Diciembre 22, 2006

Medios de comunicación
No toca

Hace mucho tiempo que el gobierno de Zapatero se permite el lujo de tomar el pelo a los periodistas convocando presuntas ruedas de prensa en las que no se permite hacer preguntas ni se cuenta nada de nada. Esta noche lo comentábamos en un encuentro de periodistas celebrado en Vilanova i la Geltrú y ahora acabo de leer en la web de Juan Carlos Escudier la misma opinión:

Si había ayer una persona indignada con la farsa a la que Rubalcaba sometió a más de 100 periodistas convocados para escucharle decir que no tenía nada que decir sobre la reunión con ETA era el secretario general del PP, Ángel Acebes. “Es que si esto lo hago yo os levantáis y os marcháis, y a él encima vais y le reís la gracia. Pero si es que el tío se permitió anunciar que iba a convocaros cada 15 días para hacer lo mismo”, decía Acebes anoche en la celebración de Navidad de su partido. Por una vez, y sin que sirva de precedente, tenía este hombre más razón que un santo.

Lo de ayer con Rubalcaba fue escandaloso y lo de Zapatero en Argelia, horripilante. ¿Se puede saber para qué fueron todos esos periodistas hasta Argel? ¿Hasta cuándo van a seguir tragando? ¿Tan emocionante es ir en el avión del presidente arriba y abajo?

Nos quejábamos del "Avui no toca" de Pujol y hace tiempo que quedó superada. Sólo hay que recordar al "tripartit I" impidendo a los periodistas informar sobre el Carmel. Por cierto, ¿alguien se acuerda de aquellos vecinos?

Publicado por magda 03:18 AM | Comentarios (11)

Diciembre 18, 2006

Desclasificados
Air Madrid y la reagrupación familiar

Me cuesta encontrar el adjetivo correcto para definir la maniobra de Air Madrid.
Al ver a todas esas personas esperando en los aeropuertos a que alguien las teletransporte junto a sus familiares me he acordado de los emigrantes que entrevisté hace ahora un año para que me explicaran cómo viven la separación de sus seres queridos. Muchos de ellos llevaban años enteros sin ver a sus hijos por culpa de la burocracia, entre otros.

Actualización a las 8:10
Leo en Efe algo que suena a buena noticia: "Un grupo de trabajadores de la compañía Air Madrid, encabezado por el actual gerente de la empresa, Pablo Morera, están dispuestos a hacerse cargo de la compañía para que ésta vuelva a volar el jueves o el viernes próximo a más tardar. Morera indicó que los trabajadores de Air Madrid están preocupados por la situación que están atravesando los pasajeros que se encuentran "bloqueados" en los aeropuertos y creen que la mejor solución es ponerse al frente de la empresa para que ésta pueda seguir funcionando.

El gerente de la aerolínea destacó que han hablado con el presidente, José Luis Carrillo, y que éste está dispuesto a cederles todas las acciones de la compañía a coste cero para que ellos se hagan cargo de la gestión".

VUELTA A CASA
Magazine - 25/12/05

“Bebé, no llores”, que la vida nos sonríe”, le dice entre risas Brandy a su hija Celine, quien protesta en su carrito ante la puerta de una cafetería que no se abre. Brandy, dominicana de 41 años, lleva catorce en España. “Cuando vine tenía un cuerpazo”, recuerda con nostalgia. “Y eso que había tenido dos niños”. Para emigrar, tuvo que dejarlos en su país con los abuelos maternos. Tenían dos y ocho años.

“El padre nunca me ayudó”, afirma en un tono neutro. Ahora se siente muy
afortunada con su marido, un casco azul holandés “nada machista” al que le hace gracia que la hija de ambos tenga el nombre de una cantante canadiense. Se conocieron hace años en Ámsterdam. Brandy subía a menudo cargada de bolsas de lencería para vendérselas a las chicas de los escaparates, uno de los muchos y variopintos trabajos que ha alternado esta dominicana para poder enviar dinero a sus hijos.

