Noviembre 17, 2008
Activismo y derechos humanos
La tomadura de pelo del G-20
A continuación, la entrevista que hoy aparece en Público a Enric Duran, el activista que el pasado septiembre retrató el modo de funcionar de la banca tradicional a la hora de conceder créditos sin avales.
"La reunión del G-20 es antidemocrática"
Escondido en algún lugar del planeta, el denominado Robin Hood de los bancos ha seguido la reunión del G-20 desde el ordenador con el que responde a Público. Enric Duran, nacido en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) hace 32 años, se adelantó una semanas al debate sobre la necesidad de controlar la banca con un ejemplo práctico. En septiembre hizo público cómo había logrado 492.000 euros en créditos a pesar de no tener avales, sólo a base de fingir una nómina y realizar transferencias periódicas a sus cuentas.
Su objetivo era usar el dinero para financiar a colectivos sociales y publicar Crisis, una revista en la que explica el modo en que "la banca usa su privilegio para crear dinero de la nada, para especular con las necesidades básicas de la gente y promover el endeudamiento". Mientras espera que las 18 denuncias presentadas contra él no prosperen, celebra que su iniciativa haya animado a otros colectivos a "construir alternativas sociales al modelo capitalista". Desde la semana pasada, promueve una huelga de usuarios de banca (www.17-s.info).
¿Cómo valora la reunión del G-20?
Es más de lo mismo. Dicen que con los acuerdos que han tomado van a parar la crisis y que han dado respuestas estructurales para que algo así no vuelva a suceder, pero mienten a conciencia. No se han tocado los fundamentos del capitalismo. Se mantiene las principales líneas del neoliberalismo, el sistema financiero, el libre mercado, el crecimiento económico como fin, los paraísos fiscales… El único cambio significativo es el reequilibrio de poder que implica que países emergentes participen en las decisiones a través del G-20.
¿Y las promesas de control y transparencia?
Ofrecen lo que algunos países ya están haciendo o no deberían de haber dejado de hacer. Mienten al prometer transparencia mientras, como Zapatero, permiten a los bancos mantener el anonimato en las operaciones de rescate a las que se acojan.
¿Qué implica que la presunta "refundación" del capitalismo la diseñen sólo políticos y banqueros?
Lo de refundar el capitalismo fue sólo un titular mediático de Sarkozy. En realidad, en lo que coinciden los países del G-20 es en coordinarse para parar la crisis y adoptar medidas para impedir un nuevo casino financiero. Además, el modo de plantear la "refundación" es antidemocrático. Ninguno de los políticos incluyó las medidas propuestas en Washington en su programa electoral y no han sugerido referéndums para pedir a la ciudadanía su opinión ante una situación excepcional.
¿Cómo debería reformarse el capitalismo?
Debemos afrontar mucho más que una crisis económica, está en juego el futuro de la humanidad y del planeta. Es vital cambiar hacia una forma de vida sostenible y el destino de ese proceso no es compatible con el capitalismo. Durante la transición hacia el nuevo paradigma, deberíamos nacionalizar el sistema financiero y lograr que la actividad económica vuelva a ser cada vez más local. Se trata de salir progresivamente de la globalización de los mercados.
¿Cuál debe ser el papel de la ciudadanía?
Debemos ser conscientes del poder que tenemos si nos unimos. Movilizarnos en la calle es un buen camino, nos permite encontrarnos, pero debemos llevar esa acción colectiva hacia lo más básico: ayudarnos para alojarnos, trabajar, comer, aprender, etc... Es necesario rehacer las relaciones comunitarias. La mayor parte del cambio hacia otra sociedad está en nuestras manos.
¿La indignación de algunos ciudadanos al ver las ayudas a la banca puede incitarles a movilizarse?
Esta claro que sí. Ahora los políticos están empezando a hablar de medidas orientadas a ayudar a la gente común. El objetivo es mantenernos ligados a los bancos y conservar la paz social. Quieren que todo siga igual ante el miedo a las movilizaciones sociales.
¿Qué deberían haber hecho los gobiernos ante la crisis?
Dejar que quebraran una parte de los bancos y nacionalizar los más importantes, y a partir de ahí transformar el sistema financiero. Convertir los pisos hipotecados en suelo público y asegurar que nadie pierde la casa ni sus ahorros básicos. Apoyar a las empresas necesarias para el proceso de transición hacia un sistema sostenible, como las que benefician al medio ambiente. Y si cierran empresas de coches, ayudar a los trabajadores a montar cooperativas que construyan transporte público, por ejemplo.
¿Se puede vivir sin la banca tradicional?
