Hemeroteca:

Michael MooreVOCES ANTI-BUSH
Michael Moore y muchos más
El grupo cibernético MoveOn cuenta con 1.700.000 activistas dispuestos a acercar a la gente de la calle a la política

El inicio del proceso electoral en Estados Unidos ha revelado que la población muestra un mayor interés por la política, consecuencia del uso de internet, un medio básico para el movimiento anti Bush

Publicado en: La Vanguardia, 25 de enero de 2004
Acceder a la noticia (Requiere un registro gratuito)

Magda Bandera | 25-01-04
La web personal del director de cine Michael Moore está especialmente activa estos días. Poco después de que los demócratas de Iowa se decantaran por John Kerry y John Edwards como candidatos a las próximas elecciones, el director de Bowling for Columbine corrió a insertar un mensaje de apoyo a los seguidores de Howard Dean, el favorito de los internautas estadounidenses: “No os rindáis. Habéis hecho algo increíble. Habéis animado a una nación entera a plantarle cara a George W. Bush”.

De este modo, Moore, partidario del ex general Wesley Clark, agradecía a los protagonistas de la revolución Dean sus esfuerzos por movilizar al país. Según una encuesta que recoge en su bitácora, el 55% de quienes ejercieron su voto en los caucus de Iowa nunca lo había hecho antes. Y, “aunque Kerry y Edwards se llevaron el voto joven, creo que fue la juventud de Dean la que volvió a poner de moda el interés por la política, y el efecto de su entusiasmo ha sido contagioso”, escribe Moore.

En cualquier caso, el equipo de Dean y los miles de voluntarios que colaboran en su campaña no desfallecen. Su página web es un hervidero de comentarios, ideas y apoyos al ex gobernador de Vermont, quien gracias a su estrategia cibernética se ha convertido en la gran sorpresa del Partido Demócrata.

“Mis nietos están emocionados con Dean, envían mensajes a su bitácora constantemente. Nunca les había visto así de interesados por la política”, dice Richard Deats, editor de la revista de The Fellowship for Reconciliation, la asociación pacifista más antigua de Estados Unidos. “Estuve contra la guerra de Vietnam y aquellas movilizaciones eran muy distintas. Ahora los mails permiten actuar con mayor rapidez y ahorrar en papel y teléfono.”

Dean ha sabido aprovechar los nuevos medios y, sobre todo, aprender de la experiencia de MoveOn.org. Este grupo cibernético, impulsado por abogados con poco tiempo para acudir a mítines, cuenta con más de 1.700.000 activistas dispuestos a “acercar la gente normal a la política” y acabar con la apatía general. Con este fin, los miembros de MoveOn inventan estrategias continuamente. Sus manifestaciones virtuales del 2003, en las que durante un día telefoneaban masivamente a los congresistas norteamericanos para decirles “No a la guerra”, no lograron su objetivo, pero se convirtieron en un referente político.

Impulsar el voto por correo

Su propuesta para este fin de semana consiste en promover el voto por correo entre los electores que no puedan acudir a las urnas el próximo noviembre. Para ello, coordinan grupos de 30 a 50 personas que deberán recorrer California explicando cómo votar a distancia.

Pero, sin duda, uno de los frentes en los que MoveOn está cosechando mayores éxitos es en su intento de acceder a los medios de comunicación de masas, a los que acusan de servir sólo a los intereses del Gobierno de Bush.

Entre sus iniciativas, destaca la convocatoria del concurso que la semana pasada decidió premiar el anuncio que mejor retratara las consecuencias de la política de Bush. El ganador, Child's pay (Los niños pagan), se mostró en televisiones de todo el mundo, también en las norteamericanas, pero no se podrá ver durante la Superbowl, ya que la CBS lo ha rechazado. En él aparecían niños haciendo duras tareas pese a su edad mientras un rótulo se preguntaba sobre quién pagará el déficit fiscal acumulado por el Gobierno de Bush.

El deseo de contrarrestar el poder de las grandes cadenas ha hecho que en los últimos años florezcan los medios de comunicación independientes. Es el caso de Znet, la revista de “la gente comprometida con el cambio social”. En ella escriben regularmente reconocidos intelectuales y periodistas como Noam Chomsky, John Pilger, Robert Fisk, Norman Solomon y Barbara Ehrenreich.

Algunas de estas firmas también colaboran con la voz más famosa entre quienes conforman el movimiento anti-Bush, Amy Goodman, directora del programa radiofónico Democracy Now. Con 140 emisoras repartidas por toda Norteamérica, este espacio ya cuenta con su versión televisiva por cable y una web donde las entrevistas se transcriben y archivan en ficheros de audio.

Democracy Now se financia gracias a las donaciones de sus oyentes, lectores y algunas fundaciones. No aceptan anunciantes ni contribuciones de corporaciones para mantener su independencia y así diferenciarse de los medios masivos de Estados Unidos, que “en el año 2000 estaban dominados por seis únicas corporaciones”.

Los donativos particulares y anónimos son los que están financiando muchas de las páginas webs que se oponen al presidente de EE.UU. Algunas de ellas son simples divertimentos, como las que recolectan dólares para comprarle una PlayStation a Bush y que “de ese modo juegue a las guerras desde casa”.

La percepción de los indecisos

Las que cuentan con más seguidores son las que ofrecen datos, pero éstas “son percibidas como radicales por los indecisos”, asegura el periodista y escritor catalán Pep Torres, propietario hasta hace poco del dominio www.bushstop.com. “Sucede como con el libro de Michael Moore, quien se ha limitado a recopilar información, pero al verla toda junta parece increíble. La gente olvida muy rápido y cuando le recuerdas lo que ha pasado, te tilda de radical. Por eso soy bastante escéptico sobre el efecto que puedan producir en los votantes indecisos. Este tipo de gente suele ser la más conformista y teme los cambios.”

Aun así, Torres no ha abandonado, sino que recientemente ha transformado su página anti-Bush en otra centrada en el Gobierno del PP. “Contraelolvido.com es una página muy modesta. Ahora mismo cuenta con poco más que la estructura; necesitamos que la gente colabore para recoger informaciones. De momento, es, como la mayoría de estas páginas, una terapia.” La pequeña hemeroteca virtual de Torres tiene muchos puntos en común con los miembros de Not in Our Name (No en nuestro nombre). Esta asociación fue la impulsora del eslogan más coreado en las manifestaciones pacifistas que tuvieron lugar en el 2003.

El proyecto No en nuestro nombre apuesta por construir “un movimiento global de resistencia contra las acciones del Gobierno de Estados Unidos”. Sus iniciativas también buscan la complicidad de los jóvenes, por lo que cuenta con artistas y raperos como Saul Williams, quien en sus conciertos canta el Compromiso de resistencia: “Creemos que como habitantes de Estados Unidos / Tenemos el deber de / Resistir frente a toda injusticia/ Hecha por nuestro gobierno en nuestro nombre / No permitirán nuestros corazones / Que de otras naciones pueblos enteros sean llamados malditos”.

La oposición a Bush también dice sentirse indignada por la destrucción de 2.400.000 puestos de trabajo durante su mandato y, sobre todo, por la pérdida de libertades civiles. Todo ello ha acuñado una nueva frase que repiten tanto los “Conservadores contra Bush” como los candidatos demócratas: “Quiero que me devuelvan mi país”. Algo similar decía Madonna hace unos días al declarar su apoyo a Wesley Clark. El último libro de Michael Moore se titula: Amigo, ¿dónde está mi país?.

 

 

Copyleft Magda Bandera. Permitida la reproducción citando al autor e incluyendo un enlace al contenido original
Contactar