“Ahora ya están aquí conmigo. Y estas Navidades van a ser buenísimas, porque también he conseguido que vinieran mis padres. La fiesta va a ser tremenda. Al fin estamos todos juntos”, se felicita Brandy.

Traer a sus hijos, de 22 y 16 años, no ha sido nada fácil. “Quien no lo viva no puede imaginar lo durísimo que es. Te levantas y no tienes a nadie a quien decirle “hola” y cada vez que llamas te preguntan cuándo vas o cuándo vienen ellos”. Brandy aún recuerda el dolor que sintió cuando su hija la llamó para contarle que le había venido la menstruación. “Lo mismo que cuando el pequeño se rompió un brazo con tres años y medio. Mis padres no me lo querían contar, pero el niño me preguntó “mami, ¿tú tienes un yeso?” y ya me di cuenta de que había pasado algo”.

Las ganas de Brandy de reunirse con sus hijos se topaba siempre con la burocracia. En el año 2000 sólo se concedieron siete autorizaciones de residencia en concepto de reagrupación familiar. En el 2004 aumentaron hasta 103.998. A pesar de que la cifra no deja de aumentar, el trámite sigue siendo complejo.

Los requisitos para conseguir la reagrupación familiar son haber obtenido la segunda tarjeta de residencia. Eso implica que, como mínimo, el extranjero que la solicita ya lleva más de un año en situación regular en España. A partir de ese momento, el proceso de reagrupación puede durar unos seis meses. Si se suman las diferentes esperas, es muy frecuente que padres e hijos estén separados un mínimo de dos años.

Joseba Achotegui, el psiquiatra y profesor titular de la Universidad de Barcelona que ha acuñado el término “síndrome de Ulises” para definir el estrés crónico y múltiple que padecen los inmigrantes que se enfrentan a situaciones extremas de miedo, soledad y lucha por la supervivencia. En esta moderna odisea pasan por varios duelos extremos. El primero y uno de los más importante es el de separarse en circunstancias traumáticas de su familia y seres queridos.

“La principal consecuencia de una separación familiar traumática es la sensación de abandono que sufren los hijos por no tener cubiertas las necesidades afectivas. Los niños no entienden de geopolítica, se sienten abandonados y punto. Ante este sentimiento reaccionan de distintos modos, ponen en marcha una serie de mecanismos de defensa, desde poner distancia emocional, seguir actuando como si tuvieran la edad a la que les dejaron sus padres, rebelarse, hasta enfermar”, añade el director del SAPPIR.

Hace seis años los hijos de Brandy vinieron de vacaciones a España, pero se pasaron dos semanas sin salir de la habitación. “El niño sólo quería dormir conmigo. Disfrutaron viendo que abrían la nevera y estaba llena de yogures de todo tipo, pero al final se tuvieron que ir”.

El hijo de Barbara, polaca de 48 años, reaccionó negando “la existencia de España”. “Para él este país es el que le ha robado a su madre”. Cuando el niño tenía cinco años y su hija dos, Barbara empezó a trabajar tres meses al año en Alemania. Aquellas separaciones eran más llevaderas, pero después todo se complicó.

En la actualidad Barbara trabaja cada día de nueve de la mañana a nueve de la noche excepto los domingos. Limpia en diferentes casas y saca horas para hacer de masajista, su verdadero oficio. Su objetivo es mandar el máximo de dinero a casa para su marido y sus dos hijos, a pesar de que cada vez se están alejando más de ella. “Mi esposo me quería mucho, pero ahora ya no es lo mismo. Hemos pasado demasiado tiempo separados”. Lo nota cuando va de visita en verano. “Mi pueblo es bonito, pero veo mucha pobreza y me entristece”.

Esa mezcla de sensaciones hace que a menudo se sienta culpable. Algo normal, explica Achotegui. “Los padres suelen reaccionar con sentimientos de culpabilidad y tienden a sobreprotegerles. Además, cuando se reencuentran con sus hijos han perdido muchas veces la autoridad y deben empezar a relacionarse con ellos de nuevo con el agravante de que sufren mucho estrés y trabajan muchas horas”.

