sí es cierto es que Nuadibú, la capital económica de Mauritania, se había convertido en los últimos años en un lugar de paso para los subsaharianos que subían por tierra hacia el Estrecho de Gibraltar. Todo cambió cuando Marruecos reforzó el control de sus fronteras y el punto de partida se desplazó hacia el sur.

En la actualidad, Nuadibú es el puerto mauritano donde opera un destacamento de la Guardia Civil. Cuando interceptan algún cayuco lo ponen a disposición de las autoridades de este país. Esta no es la única colaboración entre los gobiernos de Madrid y Nuatchok. El pasado mes de junio, el ejecutivo español concedió un préstamo de dos millones de euros a Mauritania. La cantidad para Senegal fueron veinte millones.

“Los mauritanos y los senegaleses han aprendido de Marruecos y saben que ante una situación de alerta las autoridades europeas les conceden dinero rápidamente para “parar las crisis”, explica un español establecido en Nuadibú que pide no revelar su nombre. “Pasada la alarma inicial, es difícil controlar qué se está haciendo realmente con esas donaciones. Si no se invierten en crear riqueza en el país no sirven de nada. Por eso el dinero debería ser gestionado por ONGs sometidas a auditorías constantes”.

Muchos habitantes de Nuadibú coinciden con este análisis e insinúan que la crisis de los cayucos fue en gran medida provocada. Ahmed, un saharaui que vive allí desde hace años, recuerda cómo a principio del verano la oficina de una famosa empresa de envío de dinero se quedó sin liquidez sorprendentemente durante varios días seguidos. Finalmente, se organizó una buena cola con toda la gente que estaba esperando transferencias y “ahí estaban los periodistas para grabar las imágenes. Parecía que todos aquellos jóvenes buscasen dinero para irse en masa”.

“La emigración no es un fenómeno específico de África como se está haciendo creer últimamente. Tampoco se trata de una invasión. La gente que se va en cayuco viene desde muy lejos y en pequeños grupos, por oleadas, no en autobuses organizados”, ironiza el representante de la Media Luna Roja en Nuadibú, Ahmedou Uld Haye.

Tampoco se trata necesariamente de gente sin recursos. La mitad de ellos tiene estudios, según una encuesta que está ultimando la Media Luna Roja. Y ese es, precisamente, otro de los grandes problemas de África: la fuga de cerebros parece no tener solución.

Los muchachos que esperan “su turno” para subir a una piragua se pasan el día en el cibercafé consultando el estado de la mar y saben manejar un GPS con precisión, añade Ahmedou. “Cada vez están más preparados, se lo toman como una especie de guerrilla. Se entrenan físicamente y diseñan estrategias para que no los capturen. Y es que los trayectos son cada vez más largos y, por tanto, más arriesgados. Entre otros, tienen que cargar con más gasoil y por eso a veces se producen incendios en alta mar”.

Tras un naufragio o un intento frustrado por alcanzar las costas españolas, los integrantes del cayuco son conducidos a la comisaría o al Centro de Retención de Nuadibú, construido por el Ejército español el pasado marzo. La falta de mantenimiento de las autoridades mauritanas ha hecho que se deteriore rápidamente y que “no reúna las condiciones de salubridad necesarias”, denuncia Pino González.

González también remarca que durante la gran crisis de los cayucos, los individuos retenidos lo fueron durante varios días sin recibir ningún tipo de información sobre su destino y sin poder llamar a sus familiares para decirles que estaban vivos. “Nadie se preocupa por la salud mental de estas personas”.

“Hay mucha hipocresía en torno al tema de la inmigración”, critica otra persona que trabaja por los derechos humanos en Nuadibú y que guarda su anonimato para evitar represalias. “No deberíamos hablar de emigración clandestina porque es muy fácil localizar a la mafia. Todo el mundo sabe quién vende los GPS y los motores para las piraguas”.

Es un secreto a voces, pero todos juegan a no saber nada. Mientras tanto, en pueblos como Ngor sus habitantes siguen pendientes de las camas que se van quedando vacías.
(Magazine, 27 de agosto de 2006)


Publicado por magda 08:34 PM | Comentarios (6)

Octubre 04, 2006

Política
Cuando los políticos hablan de los jóvenes

Elecciones catalanas. Ya estamos.

Empecemos por Artur Mas, alias Cupido. El candidato de CIU se lució ayer prometiendo que pagaría durante tres años el 50 del alquiler a los jóvenes menores de 30 años que se constituyan legalmente como tales. Esto es, que vayan en serio, con formalidad. Los rollos no valen. Que se mueran los solteros.

Lo de Mas no me ha cogido por sorpresa gracias a Carmen Domingo. Le tocó entrevistarle la semana pasada para Marie Claire. Durante la charla en casa del hombre-más-feliz-de-Cataluña-desde-que-se-hizo-la-fotito-en-La-Moncloa se presentó a sí mismo como el político que más besos da.

En algunos medios comentaban hoy las risas que provocó su comentario entre los universitarios de la Blanquerna.

Eso sí, al menos hay que reconocerle la descripción de jóvenes = menores de 30 años. En los últimos dos años el INJUVE ha subido la edad hasta los 35. Así, las medias salen mucho mejor.