A corto plazo existen alternativas de banca ética donde abrir una cuenta y domiciliar la nómina. También hay opciones de inversión y ahorro, social y ecológicamente adecuadas. A medio plazo, habría que crear cooperativas financieras de ámbito local para ayudar a la gente a sacar adelante sus proyectos productivos. A largo plazo, debería construirse un sistema financiero justo y adecuado a las necesidades de la gente y del planeta, donde el dinero ya no sea una forma de acumulación de poder y riqueza, sino una herramienta para vivir mejor.
Publicado por magda 01:16 PM | Comentarios (4)
Desclasificados
Organizarse
A punto de regresar, con una extrana mezcla de sensaciones. Entre ellas, la envidia. No solo porque estas gentes al fin tiene un presidente inteligente y que sabe hablar -nada de aprender a mover las manitas para dar enfasis a una voz insulsa-, sino por el modo en que se organizan. Impresionante el anuncio hoy a pagina entera en el New York Times de la UCLA recordando a Obama su compromiso de cerrar Guantanamo. Con fecha exacta de sus palabritas.
Publicado por magda 04:25 PM | Comentarios (0)
Obama propone solo cambios esteticos
Y no es poco.
A continuacion, un articulo que aparecio el dia 5 en Publico. Lo escribi antes de escucharle en Grant Park y sucumbir durante unas horas a la obamania. Ya recuperada de ese desliz, el jueves asisti en Nueva York a una conferencia del filosofo frances Alain Badiou sobre la vigencia de la palabra "comunismo". Fue curioso ver a casi 400 neoyorquinos debatiendo sobre el futuro de la izquierda y lo "poco" que Obama representa para ella. Eso si, incluso el ironico Badiou le otorgo la condicion de "gran simbolo". Curiosamente, entre la audiencia solo habia una mujer de raza negra.
"Obama solo ha propuesto cambios esteticos"
Cuando McCain y la derecha mediática empezaron a llamarle "socialista", Barack Obama dijo que habían removido su pasado hasta descubrir que solía compartir sus juguetes con otros niños. Eso es todo lo que tiene de socialista, coincide Andrew Gebhardt. Segun este activista y escritor, calificarle así fue "un acto desesperado" de infundir miedo a los votantes recurriendo a un termino que en EEUU provoca gran rechazo desde la Guerra Fría.
"Su programa sólo puede sonar radical en el contexto de ocho años de Bush"
Venderse como la opción del cambio durante toda la campaña también ha sido "un chiste malo", critica Robert Jensen, profesor de Periodismo en la Universidad de Texas. Para él, como para la mayoría de líderes izquierdistas del país, apenas sí hay diferencia entre las políticas de demócratas y republicanos."Obama sólo ha propuesto cambios cosméticos, ningún cambio real. Es partidario de mantener la guerra imperialista en Afganistán y lo compensa con una lenta retirada de tropas en Irak. Pero lo cierto es que sus asesores pertenecen a círculos económicos neoliberales", dice.
Gebhardt va mas allá y recuerda que el demócrata ha sido tan conservador como McCain en aspectos vitales, como su apoyo inmediato al plan de rescate de Wall Street. "Obama votó a favor de conceder inmunidad a las empresas de telecomunicaciones para espiar a los estadounidenses", agrega: "Está muy próximo a la derecha. Lo que sucede es que es un afroamericano elocuente, atractivo y carismático".
Para desacreditarle, los republicanos también han recurrido a buscarle conexiones con líderes izquierdistas de Chicago, como William Ayers y Mike Klonsky. Este último, hijo de un brigadista internacional que luchó en la Guerra Civil, asegura que en EEUU incluso la palabra "liberal" sirve como insulto. "Pero Obama es un centrista demócrata. Su programa social sólo puede sonar radical en el contexto de los últimos ocho años del Gobierno de Bush", apunta.
Mas allá de ciertos planes para aumentar los impuestos a las clases adineradas, la verdadera izquierda no ha visto grandes diferencias entre los programas de ambos candidatos. "Ninguno de ellos ha hablado de la clase trabajadora, sino exclusivamente de la clase media", señala Amy Goodman, directora de la emisora Democracy Now.
Las propuestas de Nader
Ninguno de los dos candidatos cuestiona a las grandes corporaciones, recuerda un seguidor del veterano candidato independiente Ralph Nader en Chicago poco antes de abrir los colegios electorales. Nader y su número dos, el tejano Matt Gonzalez, "son los únicos que proponen un cambio real", asegura Mitch, un universitario de 20 años. "Mi madre tiene demasiada fe en los demócratas. No se da cuenta de que los apoyan las mismas empresas que a los republicanos".En su programa electoral. Nader también habla de acabar con la desigualdad que sufren "las personas de color desde hace 300 años". Una expresión que jamás emplearía el partido que, paradójicamente, eligió como candidato a un afroamericano.