Exactamente eso es lo que le sucedió a Barbara cuando finalmente recibió en verano la visita de su hija Elena. A pesar de la alegría de estar juntas la convivencia no fue fácil. “Es guapísima, pero nada ordenada”.

A una familia que se ha separado y se vuelve a reencontrar le sucede algo parecido a un jarrón que se ha roto, compara Achotegui. “Se puede arreglar pero siempre se nota que se han pegado los pedazos y a veces incluso queda algún agujero. Lo más antinatural que existe es separar a un hijo de sus padres”. Por eso el psiquiatra denuncia que “la Administración ponga tantos impedimentos e incluso llegue a incumplir la ley” cuando esta cuestión afecta directamente a los derechos humanos.

“Recuerdo un caso en el que un consulado español en África denegaba el derecho de reagrupación a una madre alegando que su hijo no era legítimo. Y lo hacía aun sabiendo que en ese país el adulterio puede condenar a estas mujeres a la lapidación”, agrega Achotegui.

Cristina Marrero, abogada especialista en temas de extranjería, coincide en esta apreciación: “El acceso a los consulados españoles de los familiares a reagrupar es muy difícil”. A ello hay que añadirle el hecho de que la documentación exigida sea cara de obtener. En algunos países, como Cuba, conseguir un certificado de nacimiento cuesta cien euros.

Otros cien euros es lo que vale aproximadamente el informe que hacen los ayuntamientos sobre la vivienda del inmigrante que solicita una reagrupación. Ser el titular de su vivienda habitual es otro requisito imprescindible y bastante complicado, porque la mayoría de los emigrantes comparte pisos con otras personas en situación similar para ahorrar gastos. A menudo, cuando finalmente asumen los costes de una vivienda en solitario, se les deniega la reagrupación por insolvencia. Con el precio actual de la vivienda en España algunos inmigrantes tienen dificultades para conseguir más de trescientos euros de ingresos netos al mes.

Algunas situaciones son muy complejas económica y vitalmente, pero ante la duda de si deberían reencontrarse con sus hijos Achotegui apuesta por la reagrupación. “Hay estudios realizados desde la II Guerra Mundial hasta la guerra de Bosnia en los que se demuestra que los niños que habían sufrido los bombardeos de la mano de sus padres estaban mejor psicológicamente que los que habían sido evacuados a otros países para ponerlos a salvo y no sabían nada de su familia”.

Sin embargo, a veces es difícil verlo tan claro. Mariana Sandoval y Juan Miachimba, un matrimonio ecuatoriano que lleva en España tres y cinco años respectivamente, no sabe qué es lo mejor para su hija adolescente. “Tenemos seis hijos. Los tres mayores tienen 25, 24 y 22 años y tienen sus vidas hechas en Riobamba, pero nos gustaría traernos a los pequeños, de 17, 12 y 10 años. Lo que sucede es que la chica está a punto de graduarse y si la traemos perderá el curso, pero si esperamos tendrá más de 18 años y ya no podremos traerla mediante la reagrupación”, explica Juan.

Esa es otro de los grandes temores de los inmigrantes que han dejado en sus países a hijos adolescentes. La ley les impide traerlos en cuanto cumplen los dieciocho años. A veces la lentitud de la burocracia hace que las familias queden divididas por negligencias injustificadas.

No obstante, a Mariana no sólo le preocupa su hija adolescente, sino también qué sucederá si finalmente logra traer a sus hijos pequeños y los separan de sus hermanos. También en esta ecuatoriana se vislumbran sentimientos de culpabilidad. “Siempre pensaba que no los abandonaría y al final me he tenido que venir y dejarlos solos”.

Sentimientos parecidos tienen los también ecuatorianos Narciso Díaz y su mujer, María. Padres de dos adolescentes de 17 y 18 años a veces se arrepienten de haber traído sólo a su hija pequeña en aquel primer momento. “Antes era muy fácil venir para los ecuatorianos, pero desde que cerraron las fronteras es necesario un visado. Hasta ahora no hemos podido regularizar nuestra situación y ahora la chica ya es demasiado mayor para venir”.