Meter en el mismo saco a los hombres y mujeres que en los ochenta alucinaban con las maravillas de “El coche fantástico” y a los adolescentes que en el tercer milenio fantasean tuneando sus “bugas” resulta, cuando menos, desconcertante (...). ¿A quién le interesa hacer de la juventud un concepto tan amplio? Probablemente, a toda la sociedad. No es plato de buen gusto saber que sus ciudadanos adultos no pueden aspirar ni tan siquiera a un techo propio y un sueldo decente. Los jóvenes son un mundo aparte, su frustración parece más llevadera.

“En cierta medida, conviene a los políticos” (...). Si subimos la franja de edad, las medias no son tan desalentadoras. En el 2004, los ingresos medios personales de los menores de 30 años se situaban en los 755 € mensuales. Si se incluye al grupo de 30 a 35 años, rozan los mil euros.

El párrafo anterior pertenece al tercer y último reportaje que escribí para el Magazine del pasado domingo:

GENERACIÓN 2006

España puede empezar a respirar tranquila. Al fin sus jóvenes le están dando alegrías. El equipo nacional de baloncesto ha ganado el Mundial. Y, encima, estos campeones veintañeros celebraron la victoria campechanamente, expresándose con corrección, nada de lenguaje sms ni palabras malsonantes.

Y lo que es aún mejor, sus coetáneos, los jóvenes de 20 a 24 años han empezado a salir del nido. Increíble, pero cierto. Así queda reflejado en la última Encuesta de Población Activa (EPA). Según el Observatorio Joven de Vivienda, en los tres últimos años este grupo de edad está “protagonizando de modo muy particular la recuperación de los niveles de emancipación”. En la actualidad, ya han superado los datos de 1988.

Al fin jóvenes modélicos, altos y guapos, modernos y pacifistas. ¿Se puede saber por qué no se ha desatado la euforia en el país? Probablemente, por varias razones. Para empezar, el colectivo conocido como “juventud española” es muy amplio. Incluye a los treintañeros acusados desde hace una década de pasivos y comodones que no abandonan el hogar familiar sino a la fuerza y también a los “teenagers”, vistos, como casi siempre en la historia, como una peligrosa manada de inconscientes.

Meter en el mismo saco a los hombres y mujeres que en los ochenta alucinaban con las maravillas de “El coche fantástico” y a los adolescentes que en el tercer milenio fantasean tuneando sus “bugas” resulta, cuando menos, desconcertante. Y es que los primeros son, en ocasiones, los padres precoces de los segundos y además de saber lo qué es el hip-hop y la Oreja de Van Gogh, han vivido en primera persona los estragos que provoca experimentar a los Duncan Dhu, el grunge, el acid, los mods y La Puerta de Alcalá.

La edad de la juventud se ha estirado en los últimos años como un pegajoso chicle. Y algunos sospechan que de un modo nada inocente. Hasta hace dos años, los informes del Instituto de la Juventud se centraban en la población comprendida entre los 15 y los 29 años. En la actualidad, el objeto de estudio se ha ampliado y es joven todo aquel que aún no ha cumplido los 35.

“Siento que la juventud me persigue”, explica Susana, treintañera con contrato temporal. Cuando estaba a punto de cumplir los 26 le apenaba pensar que ya no iba a poder recorrer Europa con Interrail. Por suerte, aparecieron ofertas para los de más edad y las compañías de bajo coste.

A medida que Susana crecía, las estadísticas y el mercado la “rejuvenecían”. A punto de cumplir los 35, dice sentirse extraña por formar parte del grupo de jóvenes que aún no ha logrado independizarse. Biológicamente ya podría ser abuela y quizá acabe teniendo problemas para ser madre. “Lo que para la Medicina es una embarazada obligada a hacerse la prueba de la amniocentesis es una joven mileurista para el gobierno”, compara Pedro, también de 35.

¿A quién le interesa hacer de la juventud un concepto tan amplio? Probablemente, a toda la sociedad. No es plato de buen gusto saber que sus ciudadanos adultos no pueden aspirar ni tan siquiera a un techo propio y un sueldo decente. Los jóvenes son un mundo aparte, su frustración parece más llevadera.

“En cierta medida, conviene a los políticos”, afirma el economista Álvaro Hidalgo, coautor de los estudios “Aspectos salariales de los jóvenes trabajadores” y “La economía de las personas jóvenes”, ambos publicados por el Instituto de la Juventud. Si subimos la franja de edad, las medias no son tan desalentadoras. En el 2004, los ingresos medios personales de los menores de 30 años se situaban en los 755 € mensuales. Si se incluye al grupo de 30 a 35 años, rozan los mil euros.

Más europeos

Ahora la pregunta es saber si los españoles de 20 a 24 años pueden salvarse de la condena a ser eternamente jóvenes. Los datos sobre emancipación dicen que son más independientes que sus hermanos mayores. Pero hay matices.
Lo que ha sucedido en los últimos años es que los veinteañeros han cambiado de hábitos. Esta generación, la más europea de este país, ha disfrutado de los programas de intercambio Erasmus y Leonardo. Ha aprendido idiomas y ha viajado. Se mira cara a cara con sus vecinos de continente. Y los ha oído cacarear las bonanzas de vivir en “Una casa de locos” (“L'auberge espagnole”), la exitosa película protagonizada por Amélie-Audrey Tatou que hace cuatro años retrataba la convivencia entre diferentes jóvenes europeos en un piso de Barcelona.