Publicado por magda 07:55 PM | Comentarios (2)
Ruta por los estados del sur
Reproduzco el articulo aparecido hoy en Publico:
Entre la suspicacia y la esperanza
Los negros de los estados sureños que encabezaron la lucha por los derechos civiles ansían la victoria de Obama
VotaMAGDA BANDERA - Huntsville (Alabama) - 02/11/2008 23:00
En la estación de autobuses de Jackson (Mississippi), dos ancianas afroamericanas se ajustan las gafas para comentar las noticias de la CNN. A pesar del deterioro de los vehículos y la discutible calidad del servicio, una pantalla gigante de televisión preside el vestíbulo. La audiencia, como los usuarios de los autobuses, es, en su mayoría, de raza negra.
Las dos amigas dicen que tienen miedo. La distancia que separa a ambos candidatos es más corta de la que desearían y "hay demasiado racista oculto". Ellas no se fían. Nacieron en el estado de Mississippi 40 años antes de que se les concedieran los mismos derechos civiles que a los blancos y saben lo que significa tener que sentarse aparte en el transporte público "para no molestar a los amos".
"En Mississippi volverán a ganar los republicanos, como siempre", lamenta una de ellas. "Prefieren a un tipo que se gasta mas de 10.000 millones de dólares al mes en Irak a un presidente negro que habla de economía, de lo que los trabajadores ganamos a la hora, al día, al mes". Aun así, están seguras de que Obama ganará las elecciones porque "en el norte tienen la mente más abierta".
Igual de optimista se muestra Lance Hill, director del Instituto Sureño para la Educación y la Investigación. "Los blancos no tienen nada que perder si sale elegido Obama. Ni un solo privilegio. Y si tienen mucho que ganar. Para ellos, sería una especie de acto de contricción para hacerse perdonar por los abusos del pasado y del presente. Muchos blancos se sienten bien votando a un negro, les encanta sentir que no son racistas".
Lo menos negro posibleLa elección de Obama es, sobre todo, un examen para buena parte de la población afroamericana. "Representa un símbolo, mas que un cambio en la política del país. En realidad, Obama va a transformar pocas cosas para los negros de América, pero es esencial que gane para toda la comunidad", afirma el periodista y escritor Lolis Eric Elie. Su padre, Lolis Elie es todo un referente para los negros de Luisiana, donde trabajó toda su vida como abogado especializado en derechos civiles. A sus casi 79 años, Elie senior es uno de los miles de estadounidenses que estos días repite, asombrado y feliz, la frase "nunca pensé que viviría lo suficiente para ver un presidente negro".
Pero si finalmente gana Obama, será gracias a que ha sido "lo menos negro posible", asegura el investigador Hill. "Los blancos en general están tranquilos. Obama habla y se comporta como un blanco, su familia ve Sexo en Nueva York y sus hijas tienen barbies". Y entre los simpatizantes demócratas en sus mítines, apenas hay seguidores afroamericanos.
Elie coincide con esta apreciación. "Desde el principio de la campaña ha evitado vender negritud. McCain también ha tenido mucho cuidado en no aludir a la raza, pero los republicanos han ido recordando el color de la piel de Obama de forma sutil, asociándolo con sus ideas socialistas y las de las reivindicaciones de los líderes negros tradicionales".
Esa asociación ha surtido efecto en algunos sectores. Cuando se le pregunta a Mike, un tejano de raza blanca vecino de Huntsville (Alabama), qué opina del candidato demócrata, sus primeras palabras son: "Me da miedo". Al pedirle que explique por qué, empieza diciendo que "es un socialista" y un "radical". Finalmente, se sincera y argumenta que "el país aún no está preparado". No le gusta aclarar exactamente para qué, sólo añade que "le faltan por lo menos 20 años para aceptar algo así".
Los sondeos dicen que los estadounidenses deben hacerse a la idea de que el próximo inquilino de la Casa Blanca pueda ser de raza negra. "La noche en que se confirme estaré contento", avanza Lolis Elie. "Porque se habrá acabado la era Bush y también por lo que representa tener un presidente afroamericano. Claro que estas elecciones no son el único buen momento para ser negro en Estados Unidos. Los Juegos Olímpicos no están mal ironiza, con todas esas medallas de oro".
Publicado por magda 10:49 PM | Comentarios (4)