Los hijos de Narciso y María se quedaron solos hace cuatro años. A pesar de su corta edad, decidieron vivir en su propio piso de manera independiente. Sus padres se enorgullecen de su autosuficiencia, pero ahora están preocupados porque la chica quiere casarse. Convencerla de lo contrario por teléfono no es tarea fácil. “Su madre sufre mucho, está siempre pendiente de con quién andarán, siempre tenemos miedo. Pero lo más doloroso es que estamos divididos”.

Su única alegría es la pequeña Erika, a punto de cumplir cinco años. Desgraciadamente, su madre no tiene tiempo para disfrutar de la niña. Y muy poco para charlar con su marido. “Nos quitamos horas de sueño para poder conversar por las noches”.

La falta de tiempo hizo que Olena Polovynkina, una enfermera ucraniana de 35 años, tardara tres años y medio en traer a su hija Katalina a España. “Estaba mejor con mis padres, muy bien cuidada. Cuando me vine, completamente sola en 1999, la niña era muy pequeña”. En aquella época Olena cambió de trabajo y domicilio varias veces y trabajaba todo el día. “No tenía tiempo para cuidarla. ¿Con quién iba a dejarla? Si hubiera venido conmigo habría tenido que pasar mucho tiempo solita en el piso”.

Por suerte, esta enfermera, que ahora trabaja como esteticienne, podía ir a visitar a su familia cada año. En la actualidad envía a su hija a pasar los veranos con sus abuelos para que esté con ellos, que son quienes la han criado y la echan mucho de menos, y también para que no pierda los idiomas ruso y ucraniano.

“Las mujeres suelen reagrupar más que los hombres”, explica Marrero. “Lo hacen incluso cuando tienen otra pareja. Por lo general, los hombres están más preocupados por enviar dinero. Pero en mi despacho tengo muchos clientes marroquíes preocupados porque sus hijas vengan a estudiar aquí”.

Una percepción similar tiene Sandra Camps, responsable de la sección radiofónica “El locutori” en RNE4. En su programa ha oído cientos de historias de emigrantes que explican la añoranza de sus familiares. Entre estas destaca la de una peruana que llevaba tres años sin ver a sus hijos y con los que a menudo “hacía” los deberes por teléfono. Finalmente consiguió traérselos. Entonces pudo comprobar hasta qué punto su hija mayor, de doce años, hacía de madre de los otros dos.

“Es algo muy frecuente”, explica Camps, quien también recuerda las charlas con una ecuatoriana que decía “Yo lloro cada día”. “Mentalmente se preparan para estar mucho tiempo sin ver a sus hijos, pero después es demasiado duro”.
Lo mismo opina Zineb Koujabi, una marroquí de 45 años que lleva trece en España, diez de ellos trabajando como interna en una casa sevillana. Sus primeros meses en España fueron horribles pensando siempre en su hija de dos años. No pudo traérsela ni a ella ni a su marido hasta que cumplió. Ahora, con quince años, es una adolescente a caballo entre sus dos culturas y Zineb dice se muestra preocupada por esta dualidad.

Con la hija de sus jefes es menos estricta. Durante años, Marta ha sido una de sus pocas alegrías. La niña la llama “tata” y ambas mantienen una relación muy especial. Este vínculo le ha sido de gran ayuda para aguantar la soledad de los primeros tiempos. Su propia hija considera una segunda madre a la jefa de Zineb. Las dos familias que conviven bajo el mismo techo son una extraña combinación. Hace poco celebraron el Ramadán. Hoy, la Navidad.

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Diciembre 14, 2006

Activismo y derechos humanos
Preventivos (I parte)

Los delirios y paranoias de Tony Blair continúan. Rafael Ramos, corresponsal en Londres de La Vanguardia, explicaba hoy el último de ellos:

A Tony Blair no le gusta ser acusado de "orwelliano", pero no resiste la tentación de utilizar las nuevas tecnologías para llevar hasta límites insospechados el control que el estado ejerce sobre la población. La última iniciativa policial consiste en elaborar una lista computarizada de los 'cien individuos más peligrosos', para mantenerlos bajo vigilancia especial aunque nunca hayan cometido ningún delito.