“Piso compartido” es el concepto clave para entender el cambio de tendencia en la edad de emancipación. Repartirse las habitaciones de una vivienda destartalada en la que casi siempre se comen spaghetti ya no es un hábito asociado exclusivamente a la vida de estudiante. Cada vez son más los trabajadores jóvenes, y no tanto, que buscan anuncios para repartir gastos con otras personas en su misma situación al verse incapaces de pagar en solitario una hipoteca o alquiler.

La mayoría de los ahora treintañeros no solía independizarse hasta que llegaba el momento de irse a vivir con su pareja, optaran o no por el matrimonio. La mentalidad de los “más jóvenes” es distinta. Son menos transgresores que generaciones precedentes en lo que respecta a su sexualidad y a partir de los 25 años priman valores como la fidelidad y la complicidad con la pareja. Sin embargo, están convencidos de que en su mayoría no podrán adquirir una vivienda en décadas. Por ello prefieren gastarse en una habitación los 350-400 € que costaba un alquiler en las principales capitales hace cinco años.

Por desgracia, la relación calidad-precio deja mucho que desear. La palabra cuchitril vuelve a estar de moda, aunque a veces se la sustituye directamente por “zulo”. Más cariñoso, el autor de la bitácora http://zulitos.blogspot.com/ retrata a diario los diferentes pisos que visita, verdaderas ratoneras insalubres donde el metro cuadrado alcanza fácilmente los 7.750 euros.

Esa cantidad es difícil de asumir por quienes acaban de entrar en la veintena, sobre todo si se tiene en cuenta que el 22% de los jóvenes entre 20 y 24 años declaran no haber tenido nunca un trabajo remunerado, según una encuesta del INJUVE realizada a principios de año.

Para quienes consiguen ese primer empleo, el panorama tampoco es demasiado halagüeño. El mismo sondeo indica que en los primeros trabajos existe “un desajuste entre formación y empleo”. “Siete de cada diez jóvenes (69%) afirman que dicho empleo no tenía nada que ver con los estudios realizados, y otro 10% declara que su actividad laboral tenía poco que ver con su formación”. Sólo el 21% de los jóvenes consigue empezar a trabajar en algo bastante o muy relacionado con su formación académica.

“Aun así, creo que los más jóvenes lo llevan mejor que nosotros”, explica otra treintañera que no desea que la reconozcan, “porque es horrible sentirse fracasada”. Para quitarle hierro al asunto compara las series de televisión que marcaron los diferentes grupos. “Los nacidos en los 70 somos mucho más cursis, lloramos demasiado con Heidi y Marco”. Los actuales veintañeros se criaron con “Bola de dragón” y sus combates marciales parecen haber sido más efectivos que los de Kung Fu.

Bromas aparte, esta mileurista asegura odiar “la sensación de que las cosas no van a mejorar y que se te están escapando las oportunidades en todos los terrenos”. Al menos, la expresión “se te está pasando el arroz” está casi desterrada del vocabulario urbano. Ya no hay solterones sino “singles”. Pero ese privilegio terminológico se reserva casi exclusivamente a los que pueden pagarse una vivienda.

Para quienes han cumplido los treinta y siguen fichando a diario en el domicilio familiar, la cosa se complica. Escuchar la expresión “esta juventud” resulta toda una tortura. Algunos la pronuncian en tono de reproche, otros de compasión. “Hay padres muy sufridores que prefieren que sus hijos se queden en casa a que se vayan a vivir en peores condiciones”, se consuela Cristina, de 26 años.

Algunos padres se sienten culpables. Son conscientes de que sus hijos vivirán peor que ellos. Les convencieron de que debían estudiar para “labrarse un futuro” y años después descubren que lo suyo es un presente continuo.
La alta cualificación de buena parte de la jóvenes no debe verse como un problema, sino todo lo contrario. El economista Álvaro Hidalgo remarca que “en los años setenta, menos del 10% de la población tenía estudios superiores. Por suerte, eso ha cambiado”. El único incoveniente es que la rentabilidad de la educación ha disminuido y por ello a algunos jóvenes les resulta poco atractiva la cultura del esfuerzo intelectual. Sobre todo en los tiempos en que el famoseo y los programas de telerrealidad convierten en millonarios a los personajes más abyectos.

Esa otra juventud, la que recorre los platós televisivos, es tan minoritaria como la integrada por los deportistas de élite, los bebedores de botellón o los consumidores habituales de cocaína. Sin embargo, estos son los colectivos más visibles en los medios de comunicación. Recientemente, también han conseguido hacerse oír los jóvenes trabajadores altamente cualificados que no logran cobrar más de 1.000 euros diarios. Más difícil lo tienen aquellos veintañeros que reproducen el modelo de vida de sus padres.

“Tú puedes ser joven, pero cuando te casas y tienes dos hijos cambia tu forma de vida y de ocio”, señala Hidalgo y en ese momento dejas de ser joven. En otras palabras, la juventud tiene mucho que ver con un concepto económico y de mercado. Lo joven vende y los jóvenes compran. En los últimos tiempos, incluso tratamientos contra las arrugas, la alopecia y la flacidez.

Triste destino para las mujeres que en su niñez admiraron la osadía de la intrépida abeja Maya. Aquellos dibujos alemanes que transmitían ideales feministas prometían un futuro más igualitario a las niñas españolas de los setenta y los ochenta.

Sin embargo, la realidad es bien distinta. Las expectativas no se han cumplido. Volviendo a los deportistas que han alegrado a los españoles en las últimas fechas, hay que tener en cuenta que nuevamente se trataba de un campeonato masculino. Para el ciudadano medio es muy difícil recordar el nombre de siquiera una de las integrantes de la selección femenina de baloncesto.

Probablemente porque nunca lo aprendió y tampoco se lo plantea.
También es cierto que las mujeres siguen practicando mucho menos deporte que sus compañeros y ello repercute directamente en su capacidad de organización y en su salud, según el último Informe sobre la Juventud. Pero ese no es el principal agravio comparativo. Ellas siguen cobrando bastante menos por el mismo trabajo, a pesar de ser mayoritarias en la universidad desde hace años.

“La discriminación salarial de la mujer joven no ha presentado ninguna mejoría entre 1995 y 2002”, añade uno de los autores de “Aspectos salariales de los jóvenes trabajadores”. Por ello, muchas chicas apuestan por conseguir un puesto como funcionarias. Las empresas públicas son las únicas que les aseguran que no las discriminarán por razones de sexo.

En cualquier caso, las mejoras tendrán que acabar produciéndose. Así lo desea la mayor parte de los jóvenes españoles. “El 45% cree que nuestra sociedad necesita reformas profundas”, según un sondeo de opinión realizado por el INJUVE el año pasado. Por su parte, un 43% considera que podría mejorarse “con pequeños cambios” y sólo 6% está convencido de que “debe cambiarse radicalmente”.

Casi nadie parece acordarse ya de una de las frases más famosas entre los niños de la transición: “Viva el mal. Viva el Kapital”. La pronunciaba la Bruja Avería en “La bola de cristal”. Aquel artilugio no acabó de funcionar bien. No supo prever que algún día una ministra de Vivienda prometería minipisos de 30 metros cuadrados para albergar a la generación mejor preparada de la historia. Tras años de sequía reivindicativa, los seguidores de “La bola de dragón” empiezan a organizarse en la calle y en internet para exigir una vivienda y un trabajo dignos.

Publicado por magda 10:52 PM | Comentarios (2)

Medios de comunicación
Manuel Marín en "Las mañanas de Cuatro"

Concha García Campoy estrena hoy sus mañanas en Cuatro. Nada más empezar, entrevista con Manuel Marín, presidente del Congreso de los Diputados. Habla con su tono característico y dice, entre otros:

- Que la empresa publicitaria se ha extralimitado. Y le recuerda los "jugosos" beneficios que ha obtenido con algunas campañas.

- Cuando le preguntan por el futuro del funcionario que acredió a los actores del video, avanza que había un topo que intentó cargarle las culpas a otro funcinario, pero él mismo se corta... Ya se sabrá. En el fondo, ¿de qué importa?

- Cuando la reportera se despide agradeciéndole que le conceda una entrevista el día en que estrenan Las mañanas de Cuatro, Marín le recuerda el cariño que les tiene.

Publicado por magda 11:36 AM | Comentarios (4) | TrackBack

Octubre 03, 2006

Activismo y derechos humanos
A toro pasado (o el lenguaje "activista")

Sigue coleando el asunto del falso robo del escaño de Zapatero. Ayer el protagonista fue el ideólogo de la campaña, que ha salido muy autopromocionado con este asunto. Hoy lo son el funcionario y la rabia que muchos sienten al descubrir que han sido engañados. Quizá ahora estaría bien preguntarse por qué tantas personas se sintieron identificadas con esta especie de Robin Hoods tecno-encapuchados. ¿Qué hacía tan atractiva esta acción?

Probablemente, una de las razones por las que esos chavales (actores) de pintas antisistema despertaron simpatías en lugar de los típicos recelos es que resulta difícil no estar de acuerdo con su supuesto objetivo. Por otra parte, a casi todo el mundo le gusta o admira la transgresión y obligar al poder a oír sus demandas en un momento u otro.

Pero sin duda su lenguaje fue uno de los motivos por los que lograron "triunfar" antes de que se supiera la verdad:

1. Durante la falsa "acción" cuchichean como niños haciendo una travesura, su tono resulta casi enternecedor. No hay agresividad por ninguna parte, no rompen nada, no pintan nada. Son unos activistas de "guante blanco". Igual que el Zorro dejaba una Z en lugares estratégicos, los falsos gatos han dejado una "notita".

2. En su también falso blog se presentaron con gran candidez sin utilizar el vocabulario guerrillero, cansino y regastado que suelen usar los movimientos sociales más reivindicativos:

"Nuestra intención es hacer reflexionar a las personas para que empiecen a actuar. No formamos parte de ninguna ONG y no nos identificamos con ningún partido político. Simplemente, creemos que a veces '4 gatos' pueden movilizar a toda la sociedad".

Sencillamente, estaba muy bien redactado. La última frase es todo un eslogan publicitario. Como también lo es el nombre del supuesto grupúsculo: "4 gatos", una marca que tal vez ya haya sido patentada.

A toro pasado, podemos encontrar muchos detalles en las anotaciones del blog que demuestran que estuvo escrito a conciencia, con una informalidad muy bien fingida. Desgraciadamente, lo que sorprende es que está muy bien escrito, las ideas están muy bien organizadas. Qué raro que eso no nos pusiera sobre aviso, eso y no que la butaca tuviera brazos o no. Nos fijamos mucho en el video y muy poco en las palabras y el contenido del blog.