La idea, que inevitablemente recuerda a la película de Hollywood "Minority Report" -en la que las autoridades disponen de medios para conocer el futuro y los sospechosos son encarcelados con carácter preventivo antes de que cometan el crimen- ha sido denunciada como una aberración que va contra los derechos civiles y estigmatiza a personas en base a unas simples estadísticas que las convierten en autores potenciales de delitos.

Desgraciadamente, sus colegas europeos tienden a imitarle.

Publicado por magda 10:43 PM | Comentarios (0)


¿Será verdad?

¿O será que las elecciones están al caer?

El Ayuntamiento de Barcelona rehabilitará fábricas en desuso para convertirlas en centros culturales

AGENCIAS - El Periódico 14/12/2006 21:28 h
El Ayuntamiento de Barcelona prevé la creación de una red de espacios orientados al ensayo y a la creación artística rehabilitando recintos industriales en desuso, como Fabra i Coats, en Sant Andreu, y L'Escocesa, en Poblenou.

Esta propuesta es uno de los proyectos que incluye el nuevo plan estratégico de cultura de Barcelona, presentado por el concejal de Cultura, Carles Martí, y el director del Institut de Cultura de Barcelona (Icub), Jordi Martí.

Jordi Martí ha asegurado que el proyecto surge de la necesidad de "más espacios para la actividad productiva". La iniciativa quiere impulsar la línea de cesión de zonas públicas a grupos de creación y, entre sus primeros pasos, prevé ampliar los espacios de Hangar, en Can Ricart, y consolidar las Golfes de Can Fabra para la producción de artes escénicas.

Publicado por magda 09:58 PM | Comentarios (2)

Diciembre 12, 2006

Desclasificados
La hospitalidad, la Llei de l'Habitatge y el espíritu de la Navidad

Está claro que Montilla quiere desmarcarse del govern anterior y ha cogido carrerilla en lo que se refiere a aprobar leyes. La segunda a la que ha dado luz verde el ejecutivo catalán es la de la Vivienda. ¡Al fin! El pobre ex conseller Milà (IC) no pudo sacarla adelante porque la palabra expropiación hizo temblar los cimientos de más de un salón y todo el mundo se le echó encima. Pero no sólo los de siempre, los de las grandes comisiones, sino también los pequeños propietarios, porque todas las personas* llevamos dentro un pequeño gran especulador. Javier Ortiz lo explicaba muy bien el otro día en El Mundo y en su blog.

Hay otro asunto que me parece también digno de mención, éste por lo problemático que resulta. Me refiero a la posibilidad de que se emprendieran reformas legales eficaces que forzaran un descenso del precio de las viviendas. ¿Cuál sería la reacción de los cientos de miles, de los millones de personas que compraron en su día su casa a un precio exorbitante, cuando se vieran ante un proyecto de ley que, de aprobarse, haría que aquello por lo que pagaron 60 se encaminase rápidamente a valer 40, o 30, por ejemplo, lo que les llevaría a perder muy buena parte del dinero que desembolsaron (o que siguen desembolsando todavía)? Porque a ellos seguro que les pareció un abuso que les pidieran 60, pero ahora, una vez pagados los 60 o en trance de hacerlo, son los primeros interesados en que siga valiendo 60, o más, a poder ser.

¡Reformar la legislación sobre vivienda! ¡Ahí es nada! Quien osara pretenderlo se enteraría enseguida de lo que es saltar chispas.

Y, sin embargo, urge hacerlo.


De momento, se sabe poco de las medidas concretas de la ley de l'Habitatge, pero, tal como avanza Efe en una nota de prensa:

La Generalitat aprueba una nueva ley que contempla expropiaciones temporales para fomentar el alquiler

12/12/2006 | Actualizada a las 15:14h
Barcelona. (EFE).- La Generalitat ha aprobado hoy el proyecto de ley de derecho a la vivienda, que contempla en casos extremos lo que el conseller de Medio Ambiente y Vivienda, Francesc Baltasar, ha definido como "expropiaciones temporales", cuyo objetivo es fomentar el uso en alquiler de vivienda desocupada.