Por otro lado, hay que ser realista y la verdad es que es difícil encontrar activistas con un perfil tan rico:

1. Capaces de arriesgarse a llevar a cabo una acción como la descrita en el video, aptos para encaramarse a ventanas y no tropezar al bajar los escalones.

2. Capaces de elaborar un guión y un montaje de video digno de premio.

3. Capaces de redactar bien.

Sin duda, hay muchos jóvenes con ese perfil. Lo que sucede es que son mileuristas y en su mayoría se pasan el día pendientes de acumular másters y llegar a fin de mes. Algo así decía David Cid, uno de los jóvenes voluntarios a los que entrevisté para el Magazine citado más abajo.

David Cid, 26 años

“Las cosas no cambian tan pronto como deseábamos o pensábamos. A la gente le cuesta moverse”, lamenta David, uno de los pocos miembros menor de 35 años que sigue activo en la Plataforma Aturem la Guerra de Barcelona dos años después de la retirada de las tropas de Irak. Este licenciado en Biología disculpa parcialmente a sus coetáneos: “Tienen poco tiempo libre: se pasan el día trabajando y estudiando”. Y aquí es donde saca a relucir su faceta más política, la de militante de Esquerra Verda, las juventudes de Iniciativa per Catalunya. “Empecé a politizarme a los diecinueve contra del PP y la LOU”. Luego se recorrió medio mundo para protestar contra el Banco Mundial y “la Europa del Capital”, entre otros. “El movimiento antiglobalización sigue existiendo, pero ya no es noticia”. David es un optimista sin remedio que dice sentirse orgulloso de que las movilizaciones hayan “obligado” a los políticos a incluir en sus programas conceptos como desarrollo sostenible y cooperación al desarrollo.

(A continuación, reproduzco el segundo de los tres reportaje sobre juventud que publiqué el pasado domingo en El Magazine):

MILEURISTAS

A veces a uno le da un ataque de rabia y se pone a escribir. Como mínimo, sirve para desahogarse y, en ocasiones, para algo más. Carolina Alguacil pudo comprobarlo el año pasado. En agosto de 2005 mandó una carta a un diario en la que esta publicista de 28 años se autodefinía como “mileurista”. Es decir, como una persona con buena formación, un sueldo inferior a mil euros mensuales y pocas perspectivas de mejorarlo a medio plazo.

La palabra que acababa de inventar Carolina cuajó en los medios de comunicación y corrió de ordenador en ordenador. Los “Jóvenes aunque sobradamente preparados” de hace diez años, aquellos “jasp” que iban a comerse el mundo y que ahora sólo pueden ir al restaurante de la esquina de vez en cuando, manejan el teclado a la perfección.

Entre otros, utilizan sus ordenadores para enviar curriculum en los que acumulan licenciaturas, másters y cursos de idiomas que puntúan poco a la hora de negociar condiciones laborales. Las empresas tienen su propia colección de curriculum y la oferta de jóvenes trabajadores con una sólida preparación jamás fue tan grande en este país.

Según los responsables de la Plataforma de Mileuristas, el fenómeno va más allá de un problema de sueldo: “Mileurista es el que ve cómo su trabajo no le permite acceder a una vivienda digna y debe, por ejemplo, renunciar a aspectos importantes de su desarrollo como persona, profesional y ciudadano”.
En su manifiesto, la Plataforma asegura que el “mileurismo” no afecta sólo a los universitarios, sino también a “diseñadores, publicistas, periodistas, informáticos, investigadores, becarios y personas con formación práctica”. En todos estos casos, no se aprovecha ni su talento ni su capacidad. “Ni se fomenta, ni se promociona, cosa que no pasa en otros países europeos”. Predominantemente se trata de “personas entre 16 y 37 años, unos cuatro millones. Un problema demasiado grande para obviarlo”.

En cualquier caso, los jóvenes españoles no son los únicos afectados por la precariedad laboral y la sensación de haber sido “estafados”. Inspirados por el caso de Carolina, los italianos Alessandro Rimassa y Antonio Incorvala, de 31 y 32 años respectivamente, han escrito “Generazione 1000 Euro”, donde describen problemas idénticos a los también expuestos por Alfredo Ruiz en “Guapos y pobres” (Ático Ediciones).

En este libro, su autor habla de una nueva clase social urbanita y sibarita que ha sido educada para disfrutar de lo bueno y lo “guapo”, pero no puedo costeárselo. Por primera vez, una generación se siente con menos capacidad adquisitiva que sus padres e intenta tomárselo con humor. Algo necesario a los treinta años cuando hay que decidir entre vivir solo con la nevera vacía o seguir en el hogar familiar, en esa entrañable cama de la niñez donde sólo cabe una persona, tal y como remarcan quienes la compraron en su momento.

“Desgraciadamente, la palabrá mileurista se está haciendo común en toda Europa”, asegura Alessandro. Los jóvenes franceses que se manifestaron en marzo contra los nuevos contratos de primer empleo y se autodenominan “génération précaire” se enfrentan a un panorama muy parecido, coincide Fernando Navarro, licenciado en Derecho de 29 años con un máster en Unión Europa y redactor de Cafebabel.com, una revista multilingüe sobre asuntos europeos.

Sin embargo, a pesar de ser todos guapos europeos y relativamente pobres, “existen diferencias entre las formas que tienen los distintos países de abordar la precariedad”, compara Navarro. “En Francia, por ejemplo, el gobierno paga hasta el 50% de la vivienda a los estudiantes menores de 26 años y a los jóvenes trabajadores que no sobrepasan un determinado nivel de ingresos”. Las subvenciones y ayudas concedidas a suecos y alemanes también parecen de otra liga.

El mileurismo tampoco afecta por igual a toda la población “sobradamente preparada”. Los hijos de las clases acomodadas no soportan el mismo nivel de frustración ya que sus contactos les permiten desempeñar trabajos más acordes con su formación. Así se constataba en el último “Sondeo de opinión sobre juventud y empleo” realizado por el INJUVE”. Difícil encontrar a un treintañero licenciado en Económicas de clase alta trabajando de telefonista.
Los datos revelan que las mujeres también lo tienen más complicado a la hora de encontrar empleo. Aun así, Carolina ha conseguido superar recientemente la barrera de los mil euros mensuales. “Al segundo año en la misma empresa pedí aumento, pero también gané en responsabilidades y curro”.

Pese a todo, sigue sufriendo las secuelas del “mileurismo”: “Tengo miedo a cambiar de trabajo. Sé que puedo perder lo que tengo rápidamente”. Ha alquilado una nueva casa, pero ha tenido que pedir prestado. “Cosa que no me gusta hacer cuando estoy trabajando cuarenta horas y más”.

Esta tensión hace que la estabilidad emocional del joven trabajador también sea “precaria”, explica Alberto Fortes en su blog “Memorias de un geek mileurista”. Así lo sugería Carolina en su famosa carta al decir que sus compañeros de desventuras “no ahorran, no tienen casa, no tienen coche, no tienen hijos y viven al día. A veces es divertido, pero ya cansa”.

Durante una temporada inventar trucos para estirar presupuesto y juventud tiene su gracia, pero puede acabar resultando patético. E incluso dramático. “Hay gente de treinta y tantos que vive como si tuviera quince. Renuncian a tener una familia y luego se dicen “bueno, en el fondo no la quería”, explica Lluïsa Ibiza, de 26.

El tiempo dirá si realmente no la deseaban. Mientras, los mileuristas van capeando su sensación de fracaso y las críticas de quienes les acusan de ser demasiado individualistas y no luchar por sus derechos de modo colectivo. Hacen botellón a la edad en que sus padres les daban el biberón porque cada copa vale una hora de su su trabajo y cambian de pareja y de jefe con naturalidad. Lo único que parece mantenerse estable es su salario. En el 2004 el sueldo medio de los menores de 30 años se situaba muy por debajo del mileurismo: 755 €. Másters aparte.

Publicado por magda 11:59 AM | Comentarios (1)

Octubre 02, 2006

Medios de comunicación
¿Qué le pasa al programa Ágora de Canal 33?

Últimamente tengo un extraño hobby del que ya he hablado aquí hace algunos meses: si estoy en Cataluña me conecto cada lunes para ver quiénes se sientan a la mesa de debate moderada por Ramon Rovira en el programa "Àgora". Suelen ser cinco invitados y un tema de aparente densidad intelectual. Las tres últimas veces que he hecho este ejercicio, ha "coincidido" que los cinco invitados han sido hombres. La ley de la probabilidad está fallando. Es más difícil no convocar a ninguna que hacerlo casi sin querer.

Fiel a mi reciente tradición, hoy he vuelto a hacerlo. Esta noche había más posibilidades de que apareciese una mujer en esa mesa tan selecta, porque los invitados son seis + moderador varón aparte. Hablan de la memoria histórica y al parecer las mujeres no tenemos demasiada. No hay ni una sola.

Eso sí, hablar de cuotas produce repelús. Sobre todo ahora que estamos de celebración, ayer se cumplieron los 75 años de la aprobación del sufragio femenino. Y cosas así. Pero cuando hace un par de semanas "Àgora" repasaba en su educada tertulia el legado del tripartito, había, nuevamente, cinco hombres sentados en la mesa. Eran los representantes de los cinco partidos catalanes con escaños en el Parlament. Todos suelen incluir alguna referencia a las "mujeres" en sus programas electorales.

Publicado por magda 10:21 PM | Comentarios (5) | TrackBack


Una maniobra publicitaria

Escribía en el post anterior que en la actualidad uno de los principales problemas de los movimientos sociales es que no se están renovando y que en este panorama es dificilísimo reivindicar nada. Les falta originalidad, creatividad y encima están perdiendo la batalla del lenguaje. Conceptos como "desarrollo sostenible" o "cooperación al desarrollo" ya no significan demasiado. De tanto usarlos en vano, los políticos los han vaciado de contenido. "Levantarse contra la pobreza" suena incluso peor, parece una de esas frases que pronuncian las misses cuando ganan su "trono".


Ahora la situación empeora. Acabo de leer en elmundo.es que el video del "falso" robo no fue grabado por "4 gatos", sino por unos astutos "zorros" del mundo de la publicidad:

"No hubo robo, ni intento de robo, pero sí hubo grabaciones no autorizadas dentro del Congreso de los Diputados. El vídeo del falso robo del escaño de Zapatero era una "campaña de sensibilización" de la ONU encargada a la agencia de publicidad que creó 'Amo a Laura'. El marketing viral vuelve a la carga.