Habrá que estar pendientes de la letra pequeña, porque seguro que la ley no será tan radical como pueden sonar los titulares que se avecinan, que no se preocupe nadie. La caseta del perro está salvada y probablemente hasta la tercera residencia. Y si la cosa se pone tan roja como algunos temen, que se consuelen pensando que en un mundo ideal en el que no haya casas vacías, sino únicamente hogares llenos de familias perfectas con chimeneas humeantes, árboles de Navidad, langostinos congelados, Dolce Vita en la tele y 1,3 baños por persona, no habrá okupas porque no habrá nada que ocupar. No lo digo con ironía, sino para animar.

E, inmersa del espíritu navideño, lo noto, lo noto, voy a explicar brevemente la historia de mis antiguos vecinos, procedentes de Senegal. El otro día fui a visitarlos con Tatiana para hacerles unas fotos para nuestro proyecto artístico sobre la inmigración. Allí estaba la madre de la familia y sus tres niñas, que no paraban de hablar de un señor que a veces les hacía paella.

Pues bien, finalmente llegó el señor y la más pequeña corrió a agarrarse a su cuello. Resulta que es un catalán que no lo está pasando muy bien tras su separación. Como no tenía ningún lugar para vivir, ha sido adoptado por estos futuros ex emigrantes (ya no quieren emigrar más). El maestro paellero es ahora el abuelo de las tres peques y ayuda de vez en cuando al padre de las niñas en su trabajo. Así de sencillo, sin expropiación que valga. Le llaman hospitalidad africana**.

Y siguiendo con el espíritu navideño -reinserción para Mr. Scrooge-, quiero mandar un saludo para mi amiga Eva en plan programa de radio. A partir del martes que viene, Eva va a enseñar a leer y a escribir a mi antigua vecina. La muy interesada pide a cambio que le enseñe a preparar thiebou dieune, el plato nacional de Senegal. La idea ha sido tan espontánea que para mí que no tiene nada que ver con la integración ni con el mestizaje ni los bailes de Carlinhos Brown. Para mí que ha sido sincero.

* Escribo "persona" parafraseando al Govern. En su nota de prensa, tras los acuerdos tomados, hablan de "la protecció de les persones consumidores i usuàries d'habitatges". Así se ahorran el clásico consumidors i consumidores, usuaris i usuàries. Es el momento de ser prácticos y, sobre todo, personas.

** No me atrevo a dar demasiados datos sobre mis antiguos vecinos porque me temo que los encuentre alguna productora ansiosa de buscar "historias navideñas" para acompañar el turrón de todos los años. Ya sabéis, primer plano, música de sala de espera de dentista e imagen recuadrada con musgo y bolitas.

Publicado por magda 05:10 PM | Comentarios (4)

Diciembre 10, 2006

Desclasificados
Distintas formas de robar

Ha muerto Pinochet el Día Internacional de los Derechos Humanos. Este año ha coincidido con la entrega del premio Nobel de la Paz. En su discurso, Muhammad Yunus, el gran promotor de los microcréditos, ha dicho que 'La pobreza es una amenaza para la paz', y esta frase me ha recordado el comentario de un lector a la anotación anterior. Decía que vincular los derechos “positivos” a ciertos bienes –alimentación, vivienda…- es un error, “la promesa de un robo”.

Llevo varios días dándole vueltas a esta última frase, repasando todas las clases de robo que existen, a gran y pequeña escala, al estilo Bonnie and Clyde, choricillo de barrio, Robin Hood, banquero a lo bestia o a la marbellí, cleptómano de Hollywood, jefe explotador o aquel familiar mío que se pasó una temporadita en la cárcel por robar trigo para sus hijos y que confieso que siempre me cayó muy bien.

Después me vinieron a la mente frases hechas y palabras que aparecen en los medios como “infancia robada” para referirse a los niños que se prostituyen en Asia y bastante más cerca. Y al leer hoy la noticia de los saharauis que murieron cuando su coche pisó una mina antipersona el pasado lunes me he acordado de que les robaron el país hace más de treinta años.