Todos los medios, e incluso el Congreso de los Diputados, se han 'tragado' la campaña de Tiempo BBDO encargada por la ONU para anunciar la Campaña del Milenio, una iniciativa para tratar de erradicar el hambre en el mundo.

En fin...

Supongo que era demasiado bueno para ser cierto. Nos lo creímos durante un rato, sonaba raro pero muy bien.

Los telediarios de este mediodía lo daban en titulares. Y cada uno añadía alguna palabra de "reproche". Sí, puede hacer gracia, pero "es delito". Ojito. ¿Qué dirán ahora al saber que no ha sido obra de unos "idealistas", sino de una gran empresa QUE SE HA LLEVADO SUS DINERITOS? ¿Cómo valorarán que entre todos le hayamos hecho el juego? Porque no sólo ha conseguido el objetivo promocional, ya que ha hecho llegar el mensaje, sino que además ha logrado que las inserciones de publicidad sean gratuitas.

¿Y qué dirán los activistas "de verdad"? ¿Será fácil recuperarse de este golpe? ¿Habrán sido desactivados definitivamente? A ver quién es el guapo que ahora es capaz de montar una acción de sensibilización y que esta llegue los medios. A ver si va a ser verdad que sólo lo logran los de siempre...

En cualquier caso, habrá que felicitar a BBDO y compañía. Han vuelto a ganar. O mejor aún, habrá que darles las gracias. Aunque no fuese esa su finalidad, ha sido una buena lección.

(Rectifico: Los publicistas no han conseguido el objetivo para el que les pagaban. Lo de menos, una vez más, es el mensaje, la pobreza. La noticia es el mensajero, el gol que ha colado).

Publicado por magda 04:38 PM | Comentarios (6)

Activismo y derechos humanos
Activismo en horario de máxima audiencia

En pocos días, dos blogs cargados de contenido ¡han llegado a los telediarios de las cadenas de ámbito estatal!

1. A principios de semana, Tele5 informaba sobre la existencia de http://zulitos.blogspot.com, una web en la que se denuncia, con humor y elegancia, las ratoneras que se venden en este país a precios sólo asequibles para marajás. La verdad es que fue una grata sorpresa descubrirla en los enlaces de www.viviendadigna.org mientras escribía un reportaje para el especial de jóvenes que hoy publicaba el Magazine (ver más abajo).

2. La noticia sobre "el falso robo de la silla de Zapatero" ha servido esta noche para dar a conocer el blog de los "4 gatos" (levantatezp.blogspot.com). Este grupo, que simulaba haber robado el escaño del presidente del Gobierno español para forzarle a "levantarse" contra la pobreza, se autodefine del siguiente modo:

Nuestra intención es hacer reflexionar a las personas para que empiecen a actuar. No formamos parte de ninguna ONG y no nos identificamos con ningún partido político. Simplemente, creemos que a veces '4 gatos' pueden movilizar a toda la sociedad.

De momento, los 4 Gatos han conseguido llegar a los medios y todos sabemos -los que trabajamos en ellos y los que no- lo difícil que es conseguirlo y más en horario de máxima audiencia. La noticia también aparece en la home de Elpais.es, derroche fotográfico incluido. Y mañana todo el país se habrá enterado de su existencia y también de que la ONU ha decretado que el próximo 16 de octubre sea el día de la campaña "Levántate contra la Pobreza". Seguramente, ZP les hará un guiño, ya se sabe que los jóvenes votan. Al menos, de vez en cuando.

Aunque hablar de "la pobreza" así, en ambiguo, suena bastante ingenuo, lo cierto es que el video de los 4 Gatos ha sido un soplo de aire fresco en plena batalla mediática sobre ácidos, peritos y filtraciones, cayucos y Sarkozys. En este "paisaje" es difícil hablar de los verdaderos problemas sociales, hacer cualquier tipo de reivindicación. Medio país está anestesiado con el culebrón de El Mundo y el contraculebrón de El País.

Por eso algunos movimientos sociales han empezado a plantearse invertir en "originalidad" y, sobre todo, en renovar contenidos y maneras de comunicarlos. Hace unas horas, Victoria Torres escribía en www.elpais.es que el "falso robo" -en este país todo parecen ser falsificaciones últimamente- "recuerda a la resistencia civil no violenta que propugnan los ecologistas de "12 Monos" o a los actos de guerrilla urbana de "El club de la lucha" antes de que las torres saltaran por los aires. Y, al igual que estas acciones de terrorismo incruento, es puro celuloide. Unos jóvenes que se hacen llamar 4 gatos han colgado en su blog, levantatezp.blogspot.com, un vídeo en el que roban la silla del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, del mismísimo Congreso de los Diputados. Fuentes de la cámara han confirmado a este periódico que el escaño no se ha movido de su sitio y que se trata de "un montaje muy bien hecho". La Secretaría General del Congreso ha pedido a la Policía que investigue el caso y cómo pudo rodarse la cinta. Porque lo más sorprendente es que parte de las imágenes son reales".

Sólo una objeción, las palabras "guerrilla" y "terrorismo" son incorrectas. Cuidado. Aunque puede que este tipo de acciones sí aterrorice a la clase política, la formada por todos aquellos a los que se les llene la boca hablando de "desarrollo sostenible" y bla bla bla. Después de entrevistar a montones de veintañeros para los reportajes de El Magazine quiero creer que es más difícil engañarles a ellos que a nosotros, los de treinta y tantos.