Y sí, los robos son malísimos. Pero lo peor es que algunos no tienen ni siquiera la posibilidad de planearlos. No me refiero a los integrantes de una sala de juntas de cualquier multinacional intentando esquivar alguna incómoda medida proteccionista o robarle una idea a la competencia de manera que no se note mucho –perdonen que tenga el día radical, pero me pasé la mañana del martes con unos senegaleses que trabajan en el Maresme y se alimentan a base de bocadillos de margarina, el “¡sueldo!” no les da para más-, sino a esos ladrones en potencia, que no lo son únicamente porque la justicia preventiva divina se los carga antes de que lleguen a los tres años de vida.

Un reportaje de Informe Semanal hablaba anoche de los niños que viven en las calles de Haití. Se pueden encontrar historias muy semejantes en muchas partes del mundo si uno se equivoca de estación de metro o se apunta a un safari de esos que viajan a la pobreza, como los que muestran las chabolas en Brasil. Así los turistas también se sienten “pobres”, pobres turistas a los que se les atragantó el bronceado porque con tanta miseria uno no puede disfrutar nada, pero que nada, se te corta el rollo y ya no le encuentras tanta gracia a la barra de bar instalada dentro de la piscina. Y no te digo ya si encima te “roban” el bolso, se pasa fatal. ¿A quién reclamar en ese caso? ¿A la policía corrupta o a la multinacional de los viajes que reventó los precios y le robó los clientes a la agencia de toda la vida?

Probablemente no escribiría lo mismo si me esforzara en recordar la noche en que me pusieron una navaja en la cara en Barcelona, no hace tanto de aquel tembleque de piernas. Reconozco que entonces no sería tan exagerada al hablar bla bla bla de las multinacionales y los robos sofisticados.

En el fondo eso está muy visto, manías de los “rojillos”, y además no son hurtos, sino cosas que pasan en el mundo de las finanzas. Con los movimientos de capital sucede como con los novios: por mucho que se empeñe alguna despechada, no se roban, se van ellos solitos por voluntad propia. Vamos, que si una multinacional se va a deslocalizar a Hungría no es porque los húngaros nos hayan robado al jefe ni tampoco porque éste sea malo, sino porque, sencillamente, son más sexys. Nosotros ya tuvimos nuestro momento de gloria, cuando éramos jóvenes y lozanos. Es lo que tiene la “ley de la gravedad”, que afecta sobre todo a quien no tiene dinero para ir a la peluquería, se compra el tinte en el súper y se lo echa en casa. Ya lo cantaba “El último de la fila”, “cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana…” En el fondo, es lo mismo que hoy ha dicho Yunus.

Sé que el desvarío es grande, perdónenme, pero es que hoy se ha muerto un bicho malo y por mucha extrema unción que le hayan dado eso altera a cualquiera. La primera vez que oí hablar de Pinochet yo tenía unos doce años y en la tele apareció un niño llorando tras una verja. Le habían “robado” el padre.

Publicado por magda 11:59 PM | Comentarios (22)

Diciembre 04, 2006

Activismo y derechos humanos
La vivienda, cuestión de derechos humanos

"Según el relator de Naciones Unidas, en España hasta un 25% de la población tiene hoy en día dificultades para acceder a una vivienda digna. El hecho de que sea la ONU quien haga esta afirmación coloca al problema una etiqueta nueva: la del incumplimiento en materia de derechos humanos". (Plataforma por una Vivienda Digna, 3/XII/06).

Respaldo con matices de la Plataforma por una Vivienda Digna a las declaraciones del relator de la ONU

Ante la visita del relator de la ONU, la Plataforma apoya la objetividad con la que se ha acercado al tema de la vivienda en España, aunque matiza alguna de sus valoraciones.