A continuación, reproduciré los reportajes del Magazine en varias anotaciones seguidas:

VOLUNTARIOS Y ACTIVISTAS

Alguien escribió un mail anónimo la pasada primavera quejándose del precio de la vivienda e invitando a demostrar el rechazo general ante esta situación manifestándose el 14 de mayo en las principales ciudades españolas. El mensaje fue circulando de un modo similar al “pásalo” del 13-M y demostró su poder de convocatoria: varios miles de jóvenes respondieron a la llamada sin saber quién era aquel espontáneo.

Muchas sentadas después, han aparecido “plataformas pro vivienda digna” en casi todas las capitales del país y a nadie le importa conocer la identidad del primer convocante. Funcionan como una red en la que todos sus miembros se movilizan de forma anónima, sin líderes, “sin apoyo de los partidos políticos ni sindicatos, sin más idea que la de plasmar el descontento y la gravedad de la situación, sin infraestructura ni organización previa”.

No obstante, sus primeras acciones pasaron prácticamente desapercibidas, “sin el eco mediático de los macrobotellones que se habían celebrado pocas semanas antes”, denuncian.

En estos meses las cosas han cambiado. Sus reivindicaciones tienen un calendario establecido, su página web www.viviendadigna.org recibe miles de visitas y aseguran que su lucha no va a ser flor de un día. “El problema es demasiado grave y no concierne únicamente a los jóvenes”. Pero sí son ellos el colectivo que más lo sufre.

“España es uno de los países de la UE con un mayor retraso en la edad de emancipación”, constata el Observatorio Joven de Vivienda. Entre los 18 y los 24 años sólo ha logrado dejar el hogar familiar el 10% de la población. Al cumplir los 35, la mitad de los españoles continúa sin emanciparse.
La causa de la vivienda ha atraído a jóvenes que hasta ahora nunca se habían interesado por los movimientos sociales, como Adrià, un joven de 26 años miembro de la plataforma barcelonesa. “Aquí hay aglutinada gente muy diversa, con sensibilidades muy distintas y diferentes grados de compromiso”. Pero todos tienen un objetivo concreto.

Así funcionó el movimiento contra la invasión de Irak. Durante meses colectivos de toda índole se coordinaron para protestar en las calles y en internet. Dos años después de la retirada de las tropas, la guerra sigue, pero la plataforma ha perdido la mayoría de sus efectivos.

Tal como explica Josep Pont Vidal en “La ciudadanía se moviliza” (Flor del Viento), hay que distinguir entre movimientos “proactivos”, como los que proponen “cambiar las relaciones sociales existentes” y aquellos que son “reactivos”. Es decir, los que se organizan para reaccionar ante un hecho concreto y no se prolongan más allá de haber conseguido su objetivo. O de haber comprendido que jamás podrán lograrlo.

Y es que los jóvenes españoles del tercer milenio son mucho más pragmáticos que sus antecesores. Y tal vez más efectivos. No consiguieron evitar la guerra, pero algunos están convencidos de que sus manifestaciones “contribuyeron a acabar con el gobierno del PP”, asegura David Cid, de 26 años, miembro de la Plataforma “Aturem la guerra” y de las juventudes de Iniciativa per Catalunya.
La reactivación de las protestas juveniles ha coincidido en España con la aparición del movimiento antiglobalización y el último mandato de José María Aznar. La LOU, el Prestige y la invasión de Irak sacaron a los universitarios a las calles. La última vez que lo hicieron fue a principios de los noventa cuando impulsaron el movimiento del 0,7%, mediante el cual reclamaban un viejo ideal: el de aumentar el porcentaje del PIB destinado a ayudar al desarrollo de los países empobrecidos.

Los treintañeros españoles fueron, en su adolescencia, “proactivos”. Después, la proliferación de las ONGs en España hizo que se apuntaran masivamente al voluntariado. En la actualidad, hay 36.000 voluntarios y 17.000 trabajadores de ONG de cooperación al desarrollo. “En cuanto a participación ciudadana, los jóvenes españoles son de los menos activos de Europa, pero en ayuda a los demás son mayoría”, explica Carmen Laviña, presidenta de la Plataforma del Voluntariado de España, una ONG que este mes celebra su vigésimo aniversario.

“Durante un tiempo fue una moda. Se apuntaban como quien lo hace a otra cosa. Ahora los que vienen lo hacen por convicción propia”, agrega Laviña. Estos trabajadores sin remunerar cubren todos los ámbitos, desde infancia y tercera edad hasta problemas que afectan especialmente a la juventud como la prevención de accidentes de tráfico y el consumo de drogas.

Sin embargo, en los últimos años muchos prorrogan su voluntariado, porque ven las ONG una fuente de experiencia o un posible trabajo. En otras palabras, “líneas para su curriculum”.

“En cualquier caso, los jóvenes españoles no se asocian. Pueden ir a recoger chapapote, pero no pertenecen a ningún grupo ecologista”, explica la presidenta de la Plataforma del Voluntariado.

No pagan cuotas. Simplemente acuden ante una emergencia, “a manifestarse contra la guerra o los atentados de Atocha”. Para Laviña la situación ha empezado a cambiar en los o tres últimos años. “El 11-M fue un revulsivo. Este “acicate”, unido a las movilizaciones anteriores han dejado un poso que se verá en los próximos años”.


Publicado por magda 01:51 AM | Comentarios (2)