La Plataforma por una Vivienda Digna se reunió hace unos días con el relator de Naciones Unidas, Miloon Kothari, en Madrid y Barcelona, y le hizo llegar su análisis de la problemática y sus reivindicaciones. Las declaraciones del relator muestran que las propuestas de la Plataforma no han caído en saco roto, ya que la ONU ha recogido reivindicaciones ya clásicas, como la supresión de las desgravaciones fiscales por compra de vivienda, la actuación sobre las viviendas vacías y la potenciación real del alquiler.

La Plataforma coincide también en la propuesta del relator de detener temporalmente todas las recalificaciones de suelo y en aplicar el código penal de forma rigurosa a la gestión de la construcción de vivienda.

En cuanto a la apuesta por el alquiler, según la PVD el relator ha sido demasiado suave en sus valoraciones, ya que las iniciativas del Ministerio a este respecto (principalmente el Plan de Alquiler) han demostrado ser ineficaces. No obstante hay que aclarar que algunas Comunidades Autónomas no sólo no han puesto en marcha medidas que fomenten el alquiler, sino que boicotean las que promueve el Ministerio, como es el caso, por ejemplo, de la Comunidad de Madrid.

En opinión de la PVD el relator pone el dedo en la llaga al declarar que es excesiva la capacidad de gestión que tienen Comunidades Autónomas y Ayuntamientos en materia de vivienda y suelo, sobre todo si se compara con el poco control a que se ven sometidas sus actuaciones. Sin embargo, en lo relativo a la nueva ley del suelo nacional, la Plataforma por una Vivienda Digna no está de acuerdo con la valoración positiva que ha hecho Kothari, ya que esta ley “desregula” algunos aspectos de la gestión del suelo y deja a las CCAA más libertad. Según la PVD “es una contradicción criticar que las CCAA tienen demasiado poder en materia de vivienda y a la vez apoyar la ley del suelo del Ministerio, que no hace nada para limitar ese poder, o incluso lo potencia”.

En cualquier caso, las declaraciones del representante de la ONU dejan claro que muchos presidentes autonómicos son mucho más culpables de lo que parece del terrible problema de acceso a la vivienda que padecemos, algo de lo que ya alertó Rodríguez Ibarra. Nombres como Esperanza Aguirre, Francisco Camps, Maragall, Chaves, Gallardón, Barberá o incluso Manuel Fraga, a los que habría que añadir otros presidentes y muchos alcaldes, deberían encabezar la lista de responsables de la especulación y la nefasta política de vivienda y suelo. “En el paquete iría la ministra Trujillo, aunque no en primer lugar”.

Para ilustrar la responsabilidad de las diferentes instituciones en materia de vivienda, la PVD utiliza un símil policiaco: “Es como si la vivienda fuese un hombre que ha sido envenenado en su casa durante la comida. A media tarde la ministra Trujillo lo encuentra agonizando en el salón y decide darle un vaso de agua. En ese momento llega la policía y, al ver la escena, piensa que Trujillo es la culpable. En realidad los que pusieron el veneno fueron las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, pero es cierto que con agua no se cura a nadie”.

La PVD también puso de manifiesto ante el relator la escasez de vivienda protegida a pesar del triunfalismo electoralista con el que se utiliza ésta y la escasa actuación sobre el fraude inmobiliario, que es indispensable para entender el problema de la vivienda en España. Asimismo, le alertó del excesivo peso que tiene el urbanismo en la financiación de instituciones y organizaciones, lo que constituye de facto una aberración fiscal que está provocando una transferencia de rentas sin precedentes bajo la excusa de la necesidad de alojamiento de las personas.

En cualquier caso, desde el Banco Central Europeo hasta la ONU, cada vez son más las instituciones internacionales que se declaran alarmadas ante la corrupción y la nefasta política de vivienda de nuestras administraciones. Según el relator de Naciones Unidas, en España hasta un 25% de la población tiene hoy en día dificultades para acceder a una vivienda digna. El hecho de que sea la ONU quien haga esta afirmación coloca al problema una etiqueta nueva: la del incumplimiento en materia de derechos humanos.

Plataforma por una Vivienda Digna
http://www.viviendadigna.org
info[arroba]viviendadigna.org

Publicado por magda 11:16 AM | Comentarios (16)